La Inteligencia Artificial es excelente procesando datos y automatizando tareas, pero gobernar una empresa es gobernar personas. Analizamos por qué la verdadera ventaja competitiva frente a los algoritmos radica en utilizar la tecnología con prudencia humana.
Hay en España un serio problema para acceder a la vivienda. Casi imposible comprar, y muy difícil alquilar. No soy economista, pero aplicando la elemental ley de la oferta y la demanda es fácil ver dónde están los atascos y qué se podría hacer para solucionarlo.
Despedir en viernes o justo antes de las vacaciones es una regla no escrita en muchas organizaciones. Aunque se justifica como una medida para suavizar el golpe, un análisis riguroso revela que responde más a la evitación del conflicto por parte de la dirección que al respeto por el profesional afectado.
Toda decisión directiva se toma bajo la incertidumbre del futuro. Por eso, decidir es experimentar. Analizamos por qué el verdadero sabio es aquel capaz de prever y razonar las consecuencias antes de que ocurran, en lugar de limitarse a constatar los hechos.
Dadas las actuales posibilidades tecnológicas y para mantener el contacto con mis antiguos alumnos, he diseñado un asistente virtual de uso privado entrenado en exclusiva con mis libros, conferencias y casi mil publicaciones de este blog. Consúltale directamente tus dudas de gestión.
En el mensaje de esta semana hablo de cómo la IA puede mejorar la calidad de las decisiones, pero no sustituye al juicio humano. Integrarla bien es una cuestión de prudencia: usarla sin perder de vista a las personas. La verdadera ventaja competitiva no está en la tecnología, sino en la prudencia con la que se utiliza para decidir.
La Inteligencia Artificial es excelente procesando datos y automatizando tareas, pero gobernar una empresa es gobernar personas. Analizamos por qué la verdadera ventaja competitiva frente a los algoritmos radica en utilizar la tecnología con prudencia humana.
Hay en España un serio problema para acceder a la vivienda. Casi imposible comprar, y muy difícil alquilar. No soy economista, pero aplicando la elemental ley de la oferta y la demanda es fácil ver dónde están los atascos y qué se podría hacer para solucionarlo.
Despedir en viernes o justo antes de las vacaciones es una regla no escrita en muchas organizaciones. Aunque se justifica como una medida para suavizar el golpe, un análisis riguroso revela que responde más a la evitación del conflicto por parte de la dirección que al respeto por el profesional afectado.
Comparto en mi post de esta semana un nuevo libro que acabo de publicar, junto con dos coautoras, Nuria Chinchilla y Pilar García Lombardía: “Decidir bien Cómo nuestras decisiones configuran nuestro futuro”. El 23 de abril celebramos el día del libro. Es una buena ocasión para reflexionar sobre cómo nuestras decisiones configuran lo que somos. De esto es lo que tratamos en el libro y lo expongo en el mensaje de esta semana.