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Posts Tagged ‘jefes’

¿Eres un jefe predictible?

noviembre 29, 2018 4 comentarios

decisionesTipologías de jefes hay muchas, los hay muy serios y distantes, los hay cercanos, los hay controladores, los que facilitan la iniciativa de su gente, y así montones de posibles perfiles. Sea como sea un jefe, hay una característica necesaria para ser buen jefe: ser predictible. Qué la gente sepa cómo va a responder en las distintas circunstancias.

No hay cosa que aleje más a un jefe de su gente, que el que sea impredecible. Antes una situación un día actúa de una manera muy amigable y simpática, y al día siguiente en la misma situación y circunstancias estalla en cólera. Esto deja a la gente desconcertada y sin saber cómo tratarle. El jefe se queda solo y las relaciones entre el jefe y su gente pasan a ser de temor.

Uno puede ser muy duro, o bien muy afable, o como sea, pero lo importante es que su gente sepa a qué atenerse cuando trata con él. Así que consejo se consistente. Y si además eres amable, mucho mejor. Hasta la semana que viene.

Cercanía

octubre 20, 2016 16 comentarios

jefesMe comentaba la semana pasada un antiguo alumno que el jefe que tiene en la empresa en la que trabaja desde hace pocos meses le impone mucho. Que no se encuentra a gusto cuando se lo encuentra y que prefiere esquivarlo.

Esto me recordó a una conversación que tuve hace años con una amiga de mi familia. Me hablaba de su jefe, persona a quien yo también conocía. Y me lo describía como una persona poco natural, con una actitud postiza; que con su actitud y postura iba dejando claro por donde pasaba que él era el jefe.

Este tipo de actitudes en las personas que mandan no les hace ningún bien. No inspiran confianza en su gente. La gente les evita. Esta falta de contacto con la gente por la barrera artificial que ponen hace que pierdan contacto con la realidad y que no se acaben enterando de lo que pasa a su alrededor.

Recomiendo a los jefes que sean cercanos; que se muestren naturales, que estén distendidos. Verán como fácilmente la gente empieza a tener confianza en ellos. También le recomiendo a un jefe algo fundamental: que sea predictible, que la gente sepa cómo va a reaccionar en las distintas situaciones en que se pueda encontrar. No hay nada más devastador para la relación con un jefe, que un día este se muestre simpático ante una situación, y otro día ante una situación similar ponga cara de pocos amigos. La gente no sabe a qué atenerse. No sabe cuáles son las reglas del juego. Siempre están cambiando.

Yo tengo una manera de detectar si una persona que se muestra muy importante realmente es muy importante o no. Le pregunto si va todos los días al cuarto de baño. Si me dice que sí, que se le bajen los humos es un vulgar cualquiera. Hasta el jueves que viene.

El jefe siempre tiene razón

diciembre 31, 2014 35 comentarios

jefesLa relación entre colegas en el trabajo suele ser distinta a la que hay entre jefes y los de abajo. Con frecuencia ésta es menos fluida y la menor familiaridad entre unos y otros hace que a veces no sea fácil a los de abajo comunicarse con los de arriba. Y es una lástima, porque con frecuencia los de abajo tienen información que sería útil a los de arriba, pero que no se dan las condiciones de confianza para que pueda transmitirse.

Esta falta de comunicación hace que a veces los de abajo no salgan de su asombro al ver cómo actúan los jefes. “¿Como puede ser que no se den cuenta de esto y hagan esto otro?” se preguntan sorprendidos los de abajo. Pues sí, esto es muy frecuente y lleva a veces asociado injusticias, ponen medallas al caradura que no se las merece y el sacrificado que hace el trabajo escondido y luce poco pasa totalmente desapercibido. Esto unas veces resta autoridad a los jefes y otras causa risa entre su gente al ver lo fuera de juego en que se encuentra éste.

Es esencial para el que manda crear entre su gente un clima de confianza que facilite que se comparta todo lo que está pasando. Es necesario que el jefe sea consciente que puede hacer juicios que estén equivocados y rectificar cuando los de abajo se lo insinúan. Malo el jefe que siempre tiene la razón.

Feliz última noche del año. Feliz 2015 y gracias a todos los que activa o pasivamente participáis en este blog.

Manual del buen jefe

noviembre 27, 2014 19 comentarios

buenos jefesComienzo recordándoos que el próximo jueves 4 de diciembre tendremos la reunión presencial de lectores del blog. Será a las 19.15 en el campus sur del IESE en Barcelona. El objetivo conocernos y hablar de lo que queráis, pero llevaré preparado algunas ideas sobre “los fallos más comunes en las empresas” Los que penséis asistir y todavía no os hayáis apuntado podeis enviar un email a esta dirección. Dentro de dos o tres días os enviaré un email a los que os hayáis inscrito diciéndoos exactamente el aula.

Hoy voy a hablar de algunas características de un buen jefe. Para ser un buen jefe un primer principio a aplicar es el de “dirige a tus subordinados como te gustaría que te dirigieran a ti”. Una segunda idea es que cuando des instrucciones sobre lo que hay que hacer, sé claro y explícito. No dejes las cosas ambiguas de modo que tengan que ser interpretadas, no sea que la interpretación que dé tu subordinado no te guste. La culpa habrá sido tuya y la bronca se la llevará el subordinado. Ser claro y explícito no significa que tengas que llegar hasta el último detalle de la ejecución. Una vez está claro lo que hay que hacer y las directrices generales, hay que dejar espacio a tu subordinado para que lo realice del modo que él crea mejor. ël no es tonto, y llegar al último insignificante detalle asfixia a la gente.

El tercer consejo es decir lo que hay que hacer con suficiente antelación. Si eres un jefe con cierto orden rara vez tendrás que pedir las cosas con urgencia, las habrás pensado antes. Así tu gente podrá trabajar con orden y con calma y todos seréis más eficaces. Esto es perfectamente compatible con que alguna vez surja una urgencia. Esto tu subordinado lo entenderá perfectamente. Pero si son muy frecuentes las urgencias… entonces es que no trabajas bien.

Y como cuarto y último consejillo, piensa que la persona es una. No hay disociación, no hay dos personalidades, la de empleado y la de padre o madre de familia. La persona es una, y todo esto hay que tenerlo en cuenta. Hay que saber entender preocupaciones puntuales que un empleado pueda tener, y tener en cuenta que no se puede le puede cargar con responsabilidades que no le corresponden. No es exhaustivo el manual del buen jefe, pero estas consideraciones pueden ayudar. Hasta el jueves que viene.

Dirigir y manipular

septiembre 26, 2013 59 comentarios

toma de decisionesUn antiguo alumno, muy buen profesional, me comentaba desde hacía tiempo que notaba cierta frialdad de sus jefes hacia él, cosa que le tenía algo perplejo. Hace pocas semanas volví a encontrarmelo y me dijo que recientemente un colega suyo le había advertido: “tu problema es que dices lo que piensas”. Y me decía, efectivamente, es posible que ahí esté la clave de mi relación con los jefes.

Pasa muchas veces a los directivos. En una afan de tener una imagen de cercanía con su gente y de demostrarse así mismos que tienen un estilo de dirigir participativo, animan a su gente a que den sus opiniones y digan todo lo que crean oportuno. Ahora bien… como a alguno se le ocurra decir algo que al jefe no le gusta oir … empiezan los problemas. Hablar sí, pero solo si se está alineado con lo que el jefe piensa. Todo compatible con las buenas formas y las sonrisas del jefe, pero este subordinado que inocentemente pensaba que se podían decir las cosas para mejorarlas, empieza a arrinconársele sutilmente (o se le aparca burdamente, que también pasa).

Jefe: o no pidas opiniones a tus subordinados, o si las pides atiende a lo que dicen tanto si es para aceptarlo como si es para desestimarlo (los subordinados no tienen porqué tener siempre razón). Pero atiende a lo que dicen que muchas veces es de un sentido común aplastante. Los de abajo suelen hablar con muy buenas intenciones agradeciendo que el jefe esté interesado por sus puntos de vista. Pero cuando se percatan que un jefe solo le gusta que se opine lo que él quiere que se opine, la perdida de confianza ante la burda manipulación que supone ese falso estilo participativo es destructivo para el ambiente de la empresa.

Gracias a todos los que difundiis el blog. Hasta el jueves que viene.

Salud mental

sufrirHay personas que les ha tocado la mala suerte de tener un jefe (o jefa) inaguantable, que no tiene ningún respeto por su gente y que se creen que su condición de jefe les dota del don de la infalibilidad. ¿Qué hacer cuando uno tiene un jefe así? Primero tener en cuenta que no hay mal que cien años dure. Posiblemente ese jefe cambie de puesto algún día o quizá seamos nosotros los que cambiemos.

Segundo relativizar la situación. No importa cuán grave o superficial sea la dificultad que tengamos con nuestro jefe, siempre pensamos que nuestra situación es inaguantable. Todavía podía ser peor, y hay mucha gente que puede estar pasando situaciones mucho más complejas.

Pero el principal consejo en una situación como esta es no perder la dignidad. No generar animadversión hacia esa persona, sino más bien compasión. El problema lo tiene él, el jefe. Uno solo sufre las consecuencias de ese problema que tiene esa persona. Generar odio hacia el jefe es un veneno que no mata al jefe sino que va destrozando poco a poco al que genera ese odio.

Un jefe así no puede ser muy inteligente. Si lo fuera no actuaría de esa forma tan despótica. A las personas poco inteligentes siempre se les puede ganar la partida, aunque haya que sufrir un poco. Pero lo importante es eso, no perder la dignidad, intentar que a uno no le afecte esa actitud del jefe. Aprovechar los montones de buenas circunstancias que siempre hay en un lugar de trabajo, y no almacenar rencor y odio. Eso solo haría ganar la partida a ese jefe, al que le estaríamos dejando invadir y controlar nuestra vida.

Aprovecho para anunciar un curso de 3 dias en abril en el IESE sobre toma de decisiones, por si a alguno le pudiera interesar. El lunes pasado publicamos el Indice IESE de incertidumbre Económica correspondiente al mes de enero. La incertidumbre sigue bajando. Hasta la semana que viene y seguir difundiendo el blog. Gracias.

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