Hay directivos a los que se les mete una idea en la cabeza y no hay manera de que cambien de opinión, sin importar cuanta evidencia hay de que hay alternativas mejores que la que están imponiendo. No atienden a razones. Da la impresión de que escuchan las opiniones alternativas, pero solo es para afianzarse en lo que ya tienen decidido hacer.
Estos jefes acaban quedándose solos dado el convencimiento que generan en su gente de que tratar asuntos con ellos no sirve para nada. Jefe, escucha a tu gente. Tomarás mejores decisiones porque dispondrás de más información. Algunas de las cosas que te propongan no podrán ser llevadas a cabo y otras sí, tendrán mucho sentido. Y, sobre todo, conocerás mejor lo que pasa en tu organización. Además, las personas se sentirán más involucradas en tu empresa. Hasta el jueves que viene.
Muchas gracias. Cuanta verdad en estas breves palabras, escuchar sin querer aprender nada de nadie, es de una pobreza intelectual supina.
Muchas gracias Pere, Saludos,
Miguel Angel