En la última década las universidades privadas han aumentado notablemente su número de alumnos. ¿Qué explica este cambio? Más allá de las cifras, quizá convenga reflexionar sobre cómo los incentivos y la competencia influyen en la calidad de las instituciones.
Conseguir resultados es imprescindible, pero no basta con exigirlos. Los buenos directivos dedican gran parte de su esfuerzo a crear las condiciones que permiten a las personas hacer bien su trabajo y alcanzar esos resultados.
La inteligencia artificial avanza rápidamente en el uso individual, pero su incorporación a las empresas será más lenta. La clave no estará en la tecnología, sino en la capacidad de los directivos para liderar los cambios necesarios.
Muchas empresas dedican tiempo y recursos a definir su misión. Sin embargo, muchas declaraciones son tan genéricas que podrían pertenecer a cualquier organización. Una misión útil debe explicar para qué existe la empresa y cómo se diferencia de las demás.
La revolución industrial cambió el mundo y obligó a afrontar nuevos desafíos sociales. Hoy la inteligencia artificial plantea cuestiones similares. ¿Cómo aprovechar sus beneficios sin dejar atrás a quienes pueden verse perjudicados por ella?
Toda decisión directiva se toma bajo la incertidumbre del futuro. Por eso, decidir es experimentar. Analizamos por qué el verdadero sabio es aquel capaz de prever y razonar las consecuencias antes de que ocurran, en lugar de limitarse a constatar los hechos.
Dadas las actuales posibilidades tecnológicas y para mantener el contacto con mis antiguos alumnos, he diseñado un asistente virtual de uso privado entrenado en exclusiva con mis libros, conferencias y casi mil publicaciones de este blog. Consúltale directamente tus dudas de gestión.
Resolver problemas es la función básica de un equipo directivo. Cuando no se sabe o no se quiere asumir esa responsabilidad, la alternativa habitual es marear la perdiz señalando problemas reales que, sin embargo, desvían el foco de lo urgente.
La IA hace maravillas combinando información existente, pero es incapaz de crear. Analizamos la diferencia fundamental entre el aprendizaje por fuerza bruta de las máquinas y la inteligencia natural que nos permite, como a los hermanos Wright, desafiar lo imposible.
La IA procesa información preexistente con una capacidad de cálculo asombrosa, pero no es capaz de generar conocimiento genuinamente nuevo. Analizamos por qué un algoritmo en el siglo XIV habría negado rotundamente que la Tierra gira alrededor del Sol."