Mujeres directivas

Mujeres directivasEsta semana voy a abordar un tema controvertido del que no sé si saldré muy bien parado después en los comentarios. Pero me voy a arriesgar. Voy a hablar de lo que pienso de la mujer en su papel de directiva.

En mi opinión, la única dimensión en la que el varón es claramente superior a la mujer es en la fuerza física. En el resto de las dimensiones, con todas las excepciones que haya que hacer, creo que las cualidades de la mujer son superiores a las del hombre.

Sin embargo, aunque cada vez hay más mujeres que acceden a puestos directivos, el mundo de la empresa es un mundo masculino. Y a pesar de que creo que la mujer está mejor dotada para tareas de dirección, las mujeres que acceden a puestos de dirección, con todas las excepciones que haya que hacer, no dirigen mejor que los hombres.

¿Por qué? pues yo creo que la mujer cuando llega a un puesto de dirección, entra en un mundo en el que las reglas las han establecido los hombres, e intenta actuar de acuerdo con esas reglas. Es como si en su labor como directiva se masculinizara, en lugar de actuar como de una manera natural lo haría. Y es este, a mi juicio, el fallo que cometen las directivas. Y lo que es peor, cuando la directiva deja de ser ella misma y se masculiniza, es mucho más de temer que el directivo.

Mujeres directivas, dominaríais la empresa si actuarais tal como sois. No os transforméis. Y sobre todo no os dejeis engañar con eso de las cuotas.

Aprovecho para comunicaros que el próximo miércoles 8 de mayo la asociación de Antiguos Alumnos de la Universidad de Navarra me ha invitado a dar una sesión a las 20.00 en la sede de la cámara de comercio de Girona. Estais invitados todos los lectores del blog de Girona. Aquí os dejo información del acto. También os dejo un video sobre los programas del IESE.

  1. mayo 2, 2013 en 7:23 am

    Buenos días Miguel Angel: efectivamente has abierto un tema delicado pero hay que atreverse con el diálogo, felicidades. Mi opinión es que tiene que llegar un día en que dejemos de hablar en términos de “hombres y mujeres” en el ámbito laboral. Quizás suene utópico, pero logros mayores se han conseguido. Hablemos de Juan, de Ana, de Fernando, de María, sin tener que fijarnos en si son hombres, o mujeres, o en poner el foco en cualquier otra cualidad que los distinga, sea raza, religión, procedencia, etc que pueden ser generalizaciones injustas y a menudo falsas. Deberíamos solo atender a la valía personal y profesional de cada individuo y a su aportación de valor a las empresas en las que trabajen. Creo que para llegar a ese momento hay que empezar a contribuir desde ahora mismo. No es tan complicado. Gracias, José Luis

    • mayo 2, 2013 en 3:39 pm

      Gracias José Luis, ya era consciente de lo arriesgado que era abordar este tema. Ya sabes que yo soy defensor del trato individualizado y no de las generalizaciones. Pero en un mensaje de 300 palabras no se puede decir mucho más
      Gracias,
      Miguel Angel

  2. marie franco-giovanelli
    mayo 2, 2013 en 10:02 am

    Estoy perfectamente de acuerdo con lo que ha dicho José Luis pero me temo que tengamos que esperar aún un cierto tiempo para conseguirlo …
    Marie

    • mayo 2, 2013 en 3:40 pm

      Gracias Marie. Lo importante es que cada uno haga bien su trabajo.
      Saludos,
      Miguel Angel

  3. mayo 2, 2013 en 10:08 am

    Hola Miguel Ángel, me gustaría hacer una reflexión, ya que al margen de cuestiones genéticas, creo que para ocupar puestos directivos el sexo no es una variable que debiera considerarse, ni en positivo ni en negativo. Soy consciente que durante años, el hecho de ser mujer ha sido más bien un impedimento para el acceso de las mismas a estos puesto, sin embargo, creo igualmente que si realmente queremos una integración natural de las mismas, esta se debe hacer por meritocracia y no por discriminación positiva, porque si no al final estamos alimentando de argumentos a los detractores. Una vez dicho lo anterior, permíteme subir a un nivel más genérico, y hablar de directivos con independencia de si son hombre o mujeres. Personalmente, creo que los directivos que hay en las empresas son el resultado de lo que realmente se valora o se premia en las mismas, un sistema de promoción que en muy pocas ocasiones tiene relación con lo que las empresas se esfuerzan en llamar cultura. El cambio del que hablas que se produce en las mujeres al ocupar puestos directivos, yo no lo veo como tal, ya que en realidad es la propia naturaleza de la persona y su comportamiento lo que se ha premiado por ser del interés de la empresa. Al final lo realmente importante es el sistema de valores de la empresa y la coherencia del mismo con el comportamiento de los equipos directivos. No olvidemos, que al final la cultura la define el equipo directivo y su forma de actuar. Un abrazo.

    • mayo 2, 2013 en 3:43 pm

      Juan MAnuel, son totalmente acertadas tus apreciaciones, De todas maneras yo creo que a partir de un nivel directivo hay que dejar de pensar si en la empresa se valora esto o aquello, o de cuales son los valores de la empresa, y empezar a actuar de acuerdo con los valores que tiene cada uno. Sino uno acaba siendo moldeado por el entorno y deja de tener personalidad.
      Ya sé que lo que propongo es difícil, pero a mi que no me manipule el entorno. Yo actú de acuerdo a mis principios.
      Muchas gracias,
      Miguel Angel

      • mayo 3, 2013 en 2:11 pm

        Estoy de acuerdo contigo, aunque como comentas no siempre es fácil. Te mando un vídeo para distendir e ilustrar la dificultad:

  4. Maria Faura
    mayo 2, 2013 en 11:07 am

    En primer lugar, pienso que no se debe generalizar en cuanto a las capacidades según el género. Pero puestos a hacerlo, en alguna ocasión me he encontrado con directivas así. Mujeres de 50-60 años que comenzaron a labrar su carrera profesional cuando aún no había equidad en el trabajo y que para llegar lejos se han tenido que endurecer y masculinizar. Todas cortadas por un mismo patrón. La agresividad, la dureza y la apatía son algunos de sus rasgos principales.

    Pero los tiempos han cambiado, las mujeres que se incorporan al mundo laboral a día de hoy ya cuentan con un panorama renovado, con muchas posibilidades de conciliación y con una cultura empresarial mucho más equitativa.

    Pienso que depende muchiiiiiiiisimo del sector y también de la geografía de la que estemos hablando, pero encuentro que ya se puede vislumbrar un cambio en las “nuevas directivas” (la generación posterior a las que menciono anteriormente) que son capaces de crear una nueva cultura, de sacar lo máximo de sus capacidades, de su inteligencia y sensibilidad para llegar muy lejos.

    HAY ESPERANZA Y AUNQUE TODAVIA HAY MUCHO QUE HACER, HA COMENZADO A DESARROLLARSE UN ENTORNO ÓPTIMO PARA QUE TANTO MUJERES COMO HOMBRES PUEDAN DESARROLLAR SUS CAPACIDADES PLENAMENTE.

    • mayo 2, 2013 en 3:45 pm

      Pues que sea cierto todo lo que dices María, yo estoy totalmente convencido de las grandes capacidades de la mujer para dirigir.
      Gracias y saludos,
      Miguel Angel

  5. Joan Costa
    mayo 2, 2013 en 11:15 am

    La meritocracia profesional en un mundo “masculino” se irá normalizando. El “genero” pasará a ser anecdota en un futuro, porque “el hombre” no va a tener más remedio que aceptar “perder peso” en la “reglamentacion” y ganar compromiso y participación en la “conciliación”
    El mundo profesional de los servicios es quizás el más aventajado en esta “normalizacion” y en este aspecto (más que el industrial).
    De hecho en determinadas profesiones muy “masculinas” en pleno siglo XX, actualmente la predominancia femenina es un hecho. (ejemplo: Sanidad)

    Y a nivel directivo pasará lo mismo!

    No se si lo has hecho adrede y/o incosncientemente, pero tomo este post tuyo de la semana como un homenaje a la Dra. Maruja Moragas a la que personalmente no conocí, pero que ha sido un pilar y referencia del papel de la mujer en la función directiva. D.E.P.

    • mayo 2, 2013 en 3:47 pm

      Gracias Joan, pues la verdad es que había escrito el mensaje el fin de semana, antes de saber que el desenlace de Maruja era inminente, pero, sea un homenaje a ella.
      Gracias,
      Miguel Angel

  6. Pablo
    mayo 2, 2013 en 11:34 am

    Sabias que esto te iba a pasar……

    Lo siento, pero no estoy de acuerdo con varias de las afirmaciones que indicas.

    En mi humilde opinion el tema es demasiado complejo como para poder concluir que las empresas estan masculinizadas, que las mujeres dirijen mejor que los hombres o que los hombres tienen mas fuerza que las mujeres.

    Muchos hombres nos hemos tenido que adaptar a condicionantes que no nos gustan, estreotipos clasicos y no ha pasado nada. Personalmente he tenido que ir a partidos de futbol con clientes, participar en interminables “comilonas” que no sirven de para nada (y que decir del “lo siento pero ni fumo ni bebo”) y en mas de una ocasion he tenido que parar reuniones para evitar confrontaciones absurdas tipo “a ver quien la tiene mas grande”.

    Pero me adapto, no a la circunstancias, SINO a las personas. Las acepto tal y como son e intento sacar lo mejor de ellos ya sea juntos o separados.

    En cualquier caso, gracias por abrir el debate

    • mayo 2, 2013 en 3:50 pm

      Buenas noticias el discrepar Pablo, así aprendemos todos. Efectivamente el tema que trato es complejo y no lo pretendo agotar, y menos en un texto de 300 palabras que es lo acostumbrado en este blog.
      Estoy de acuerdo contigo que no se puede generalizar, pero ya me he curado en salud en el mensaje al dar cabida a todas las excepciones que haya que hacer. Dicho esto sigo pensando que en general (y con todas las excepciones que haya que hacer) las mujeres están más capacitadas que los hombres.
      Gracias y saludos,
      Miguel Angel

  7. Eva Lopez
    mayo 2, 2013 en 11:41 am

    Hola Miguel Ángel, como siempre un placer leer tus post!

    En relación a lo que comentas:
    – No pienso que las cualidades de la mujer sean superiores a las del hombre (Nunca me han gustado las generalizaciones ya que hay de todo en la viña del Señor)

    – Las cuotas: no sé quien inventó esta historia, pero lo único que hace es perjudicarnos. Si me promocioan que sea porque me lo merezco por cuestión de género.

    – La mujer como directiva se masculiniza: En esto sí estoy de acuerdo, Pienso que esto responde al refrán “en tierra de lobos haz como todos”. De hecho creo que algunas ya nos masculizamos desde el principio (cuando entras haciendo prácticas) por no decir que ya lo haces en la universidad (por ejemplo, si estudias Industriales). Por otro lado, no veo que esto sea un punto negativo, tan solo es cuestión de adaptación al medio. Con los años va cambiando tu forma de actuar, pero eso no significa que no seas tú misma, ya que ese cambio se refleja en todos los ámbitos no solo en el trabajo. En caso contrario (si el cambio solo es en la forma de actuar en tu trabajo) se produciría tal tensión entre tus dos “yos” que acabarías reventando por algún lado 😦

    Un abrazo,
    Eva

    • mayo 2, 2013 en 3:58 pm

      Eva, efectivamente de todo hay, y las generalizaciones acaban siendo injustas, pero en mi opinión, como ya le digo a Pablo más arriba, creo que sí, que teneis más capacidades para dirigir, otra cosa es que apliqueis esas capacidades, que como ya digo en el mensaje no siempre las aprovechais. Por supuesto sigo hablando en general y con todas las matizaciones que haya que hacer al hablar tan en general; y siendo consciente que puedo estar siendo algo injusto con alguien, Pero la esencia de lo que quería transmitir era eso.
      No estoy de acuerdo con que sea natural el adaptarse al medio. Así se pierde personalidad. Hay que cambiar el medio en la medida de lo posible (que muchas veces será poco), pero no aceptar el medio en que uno se mueve como algo que determine mi actuación. Yo soy dueño de mi, no son las circunstancias las dueñas de mi.
      Lo anterior es compatible con lo que dices después, con lo que estoy totalmente de acuerdo, que “con los años va cambando tu forma de actuar”, pero uno ha de seguir siendo dueño de sí mismo.
      Muchas gracias Eva.
      Miguel Angel

      • Carola
        mayo 2, 2013 en 8:23 pm

        Buenas tardes Miguel Angel: me encanta este post! -:). Completamente de acuerdo contigo cuando dices: “hay que cambiar el medio en la medida de lo posible…”

  8. mayo 2, 2013 en 12:59 pm

    A mi me parece que la mujer directiva, va a tener más protagonismo. La mujer sabe manejar mucho mejor los valores, las emociones y en estos campos el hombre está mucho más alejado. El management va en camino de ser más ético, más personalizado.
    Como siempre digo es mi opinión.
    Saludos

  9. mayo 2, 2013 en 11:12 pm

    Empezamos con Juan Antonio Pérez López a trabajar este tema para la IV conferencia Mundial de la mujer en Pekín en el año 1994, subrayando las diferencias para desde ahí poder buscar equidad, sinergias e igualdad de oportunidades. Hoy en dia desde la neurociencia se corroboran las bases cerebrales de esas diferencias. Después viene la cultura y la educación… Me gusta la frase de Miguel Porta Perales de hace unos días “…Hay que dar las gracias al feminismo por los servicios prestados y jubilarlo con los honores que se merezca. Pero también hay que apreciar los
    méritos de la mujer que individualmente ha luchado por sus derechos…”

  10. mayo 2, 2013 en 11:17 pm

    Hombres y mujeres somos complementarios y, como decía Juan Antonio, por eso en la familia hay padre y madre para sacarla adelante, al igual que en las empresas: ellos son mejores en la generación de alternativas, ellas en evaluarlas y anticipar consecuencias. La mayor diversidad es por razón de sexo, que no de género, ya que no hay neutros. O se es hombre o se es mujer. Y los mejores equipos directivos son los que construyen respetando y potenciando esa diversidad radical.

  11. mayo 2, 2013 en 11:21 pm

    Hemos pasado muchos siglos con un liderazgo puramente masculino. La mujer que quería sobrevivir ha ido aprendiendo esos rasgos. Pero no se puede gobernar con un sólo ojo abierto. Así nos está yendo… Ahora toca que los hombres estén también abiertos a valorar la parte femenina del liderazgo y a aprender de ella, de modo que incorporen el cuidado y la humanización de sus empresas.

    • mayo 3, 2013 en 12:57 pm

      Gracias Nuria por tus tres comentarios, con los que estoy totalmente de acuerdo: complementariedad y aprovechar las buenas cualidades de cada uno y cada una.
      Saludos desde el despacho de al lado,
      Miguel Angel

  12. Anónimo
    mayo 3, 2013 en 5:03 am

    Bueno Miguel y amigos, la verdad es que tanto hombres como mujeres somos seres especiales, importantes y muy capaces de desarrollar el potencial que tenemos como líderes emprendedores; pero claro está que las mujeres fuimos dotadas como comunicadoras, por nuestra habilidad de observación y cuidado; pues así entendemos a los demás y trabajamos con personas como equipo de trabajo, propiciando una sinergia positiva y no meramente como aquellos que ejerciendo sus cargos tienen q trabajar para uno que tiene una inclinación de cazador.

    • mayo 3, 2013 en 12:59 pm

      Gracias Anónimo, son innegables las cualidades de las mujeres. A la vista están.
      Saludos,
      Miguel Angel

  13. mayo 3, 2013 en 9:29 am

    Estimado Miguel Ángel.

    En primer lugar quería felicitarte por el arrojo de tu planteamiento. Es ejemplar ver cómo alguien salta al ruedo con estos temas. Se nota que estas casado con la verdad, ya que sólo así se entiende tal riesgo!!! En segundo lugar, desde mi poco saber, estoy muy de acuerdo con el camino que esbozas. Desde una visión ANTROPÓLOGICA (y psicológica), y desde el carácter COMPLEMENTARIO de la masculinidad y la femineidad, creo tienes razón cuando afirmas lo que dices, y creo que sólo por allí se pueden entender mejor estas verdades. Y para comentar las razones de mi afirmación, mejor me quedo de mozo de espadas y dejo torear a quién sabe, JUAN FERNANDO SELLÉS (Antropología para Inconformes):

    “Con el desarrollo infantil y juvenil se ve que el cuerpo del varón está mejor dotado que el de la mujer en una serie de cualidades. El cuerpo del varón está diseñado más para aportar que para recibir. El de la mujer, a la inversa. Además, el cuerpo de la mujer está, por así decir, más unido a su persona que el del varón a la suya. Que este hecho es así parece lógico, porque si el cuerpo humano femenino está nativamente más desvalido, la persona de la mujer debe volcarse más sobre su corporeidad para protegerla que el varón sobre la suya, y eso, en la mujer, indica mayor unión con su cuerpo por parte de la persona.(..)”

    “A nivel de la psicología el varón es más objetivo, más teórico, científico, constructor, especializado, etc. La mujer es más práctica. Respecto de las personas, suele decirse que la mujer es más intuitiva, y el conocimiento intuitivo (personal) es superior al racional. La mujer es más sensible, servicial, compasiva, sacrificada, generosa, constante, reunitiva, atractiva, convocadora, sistémica, circunspectiva, etc. Eso indica que las potencias espirituales humanas, inteligencia y voluntad, están más unidas a la persona, más personalizadas por tanto, en la mujer que en el varón. En una palabra, la mujer está más unida a su feminidad que el varón a su masculinidad.(..)”

    “(..)En este sentido se dice que el varón es más objetivo (..). En la mujer sucede lo inverso, manifiesta más quien es ella en su pensar, en su querer, y en sus gestos. Por eso se dice que es más subjetiva, y consecuentemente, más reunitiva, es decir, tiene más en cuenta a las personas. (..)”

    La idea de que la mujer es más femenina, más (y peor): hermana, novia, esposa, etc, que el varón varonil, hermano, novio, esposo, etc, lo sigue desarrollando: “(..) en la mujer su modo de ser se identifica más con su feminidad que el ser del varón con la virilidad. Y ello a todos los niveles. En efecto, eso es así, de ordinario, en la familia, en la afectividad, en el campo de las relaciones sociales, culturales, académicas, LABORALES, etc. Mujer y varón no son iguales en la naturaleza y en la esencia; no lo son ni corpórea ni psíquicamente. La “igualdad” es mental, no real. En la realidad no existe nada “igual (..)”

    Como ve, en estas líneas hay mucha miga. Pero si con todas estas líneas no te he podido echar un capote, estoy seguro que con esto si lo haré, ya que si hablas de la MUJER es imposible no hablar de BELLEZA. Dice Juanfer: “Además, lo propio de la mujer es la belleza, y la belleza es lo que atrae y reúne; y eso no es sólo externo, sino, sobre todo, interno.”

    Un fuerte abrazo,
    David Sandoval

    • mayo 3, 2013 en 1:08 pm

      Gracias David, muy profundo es todo lo que comentas citando a Juan Fernando Sellés. No conocía sus aportaciones, pero son muy interesantes, y por supuesto mucho más profundas que lo que comento en mi mensaje, pero que explican buena parte de lo que digo.
      En medio del texto que citas dice “la mujer…tiene más en cuentaa las personas”. Estoy totalmente de acuerdo, y ese tener más en cuenta es lo que le hace estar más capacitada.

      Lo que digo en mis mensajes es lo que pienso, aunque siempre respeto las opiniones diversas y estoy abierto a cambiar de opinión si veo que debo cambiar. Pero aun así, he arriesgado con el mensaje de esta semana, pero estoy saliendo bien parado.
      Muchas gracias y saludos,
      Miguel Angel

  14. Anónimo
    mayo 5, 2013 en 11:18 am

    Estimado Profesor,
    Dos observaciones, habiendo ocupado posiciones de responsabilidad, trabajando por cuenta ajena y por cuenta propia (precisión, en Europa):
    – Por cuenta ajena: Trabajar muy duro, gran profesionalidad, cuidar al equipo y, si te llega un “upgrade”, aunque sea por la mal llamada cuota, demuestra que eres un 10!.
    – Por cuenta propia: Aqui no hay excusas.

    Roser Vilaro PDD 2010

  15. mayo 5, 2013 en 8:12 pm

    Hola Miguel Angel,
    ¿Qué tal? Como me hubiera gustado poder venir a su conferencia en Girona, en mi tierra !!! pero justo esta semana estoy fuera.
    Abrazo,
    Martí Monràs

  16. mayo 6, 2013 en 7:44 am

    Hola Miguel Ángel,

    Delicado o no, es un asunto que hay que sacar a la luz. Coincido contigo porque lo sufrí en mis carnes cuando estaba en la línea. Ahora que me dedico al coaching de directivos he podido, ¡por fin! practicar la influencia desde mis competencias femeninas.

    ¡Abrazo! Maite Inglés

    • mayo 6, 2013 en 9:27 am

      Efectivamentee Maite, tema delicado, pero lo que escribo es lo que he visto en muchas ocasiones.
      Saludos,
      Miguel Angel

  17. Yolanda
    mayo 6, 2013 en 8:16 am

    Gracias Miguel Angel por poner en espacio tan reducido todos los ejes del “problema”. El tema de las cuotas… tal vez se entienda mejor si se hace una revisión histórica y se observa la desaparición de las mujeres de la dirección de empresas a partir de que el regulador normativiza… Un gusto leerte. Gracias.
    Yolanda Blasco

  18. Rafi León
    mayo 6, 2013 en 12:03 pm

    Extraordinario e interesante debate… somos diferentes? Si, sin duda… Es un handicap o un beneficio? pues depende para que… dicen los estudios que las mujeres estamos mejor dotadas para la comunicación y que sin embargo nuestro sentido espacial es casi nulo. Seguro que existen miles de diferencias más… pero esto en sí mismo no deja de ser enriquecedor al igual que puede serlo (o no) cada uno de los matices del carácter de cada una de las personas seamos hombre o mujer. Pero hay comportamientos que si tienen que ver mucho con el género, aunque, de nuevo no significa que todas las mujeres u hombres actúen así… creo que Miguel Ángel tiene razón al decir que la mujer se masculiniza al entrar en un entorno de hombres y posiblemente lo haga para no sentirse menos valorada y para no jugar con desventaja…
    Conozco a mujeres que han olvidado recoger a sus hijos del colegio al estar inmersas en un problema profesional y para otras eso sería impensable… Que es lo correcto? pues si estas en un entorno masculino, lo correcto sería hacer lo que hacen ellos: “outsourcing” : o tienen a sus mujeres para que lo hagan o contratan a alguien que lo haga…. si eso es masculinizare, no lo se… Lo que si se es que si no lo haces, juegas con desventaja…. y la desventaja en lo profesional mutila capacidades… para jugar al mismo juego, todos tenemos que tener las mismas reglas…

    Obviar que hay diferencias de comportamiento, educación y “aceptación social” sería mentir.

    Lo de las cuotas es otro cantar, un tanto absurdo… El que lo merezca, que lo tenga, sea hombre o mujer…

    • mayo 8, 2013 en 8:12 am

      Gracias Rafi, el problema de ir a buscar a los niños, se puede resolver del mismo modo independientemente de ser hombre o mujer. No tiene porqué haber una solución distinta si eres hombre o mujer. Lo que sí creo que hay que evitar es el dejar de ser una misma porque se encuentre en un entorno adverso. Hay que cambiar el entorno sin tener que cambiar una.
      Gracias por tu comentario,
      Miguel Angel

  19. silvia luis
    mayo 10, 2013 en 8:22 pm

    …se imaginan en américa latina este tema? es muy difícil… considero que las mujeres somos mas fuertes en todo aspecto….la mujer desde los 11 a 12 años de edad pasa grandes cambios fisiológicos : la menstruación, todos los meses ver sangre, luego la maternidad, esto fortalece, este vinculo nos hace mas intuitivas, desarrollamos sentimientos que por nuestro genero “mujer” podemos demostrarlos…..lloramos “el hombre no llora” …somos mas firmes en las decisiones que tomamos.

    • mayo 14, 2013 en 1:35 pm

      Silvia, no está nada claro que el hombre no llore. Con el resto de lo quedices, de acuerdo,
      Miguel Angel

  20. Pablo
    mayo 14, 2013 en 10:33 am

    Hay estudios sobre la materia <>

  21. Sandra
    mayo 17, 2013 en 10:17 pm

    Hola Miguel A., te confieso que mi marido, me ha retransmitido tu post.
    Por mi parte, te puedo asegurat, que por actuar como mujer en algunos puestos directivos, ha provocado mi marcha de la empresa, mas alla de ayudarla a crecer, incrementar ventas, proyectos y plantilla.
    Como bien dices, las reglas y politicas empresariales, en muchas organizaciones, siguen siendo masculinas, y cuidadin con quien se atreva a cambiarlas, aunque aporte valor, mejore el trabajo en equipo y hasta se establezca un liderazgo que ayude a fidelizar a la plantilla…
    Un cordial saludo.

    • mayo 18, 2013 en 2:40 pm

      Siento Sandra lo que cuentas, pero hay que seguir intentándolo. acabará cambiando.
      Ánimo y saludos,
      MIguel Angel

  22. mayo 24, 2013 en 12:28 pm

    I have read so many posts about the blogger lovers but this piece of writing is
    really a pleasant article, keep it up.

  23. Anónimo
    julio 8, 2013 en 12:15 am

    “la única dimensión en la que el varón es claramente superior a la mujer es en la fuerza física”

    Piense en esto: ausencia casi absoluta de la mujer en la élite del ajedrez. El ajedrez no tiene que ver con la fuerza física, sino con ciertas capacidades mentales que parecen ser superiores en los hombres.

    Esto no quiere decir que estén relacionadas con la capacidad de dirigir. Sólo que la premisa de la que usted partía es cuestionable.

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