Una buena práctica

Relacionado

Toda decisión es un experimento: la diferencia entre el sabio y el necio

Toda decisión directiva se toma bajo la incertidumbre del futuro. Por eso, decidir es experimentar. Analizamos por qué el verdadero sabio es aquel capaz de prever y razonar las consecuencias antes de que ocurran, en lugar de limitarse a constatar los hechos.

Pregúntame: estreno mi nuevo Asistente Virtual sobre toma de decisiones

Dadas las actuales posibilidades tecnológicas y para mantener el contacto con mis antiguos alumnos, he diseñado un asistente virtual de uso privado entrenado en exclusiva con mis libros, conferencias y casi mil publicaciones de este blog. Consúltale directamente tus dudas de gestión.

El arte de esquivar la responsabilidad

Resolver problemas es la función básica de un equipo directivo. Cuando no se sabe o no se quiere asumir esa responsabilidad, la alternativa habitual es marear la perdiz señalando problemas reales que, sin embargo, desvían el foco de lo urgente.

Inteligencia Natural e Inteligencia Artificial

La IA hace maravillas combinando información existente, pero es incapaz de crear. Analizamos la diferencia fundamental entre el aprendizaje por fuerza bruta de las máquinas y la inteligencia natural que nos permite, como a los hermanos Wright, desafiar lo imposible.

¿Puede la IA generar nuevo conocimiento?

La IA procesa información preexistente con una capacidad de cálculo asombrosa, pero no es capaz de generar conocimiento genuinamente nuevo. Analizamos por qué un algoritmo en el siglo XIV habría negado rotundamente que la Tierra gira alrededor del Sol."

Share

Habitualmente cuando nos planteamos hacer una cosa es porque queremos hacerla. Si no quisiéramos hacerla ni siquiera nos la plantearíamos. Y cuando queremos hacer una cosa enseguida se nos ocurren infinidad de razones por las que es oportuno hacer eso. Y todas esas razones nos ciegan y nos impiden ver los motivos por lo que hacer eso podría ser poco oportuno.

Cuando queremos hacer algo lo que tenemos que buscar son razones para no hacerlo. Ver si esas razones justifican no hacerlo y cambiar de plan. O bien comprobar que las razones para hacer eso pesan más que para no hacerlo y por tanto llevar el plan a cabo sabiendo que tenemos que vigilar una serie de cosas para que el plan no se nos descarrile.

También hay que tener en cuenta que cuando hacemos estos juicios somos muy benévolos considerando las bondades del plan que queremos llevar a cabo y en cambio excesivamente optimistas con las razones para no llevarlo a cabo. Nos autoengañamos diciendo ¡eso es poco probable que pase!

Si a la hora de decidir con quien casarse uno tuviera en cuenta este criterio se evitarían muchos problemas posteriores. Si muchas decisiones empresariales lo tuvieran en cuenta también se evitarían algunas malas decisiones. Es un criterio muy simple, pero de gran utilidad en muchos aspectos de la vida. Hasta el jueves que viene.

Website |  + posts

Miguel Angel Ariño es Catedrático de IESE Business School y conferenciante, experto internacional en toma de decisiones, estrategia y liderazgo. Con más de 35 años de experiencia global, ayuda a Consejos de Administración y a la alta dirección a transformar la complejidad en claridad estratégica, impulsando un crecimiento sostenible y ético.

¿Buscas elevar la mirada estratégica de tu equipo? Si deseas una intervención que genere un impacto duradero, explora mis conferencias y talleres de alto impacto o conversemos directamente sobre cómo podemos colaborar.

¿Te interesa agendar una de mis conferencias magistrales?: https://miguelarino.com/oferta-de-conferencias


Descubre más desde Toma de Decisiones Miguel A. Ariño

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

4 COMENTARIOS

Deja un comentario

Artículo anterior
Artículo siguiente

Descubre más desde Toma de Decisiones Miguel A. Ariño

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo