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Posts Tagged ‘Mediocridad’

Ryanair, lo podían hacer mejor

diciembre 6, 2018 10 comentarios

mal tratoLos que me leéis con asiduidad sabéis que soy poco amigo de Ryanair y de su modo de actuar. La semana pasada, invitado por la Sociedad Gallega de Reumatología, asistí a su congreso anual impartiendo una conferencia sobre Toma de Decisiones. La combinación más conveniente para viajar hasta Vigo desde Barcelona requería volar con Ryanair.

Los organizadores del congreso tuvieron la delicadeza de comprarme un billete tipo “priority”. Lo cual me daba derecho a entrar de los primeros y llevar en cabina una pequeña maleta. Lo de la maleta no era necesario pues para pasar una noche suelo llevar un equipaje muy ligero. Sin embargo la posibilidad de tener preferencia a la hora de entrar me resultó atractiva.

Mientras esperábamos a que nos llamaran a embarcar se fueron formando dos colas. Una muy larga y la otra muy corta. Inocente de mi pensé que la cola corta era para los que viajábamos con “priority”. Cuál fue mi sorpresa cuando al incorporarme a la cola me enteré que los de “priority” éramos mayoría, éramos los de la cola larga.

Cuando me tocó mostrar mi billete mostré a la mujer que los controlaba mi sorpresa por que habiendo comprado “priority” había tenido que hacer una gran cola. Me dijo que había 100 con “priority”. Le pregunté que cuantos eran el resto y me dijo que 70.

Si todo el mundo hubiera comprado “priority”, ¿Qué prioridad era esta? Deberían limitar la venta de los pasajes “priority” para que estos tuvieran sentido. Pues no.

Aproveché esta breve conversación para preguntarle si los empleados también estaban hasta el gorro de la compañía al igual que los usuarios. Y me respondió que sí, con cara de pena. Esto me pareció mucho más triste que lo que pudiera ocurrirme a mi. En el fondo yo viajaba en esa compañía porque quería. Demás mi trato con esa compañía se reduce a un viaje cada 3 o 4 años. Sin embargo, para los empleados es una pesadilla diaria de la que la mayoría no pueden escapar si no quieren ir al paro. Espero la semana que viene comentar alguna noticia más positiva.

No hay más ciego que el que no quiere ver

noviembre 22, 2018 8 comentarios

insistirA veces sucede que estamos comprometidos con algo, queremos que algo pase y ponemos todo el esfuerzo para que suceda. Puede ser un proyecto empresarial, que nuestro hijo sea ingeniero, o cualquier otra cosa. Y resulta que las cosas no van como nosotros pensábamos, el proyecto empresarial no acaba de salir, a nuestro hijo las matemáticas no se le dan, etc. Y en vez de reconocer la realidad, rectificar e ir a por otra cosa, como estamos encariñados con nuestro objetivo seguimos empeñándonos en que va a salir, cuando la evidencia es que el fracaso está asegurado.

No aceptamos el fracaso y seguimos ciegos ante la realidad, encontrando excusas de por qué de momento está fallando y por qué enseguida las circunstancias cambiarán y obtendremos lo que pretendíamos. Esto es autoengañarnos. No aceptar la realidad y huir hacia adelante. Pasa muchas veces, cuando las cosas no acaban de salir no lo reconocemos y seguimos intentando nuestro objetivo, convencidos de que las circunstancias adversas son pasajeras, y cuando vuelvan las circunstancias normales, con ellas vendrá el éxito.

Recomiendo ser realista y no insistir en el error. Si algo no funciona reconocerlo y a por otra cosa. Esta reflexión no significa que tengamos que abandonar los proyectos que iniciamos en cuanto se presenta una dificultad. No. Las cosas normalmente hay que trabajarlas y duro para que salgan. La reflexión de esta semana es para advertir, que cuando ya es evidente que una cosa no va a salir, por el mucho esfuerzo que hemos puesto y los pocos resultados, no nos ceguemos, reconozcamos la realidad y rectifiquemos. Como decía Peter Drucker, no sigamos cavando si lo que pretendemos es salir de un hoyo. Hasta la semana que viene.

El imperio de la frivolidad

noviembre 15, 2018 22 comentarios

aprobarHan aparecido esta semana dos noticias en la prensa española que me han dejado pasmado. El gobierno anuncia que prohibirá en el año 2040 los coches de gasolina y diésel. Podrán circular solo los eléctricos.

Menuda imprudencia. En primer lugar, ¿cómo pueden asegurar una ley que entrará en vigor dentro de 22 años? Pues no habrá habido para entonces cambios de gobiernos, de opiniones, de datos, etc, para que en cualquier momento de estos 22 años salga una ley revocando esta futura prohibición. En segundo lugar, ¿quién asegura que las baterías para los coches eléctricos no requerirán unos metales (litio por ejemplo) que solo se encuentren en unos pocos países, y que pasemos vivir de una dependencia del petróleo a una dependencia de un material mucho más escaso?

Con el actual debate de la contaminación de los coches diésel está cayendo sustancialmente la venta de coches, ralentizándo la economía en un sector tan importante, al menos en España.

Esta noticia me parece simplemente una frivolidad sin grandes consecuencias, pues cuando se pase de moda el tema quedará en el olvido. ¡Quién sabe lo que pasará de aquí a 22 años! Lo que me parece más serio es la otra noticia que quiero comentar. También aparecida esta semana. Pues resulta que el gobierno plantea dar el título de bachillerato aún con una asignatura suspendida. Y la sorprendente razón que ha aducido nuestra brillante ministra de educación es que “El peor castigo que puede tener una persona es la rebaja de la autoestima”. Para que no se frustren los chicos que no tienen capacidad para el estudio se les da un título que no implica que tengan las competencias y conocimientos necesarios que confieren ese título.

Tener el título de bachillerato en España ya no valdrá nada, porque no garantiza que se posean las capacidades que el título otorga. Menuda faena para aquellos que obtienen ese título superando todas las asignaturas. Los equiparan a los que no las han superado. ¿De qué autoestima está hablando la señora ministra? Frustración tendrán esos chicos cuando vean que no pueden ejercer esas profesiones que requieren el bachillerato. Que estudien otra cosa o adquieran una capacitación para la cual sí que estén dotados. Toda persona sirve para algo, y será más feliz y sacará más provecho si se dedica a esas cosas para las que sirve, y no si tienen un título ficticio que no refleja la formación que tiene.

¿Nos hemos vuelto locos o es que ya lo estábamos desde el principio? Hasta la semana que viene.

No somos perfectos

insoportableNo somos perfectos, y yo mucho menos y tú que me estás leyendo ahora tampoco. Todos cometemos errores. Por eso una cualidad importante de las personas es saber convivir con los errores de los demás. Si al primer error que comete una persona le ponemos mala cara, le echamos una bronca, o se lo echamos en cara, estar con nosotros será algo insoportable.

Una cosa es que tengamos que ser condescendientes con todo el mundo y otra que lo que es un error lo demos por bueno. No, el error es un error, las cosas mal hechas están mal hechas. Pero eso es algo con lo que tenemos que convivir.

Significa esto que tenemos que aceptar sin más nuestros errores y los de los demás. No, hemos de intentar mejorar nosotros y facilitar que los demás mejoren. Pero para ser mejores, no buscar la perfección por la perfección, que eso es algo muy antipático.

Una vez tuve que tratar durante un par de años a una persona insoportablemente perfecta. Perfecta según su idea de perfección. A mi me parecía una persona de la que salir corriendo y tratar lo menos posible.

Si sabemos convivir con nuestros errores y con los de los demás, intentando ser cada día algo mejores, estaremos siendo mejores personas y estaremos en mejores condiciones de poder ayudar a los demás. Feliz final de vacaciones. No estoy leyendo la prensa estos días así que no tengo noticias que comentar.

Ryanair. Lo que parecía raro…

huelgaTengo un amigo que frecuentemente dice “Lo que parecía raro, pasó el tiempo, y se demostró que era raro”. Es decir, cuando hay sospechas de algo, el tiempo hace corroborar las sospechas.

Por cómo trataba a los pasajeros y por lo que me habían comentado de las prácticas con los pilotos, parecía que Ryanair era una aerolínea que acabaría teniendo dificultades. Ha pasado el tiempo y efectivamente, está teniendo dificultades. Ya comenté que hace medio año montones de pilotos dejaron la compañía lo que causó la cancelación de numerosos vuelos. Para esta semana una huelga de empleados está produciendo también muchas cancelaciones.

Lo que no puede ser, no puede ser. Y, además, es imposible. No puede ser que una compañía con las nefastas prácticas respecto a sus empleados y clientes como las de Ryanair, no tenga problemas. Y efectivamente, ha pasado el tiempo y han surgido los problemas.

Alguien argumentará, sí, pero Ryanair gana dinero. De acuerdo, pero ¿el que una empresa gane dinero es garantía de que es una buena empresa? Por otro lado, cuanto más podría ganar si tuviera unas prácticas más respetuosas con las personas. Y finalmente, ya veremos cuánto dura ese ganar dinero. Tiempo al tiempo. Hasta la semana que viene.

Aprovechar el tiempo

aprovechar el tiempoSiempre he creído que uno de los mejores recursos con los que nos ha dotado Dios a todos y cada uno (me niego a usar el uno/una, me parece una estupidez) es el tiempo. Además, a todos nos ha dado la misma cantidad: veinticuatro horas cada día. Qué uso hacemos de este tiempo es responsabilidad de cada uno.

Cuando uno dice que no tiene tiempo para hacer algo, lo que realmente está diciendo es que, en su escala de prioridades, ese algo no ocupa un lugar suficientemente importante. Porque tiempo se tiene, veinticuatro horas cada día.

Aprovechar el tiempo no significa estar obsesionado por hacer algo importante en cada momento, ni dedicar el menor tiempo posible en hacer cada cosa para poder hacer más cosas. Eso es activismo, nerviosismo e impaciencia. Aprovechar el tiempo es estar haciendo en cada momento lo que se debe hacer, y hacerlo bien. Ya sea atender un asunto profesional, descansar, o atender con paciencia a un hijo pequeño que requiere algo.

Dos consideraciones. La primera es un consejo que oí hace tiempo. Cada día ten una lista de cosas que hacer y ve tachándolas una a una conforme las vayas completando. Ver cómo avanzamos en lo que tenemos que hacer anima mucho y nos hace ser más eficaces. La segunda es que tengo muy comprobado que las personas obsesionadas con sacar el máximo rendimiento de su tiempo acaban perdiendo mucho tiempo por atolondramiento y por estar continuamente manifestando lo ocupados que están.

Feliz verano y utiliza bien el tiempo. Hasta el jueves que viene.

No tengo que demostrar nada a nadie

envidiaEn nuestro trabajo intentamos ser buenos profesionales y que se nos valore. Y muchas veces trabajamos pensando en el prestigio que vamos a adquirir y en lo que nos van a valorar los demás, nuestros jefes, nuestros colegas.

Muestra de madurez es trabajar bien porque hay que trabajar bien con independencia de lo que puedan pensar los demás sobre nosotros, sean quienes sean, jefes o no. Trabajar pensando en la aprobación y aplauso de los demás es agotador. Que piensen lo que quieran. Tú a lo tuyo a hacer un buen trabajo del que puedas sentirte orgulloso.

En caso contrario uno se sumerge en una asfixiante carrera de acciones con el objetivo de que los demás le valoren y esto es agotador. Además, muchas veces los demás tienen un nivel profesional que deja que desear. ¿Esos quiero que me valoren? A mí que un tonto me apruebe o me suspenda me resulta irrelevante, el que me tengo que aprobar o suspender soy yo mismo al final de cada jornada.

No te preocupes por el juicio que hacen los demás. Preocúpate de ser un buen profesional que tendrá días mejores y días peores, y vivirás más relajado y más alegre. Disfrutarás más de la vida. El problema de ser bien valorado por os demás tiene algo que ver con la envidia, defecto que no aporta ninguna ventaja y sí muchos inconvenientes. También tiene mucho que ver con ser una persona insegura y necesitar del aprobado de los demás. Fuera inseguridades. A trabajar bien y basta. Hasta el jueves que viene.

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