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Posts Tagged ‘Mediocridad’

No tengo que demostrar nada a nadie

envidiaEn nuestro trabajo intentamos ser buenos profesionales y que se nos valore. Y muchas veces trabajamos pensando en el prestigio que vamos a adquirir y en lo que nos van a valorar los demás, nuestros jefes, nuestros colegas.

Muestra de madurez es trabajar bien porque hay que trabajar bien con independencia de lo que puedan pensar los demás sobre nosotros, sean quienes sean, jefes o no. Trabajar pensando en la aprobación y aplauso de los demás es agotador. Que piensen lo que quieran. Tú a lo tuyo a hacer un buen trabajo del que puedas sentirte orgulloso.

En caso contrario uno se sumerge en una asfixiante carrera de acciones con el objetivo de que los demás le valoren y esto es agotador. Además, muchas veces los demás tienen un nivel profesional que deja que desear. ¿Esos quiero que me valoren? A mí que un tonto me apruebe o me suspenda me resulta irrelevante, el que me tengo que aprobar o suspender soy yo mismo al final de cada jornada.

No te preocupes por el juicio que hacen los demás. Preocúpate de ser un buen profesional que tendrá días mejores y días peores, y vivirás más relajado y más alegre. Disfrutarás más de la vida. El problema de ser bien valorado por os demás tiene algo que ver con la envidia, defecto que no aporta ninguna ventaja y sí muchos inconvenientes. También tiene mucho que ver con ser una persona insegura y necesitar del aprobado de los demás. Fuera inseguridades. A trabajar bien y basta. Hasta el jueves que viene.

Pensarlo dos veces

correoEl otro día recibí un correo electrónico que me puso de mal humor y lo contesté. Apenas había dado al botón de enviar cuando me arrepentí de haberlo hecho. Mi contestación había sido muy agresiva.

Salvo que sean rutinarios, los correos electrónicos que se envían hay que dejarlos dormir. Especialmente si tratan de algún asunto en que pueda haber contraste de pareceres. Cuando tenemos una opinión sobre algo y la expresamos en un “email” muchas veces no nos damos cuenta que no es lo mismo la conversación cara a cara con una persona que la conversación vía email.

Lo que puede ser natural en una conversación presencial puede sonar muy agresivo en medios electrónicos. La persona que lo envía lo puede estar haciendo en un momento de crispación y el que lo recibe puede leerlo en un momento de calma y sonarle muy agresivo.

Los correos electrónicos medianamente importantes hay que reposarlos. No escribirlos y enviarlos en caliente. Muchas veces cuando los releemos unas horas más tarde o al día siguiente nos damos cuenta que es un correo excesivamente agresivo y lo suavizamos.

Aprovecho para decir que rara vez un correo requiere respuesta inmediata. También aprovecho para aconsejar limitar el acceso al correo a dos o tres momentos del día. Si estamos continuamente pendientes de si hemos recibido algo además de perder mucho el tiempo tendremos la mente dispersa.

Otro consejo es no escribir con letras mayúsculas. En un medio electrónico eso suena como a estar gritando. Hasta el jueves que viene, y los que estéis empezando las vacaciones que lo paséis muy bien.

La universidad

financiaciónLeo una noticia en la prensa de una reunión de seis rectores de universidades públicas. Reclaman mayor financiación para enfrentarse a los nuevos retos que se presentan.

¡Qué fácil es reclamar que me den dinero! Pues si necesitan financiación para cumplir sus objetivos, búsquenla. Las universidades privadas nos buscamos la vida. No recibimos financiación de papá estado. Hagan ustedes lo mismo universidades públicas. Consigan convencer a las empresas que compensa invertir en ustedes.

Porter, un “gurú” de la estrategia empresarial de Harvard afirmaba que los sectores que reciben subsidios en un país nunca despuntan. Despuntan los sectores que tienen que buscarse la vida, los que no lo tienen fácil. En esos sectores, les va la supervivencia, tienen que espabilarse y con uñas y dientes subsistir. Si tienes las cosas muy fáciles pones poco esfuerzo, y con poco esfuerzo solo se llega a la mediocridad.

Quizá por eso entre las 100 mejores universidades del mundo según diversos rankings no hay ninguna universidad pública española, y sin embargo varias escuelas de negocios privadas están entre las 25 primeras del mundo, y en concreto al IESE los cuatro últimos años el Financial Times nos ha colocado como la primera escuela de negocios del mundo.

Señores de la universidad pública, menos llorar y más ponerse a trabajar para solucionar sus problemas. Hasta el jueves que viene.

Cumplir con los compromisos

compromisosDesde que inicié este blog hace ocho años he intentado evitar hablar de política. Es un blog de toma de decisiones y no quiero que haya polémica que ponga a unos en contra de otros. Así que fiel a mi propósito, aunque en España y en Catalunya la situación política está candente, esta semana también voy a evitar el tema y voy a hablar de cumplir los compromisos que uno contrae.

Cumplir con los compromisos es una manifestación de profesionalidad y de seriedad personal. Si uno se compromete a algo y no lo cumple ¿Quién se puede fiar de él? Una persona que cumple sus compromisos manifiesta respeto por los demás. El que no los cumple está diciendo que los demás, aquellas personas con quien se comprometió le importan muy poco.

Muchas veces uno no cumple con lo que dice por despiste. Porque no se da cuenta que se comprometió a tal y tal cosa. Esa actitud es también un sistema de falta de seriedad. De frivolidad.

Puede pasar también que después de comprometerse uno con algo, surjan nuevas circunstancias que hagan muy difícil cumplir con lo que se prometió. Entonces lo que hay que hacer es explicar las razones por las cuales uno no puede cumplir. Si estas razones son suficientemente serias, la gente lo entiende y no suele pasar nada, y si estas razones son pura excusa, también la gente entiende nuestra falta de seriedad y respeto.

Así que consejo si quieres crecer como persona y como profesional, cumple con aquello con lo que te has comprometido. Serás una persona fiable y confiable. Hasta el jueves que viene.

Entusiasmar

entusiasmarDedicamos un tercio de nuestro tiempo a trabajar. Es a lo que más tiempo dedicamos. En general la gente quiere hacer un buen trabajo. Dedicar la mayor cantidad de tiempo de tu vida a una cosa y hacerla de mala gana es frustrante. Se quiere hacer las cosas bien, poniendo interés y si es posible disfrutando.

Pero si todo lo anterior es muy razonable luego ¿cómo es posible que haya mucha gente que no disfruta en su trabajo? ¿Cómo es que hay muchos que sufren al tener que ir a trabajar cada día? He reflexionado últimamente sobre esto y creo que una buena parte de la culpa la tienen los jefes. Los jefes inmediatos que uno tiene. Muchos jefes frustran a su gente al no valorar el trabajo y el esfuerzo de estos.

A veces el jefe piensa ¡por algo soy jefe! Y este sencillo pensamiento le hace creer que puede tratar de cualquier manera a su gente y mandar cualquier cosa (por algo es el jefe) sin tener en cuenta a los que lo tienen que ejecutar. Muchas veces en contra de la opinión de estos que son los que saben del tema.

Entusiasmo o frustración. Eso es lo que generan los jefes en su gente. Y la diferencia entre esas dos actitudes es grandísima. Es la diferencia entre ir a gusto a trabajar e ir frustrado. Y no digamos cual es el impacto de cada una de estas actitudes en la calidad del trabajo. Menuda diferencia, un trabajo hecho con entusiasmo o un trabajo hecho con frustración. Hasta el jueves que viene.

“Milenials”

millennials

Se está hablando mucho de los milenials (escríbase como se escriba, yo lo escribo tal como lo pronuncio; lo siento, no soy milenial). La generación nacida en los años 80 y 90 y que por tanto empiezan a incorporarse al mundo del trabajo o se han incorporado no hace mucho tiempo.

Se dice que es una generación informal, que no les gusta que se les controle, que quieren tener un trabajo creativo donde puedan ejercer y cultivar sus capacidades. Que no quieren atarse a un trabajo fijo, quieren viajar, tener nuevas experiencias. Están acostumbrados a la inmediatez de estar todo el día conectado.

Menuda bofetada se van a pegar estos milenials cuando dejen de vivir como Alicia en el país de las maravillas y se topen con la realidad. Un colega me dijo que un milenial deja de serlo el día que tiene que empezar a pagar una hipoteca.

Bajar a la realidad. Es muy cómodo llevar una vida independiente pero que a la hora de lavarte la ropa acudes a mamá. Cuando las facturas las pagan papá y mamá porque todavía pernoctas en su casa. Bajar a la realidad.

Dejar huella, aportar valor para alguien requiere esfuerzo. Nada valioso se consigue sin esfuerzo. Más vale que estos milenials empiecen a espabilar si no quieren toparse con una frustración vital cuando lleguen a la edad madura y se pregunten qué han hecho en la vida.

No todos los nacidos en esa franja responden a este perfil. Tengo montones de alumnos en edad de milenials que tienen un compromiso con sus trabajos, que se están preocupando por formarse para lo que no están regateando esfuerzo. Y como ellos muchos más; afortunadamente. Hasta el jueves que viene.

En este mundo traidor…

intoleranciaAfirma el dicho que “En este mundo traidor, nada es verdad ni es mentira. Las cosas son del color del cristal con que se mira”. No puedo estar más en desacuerdo con esta afirmación. Las cosas son como son y las miramos a través de las lentes de nuestras propias perspectivas. Así solo vemos lo que queremos ver. Las cosas las interpretamos según nuestros propios intereses.

A qué viene todo esto, pues a una noticia que apareció en la prensa catalana hace unos días y la interpretación que hizo de ella una de las partes afectadas. La noticia decía “Ensenyament confirma que cerrará al menos 11 grupos de P3”. Es decir que 11 para el curso que viene habrá por lo menos 13 aulas menos con alumnos de 3 años. A continuación, una asociación de padres y madres afirmaron que esta clausura de aulas estaba asociado a la intención de “privatizar” la educación.

La razón por la que hay que cerrar esas 11 aulas es porque hay menos niños. No hay que ver terceras intenciones en un hecho tan sencillo. Lo que pasa que cuando alguien está obsesionado con un asunto, todas las cosas las ve en función de su obsesión. Si uno, con manifiesta falta de pluralidad, está en contra de que haya enseñanza privada, cualquier noticia referente a la educación, la leerá en clave de ataque a la enseñanza pública. No. Cuando se tiene apertura de miras se respetan las diversas legítimas opciones, enseñanza pública y privada.

Las cosas son del color del cristal con que se mira cuando solo se quieren ver las cosas desde una perspectiva. Cuando hay amplitud de miras se está en mejores condiciones ara ser objetivo. Consejo, no te obsesiones con tus puntos de vista. Se plural y magnánimo. El universo no se ha confabulado en contra tuya. En definitiva, vive y deja vivir. Hasta el jueves que viene.

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