Un año para…

Relacionado

Qué aporta el cristianismo al hombre de empresa

He leído recientemente El sentido del cristianismo, de Rafael...

Cuando los procesos no bastan, hay que intervenir

En el mensaje de esta semana hablo de que en las empresas los procesos son necesarios, pero no resuelven lo excepcional. Cuando surgen problemas no habituales, es ahí cuando hay que intervenir. El papel del equipo directivo no es buscar problemas a las soluciones, sino trabajar para hacerlas viables. Gobernar es encontrar el “cómo sí”, no refugiarse en el “por qué no”

Subir los impuestos

En el mensaje de esta semana hablo de que un modo muy sencillo de gobernar un país o una región es subiendo los impuestos. Así cualquiera puede gobernar, hasta un tonto. Hago algunas reflexiones sobre la actividad del gobernante.

Polarización y pensamiento crítico en tiempos de algoritmos

Las redes sociales y los algoritmos refuerzan nuestras propias ideas y reducen la exposición a puntos de vista distintos. Esto alimenta la polarización. Frente a ello, una buena práctica es, ante un asunto, formarse una opinión y luego cuestionarla deliberadamente. Esto es pensamiento crítico.

Empieza un año nuevo. Feliz 2026

Empieza un año nuevo. Feliz 2016. En este último mensaje del año hago lagunas consideraciones sobre los propósitos y buenas intenciones con las que se comienza el año. Feliz 2026

Share

Iniciamos el año y tenemos por delante 365 días. Estos días son un activo que todos tenemos sin importar cuan ricos o pobres somos, cuan listos o tontos o qué otras cualidades podemos tener o carecer. Todos disponemos de 365 días. El rendimiento que saquemos a este activo ya depende de cómo lo usemos. De cómo empleemos estos días de que disponemos

Por tanto, más allá de los propósitos de inicio de año que mucha gente hace, hemos de plantearnos cómo aprovecharlos. Al final del año, estos días se nos habrán gastado sin posibilidad de recuperarlos. Decía el filósofo Leonardo Polo que todo gasto es un gasto de tiempo.

Hay quien se plante a el uso del tiempo como una posibilidad de hacer cosas, de ser eficaz, de conseguir resultados. Todo eso está muy bien, pero está la pregunta esos resultados, esa eficacia ¿para qué? Yo hace tiempo que me he contestado a esa pregunta y quiero compartir con vosotros mis reflexiones. Tengo que aprovechar este tiempo para ser mejor persona. Si dentro de un año soy mejor persona que ahora habré aprovechado el tiempo. Si soy mucho mejor persona, habré aprovechado mucho el tiempo y si no soy mejor, habré perdido miserablemente un tiempo que no puedo recuperar.

¿Y cómo saber si soy o no mejor persona? Esta pregunta es muy profunda, por lo que solo voy a ofrecer algunas ideas. Mejoro como persona si soy mejor profesional, es decir, si trabajo bien, si en el proceso aprendo a hacer mejor las cosas. También soy mejor persona si soy mejor padre de familia, o madre de familia, o hermano o hijo o abuelo. Mejor amigo de las personas que trato, mejor colega de mis compañeros de trabajo. Pero al final todas estas mejoras se reducen a si sirvo mejor a los demás. Si concibo mi vida como un servicio. Si los demás pueden contar conmigo.

El egoísmo, el ir uno a la suya pensando en sus objetivos puede llevar a una vida eficaz, pero ¿de qué me sirve la eficacia si no puedo mejorar la vida de los demás? Los resultados que consigas no te los llevas contigo a la tumba. Ya lo he escrito en alguna otra ocasión, una buena pregunta a hacerse es si yo ayudo a resolver problemas o soy un generador de problemas. Si los demás se alegran cuando yo estoy presente o respiran con tranquilidad cuando yo estoy ausente. Los 364 días que tenemos por delante son una hoja en blanco (o azul para justificar la imagen de este post) que irremisiblemente vamos a rellenar haciéndonos mejores o peores personas.

Website |  + posts

Miguel Angel Ariño es Catedrático de IESE Business School y conferenciante, experto internacional en toma de decisiones, estrategia y liderazgo. Con más de 35 años de experiencia global, ayuda a Consejos de Administración y a la alta dirección a transformar la complejidad en claridad estratégica, impulsando un crecimiento sostenible y ético.

¿Buscas elevar la mirada estratégica de tu equipo? Si deseas una intervención que genere un impacto duradero, explora mis conferencias y talleres de alto impacto o conversemos directamente sobre cómo podemos colaborar.

¿Te interesa agendar una de mis conferencias magistrales?: https://miguelarino.com/oferta-de-conferencias


Descubre más desde Toma de Decisiones Miguel A. Ariño

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

8 COMENTARIOS

  1. Concebir la vida como servicio y que los demás puedan contar con uno para que se alegren de vernos los 364 días que hay por delante. Un propósito genial para ser un poco mejor persona en 2019. Gracias!

  2. «Concebir la vida como un servicio es la mejor actitud para conseguir hacerlo bien». Totalmente de acuerdo. Sólo una idea: es importante tener en cuenta la componente del tiempo en la provisión del servicio. Acostumbra a valorarse más lo inmediato que lo futuro. Así, si necesito agua, el máximo valor será obtener esa agua. Pero hay casos en que lo inmediato no se alinea con el largo plazo. Entonces, la valoración de un buen servicio a corto se valorará mal aunque a largo plazo se enmiende.
    Has hecho la pregunta correcta: «¿Y cómo saber si soy o no mejor persona?». Pero la respuesta, dependiendo del marco temporal, puede tener diferentes respuestas. Dependerá el reloj con el que mire quien valore.
    Como siempre excelente post. Feliz año a todos. Gracias Miguel.

    • Gracias Juan Carlos. Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. Evidentemente una cosa que sea un servicio a corto plazo que deteriore a alguien a largo plazo, no se puede considerar una acción de servicio.
      Saludos,
      Miguel Angel

Deja un comentario

Artículo anterior
Artículo siguiente

Descubre más desde Toma de Decisiones Miguel A. Ariño

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo