Pensarlo dos veces

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El otro día recibí un correo electrónico que me puso de mal humor y lo contesté. Apenas había dado al botón de enviar cuando me arrepentí de haberlo hecho. Mi contestación había sido muy agresiva.

Salvo que sean rutinarios, los correos electrónicos que se envían hay que dejarlos dormir. Especialmente si tratan de algún asunto en que pueda haber contraste de pareceres. Cuando tenemos una opinión sobre algo y la expresamos en un “email” muchas veces no nos damos cuenta que no es lo mismo la conversación cara a cara con una persona que la conversación vía email.

Lo que puede ser natural en una conversación presencial puede sonar muy agresivo en medios electrónicos. La persona que lo envía lo puede estar haciendo en un momento de crispación y el que lo recibe puede leerlo en un momento de calma y sonarle muy agresivo.

Los correos electrónicos medianamente importantes hay que reposarlos. No escribirlos y enviarlos en caliente. Muchas veces cuando los releemos unas horas más tarde o al día siguiente nos damos cuenta que es un correo excesivamente agresivo y lo suavizamos.

Aprovecho para decir que rara vez un correo requiere respuesta inmediata. También aprovecho para aconsejar limitar el acceso al correo a dos o tres momentos del día. Si estamos continuamente pendientes de si hemos recibido algo además de perder mucho el tiempo tendremos la mente dispersa.

Otro consejo es no escribir con letras mayúsculas. En un medio electrónico eso suena como a estar gritando. Hasta el jueves que viene, y los que estéis empezando las vacaciones que lo paséis muy bien.

11 COMENTARIOS

  1. Bien cierto todo lo que comentas profesor Ariño. Un cliente mío, muy impulsivo, simplemente había introducido en su programa de correo electrónico un retraso en la salida de sus e-mails de un minuto … en este periodo podía recuperarlos … y más de una vez lo hacía porque muchas veces inmediatamente te das cuenta que has metido la pata … buen consejo !

  2. Es cierto ! Darle un par de vueltas más, contar hasta 1000, consultar con la almohada, son técnicas muy antiguas y eficaces!!
    Por lo que respecta a la inmediatez de la respuesta de e-mail, un correo electrónico no es un chat. Dicen los expertos de gestion del tiempo que sólo hay que abrir el correo al llegar a la oficina, a media jornada y al acabar.

  3. Muchas veces nos dejamos llevar por el primer impulso.Creo que es inevitable y que a todos nos ha ocurrido alguna vez. De todas formas creo que todo pasa por algo y de todo se aprende. Buen post 😉

  4. «CAMINO», además de ser un libro de espiritualidad y de estar escrito hace ya muchos años, creo que es un libro plenamente actual y totalmente aplicable al mundo de la empresa.

    Al hilo de lo que estamos hablando:

    8 Serenidad – ¿Por qué has de enfadarte si enfadándote ofendes a Dios, molestas al prójimo, pasas tú mismo un mal rato… y te has de desenfadar al fin?

    9 Eso mismo que has dicho dilo en otro tono, sin ira, y ganará fuerza tu raciocinio y, sobre todo, no ofenderás a Dios.

    10 No reprendas cuando sientes la indignación por la falta cometida. – Espera al día siguiente, o más tiempo aún. – Y después, tranquilo y purificada la intención, no dejes de reprender. – Vas a conseguir más con una palabra afectuosa que con tres horas de pelea. – Modera tu genio.

    Creo que estas palabras son plenamente trasladables al tema de responder los e-mails. Os lo recomienda alguien que en su vida profesional ha recibido algún aviso por sus mails demasiado duros (que no mal educados) y excesivamente directos al grano. Con los años y los avisos creo que he aprendido a cuidar mis mails, los reviso muchas veces antes de mandarlos y cuido mucho más las formas.

    Perdón por la extensión de este comentario. Buen día a todos.

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