Cuando la misión no dice nada

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Se habla actualmente mucho de misión, propósito, razón de ser de la empresa. Si uno mira la misión que se muestran en las publicaciones corporativas de muchas empresas, la verdad es que decepcionan mucho. Cuando leo la misión de una empresa lo que me gustaría encontrar es para qué existe, qué la distingue de las demás empresas de su sector. Y lo que suele aparecer son vaguedades que las podría afirmar cualquier empresa de su sector e incluso de cualquier otro sector.

Por ejemplo, la típica misión de una entidad financiera podría ser “Nuestra misión es mejorar la vida de las personas a través de nuestros productos y servicios financieros, creando valor de forma sostenible para todos nuestros grupos de interés.” Esta misión sirve para cualquier banco. No dice nada, además si cambiamos la palabra financieros por otra, serviría para cualquier empresa de ese otro sector. Y si la elimináramos serviría para cualquier empresa.

La misión de una empresa debería contener qué necesidad de clientes pretende satisfacer la empresa y cómo se distingue de las demás que pretende satisfacer esa misma necesidad. Mientras no diga eso la misión será una vaga declaración para que quede bien en las publicaciones de la empresa.

Pero hay algo más. La misión debe orientar la estrategia y todas las actividades que se llevan a cabo. Si no, la empresa actuará como un pollo sin cabeza, sin dirección a donde dirigirse ni modo de hacerlo. Y lo que es peor, si las decisiones que se toman en la empresa no son coherentes con la misión que dice tener, los empleados empiezan a mofarse de la “misión”, y el ridículo interno que sufre la empresa es total.

El mensaje de esta semana me ha venido a la cabeza porque el otro día asistí después de impartir una conferencia en un foro de directivos de recursos humanos un asistente me preguntó mi opinión sobre las “misiones” de muchas organizaciones. En esencia, esto que publico es lo que le comenté. Como ya es habitual os dejo un nuevo video de mi canal, y hasta el jueves que viene.

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Miguel Angel Ariño es Catedrático de IESE Business School y conferenciante, experto internacional en toma de decisiones, estrategia y liderazgo. Con más de 35 años de experiencia global, ayuda a Consejos de Administración y a la alta dirección a transformar la complejidad en claridad estratégica, impulsando un crecimiento sostenible y ético.

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6 COMENTARIOS

  1. Muy acertado comentario. Mucha filosofía y poca sustancia y concreción. Y como bien dices, mucho mas grave es la falta de coherencia del estilo de management con lo que se verbaliza en la misión. Quizás se derive de la propia generalización pero cuando la plantilla lo percibe, es un gran generador de desmotivación y desconcierto

  2. Buenas tardes Miguel Angel,
    Y alguna misión inspiradora, algún ejemplo en positivo. Gracias y saludos,

    • La de Google dice algo así como ordenar y hacer accesible toda la información. Esta es breve y se entiende.
      Satisfacer las necesidades de alimentación y limpieza de todas las familias de un entorno geográfico. También estaría bien. Cómo hacerlo ya pertenecería al plano de la estrategia.
      Servir anuestros clientes proporcionandoles valor a cambio de un coste razonable, sería una misión estúpida que no distingue a ninguna compañía.
      Gracias Teresa, y saludos,
      Miguel Angel

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