Agotadores

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En la actividad empresarial los objetivos se consiguen mediante la coordinación de actividades de diversas personas. En estas actividades intervienen jefes y sus colaboradores. Y es aquí donde se cuece que el lugar de trabajo sea un entorno agradable o un verdadero infierno.

Hay jefes que marcan a su gente lo que hay que hacer y luego les dejan libertad para que con iniciativa estos resuelvan lo que tiene que resolver del modo que creen oportuno. Quizá recibiendo algunas indicaciones de los jefes. Esta gente puede emplear su creatividad y con iniciativa conseguir lo que tienen que conseguir.

Sin embargo, hay otro tipo de jefes que son inaguantables. Dan indicaciones hasta el último detalle. Una vez el trabajo está terminado indican cambios que hay que hacer, que contradicen las indicaciones dadas anteriormente. Estos cambios apenas mejoran el resultado, suponen un gran esfuerzo para el que lo tiene que realizar, y una vez hechos el jefe tampoco está contento y sugiere nuevos cambios.

Es agotador. Las personas que trabajan con semejante jefe acaban absolutamente hartas. Su trabajo deja de tener sentido. En vez de intentar realizar un buen trabajo lo que acaban haciendo es un sinfín de cosas sin sentido, contradictorias unas con otras para intentar ajustarse a los volátiles e impredecibles requerimientos de su jefe.

Si eres un jefe de este tipo quizá necesites ir al siquiatra. Confía en tu gente. Déjales trabajar. No estés continuamente dando indicaciones sobre cosas nimias y sin importancia. No exasperes a tu gente. Qué bien se está con lo jefes que confían en su gente. Que dan indicaciones y luego te permiten usar tu inteligencia para hacer del mejor modo posible lo que hay que hacer. Jefe, piensa que tu principal misión es desarrollar a la gente que trabaja contigo. Hasta la próxima semana. Feliz navidad.

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Miguel Angel Ariño es Catedrático de IESE Business School y conferenciante, experto internacional en toma de decisiones, estrategia y liderazgo. Con más de 35 años de experiencia global, ayuda a Consejos de Administración y a la alta dirección a transformar la complejidad en claridad estratégica, impulsando un crecimiento sostenible y ético.

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10 COMENTARIOS

  1. Así es, agotadores los jefes así. Supongo que en el fondo es falta de seguridad y por lo tanto de capacidad de delegar, acaba generando frustración y sensación de pérdida de tiempo en los que dependen de él…¡Viva los jefes que sacan lo mejor de cada empleando potenciando sus capacidades y cualidades! ¡Feliz Navidad!

  2. Reblogueó esto en attipicusy comentado:
    Este comentario semanal me parece una gran forma de iniciar las vacaciones de Navidad, para el que las tenga, claro; escribir a los cuatro vientos, dejarlo en negro sobre blanco, que los jefes no deben agotar a los subordinados: hacer y dejar hacer sería un buen lema para aplicarnos todos. En las empresas abundan, como bien apunta mi queridísimo Miguel Ángel Ariño, los jefes volátiles, agotadores, contradictorios como el perro del hortelano del gran don Lope de Vega, en este caso, que ni hacen ni dejan hacer. Pues eso, medita estas Navidades en dónde te encuentras en tu trabajo, en tu familia, con tus amistades y conocidos. Saca conclusiones y, si fuera menester, rectifica.

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