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Equipos de dirección y aduladores

Hablaba hace quince días de que los equipos de dirección tomaban mejores decisiones cuanto más heterogéneos fueran. Esto plantea un reto a los directivos de primer nivel ante el cual muchos de ellos sucumben. Para un director general, dirigir un equipo heterogéneo con distintos perfiles y distintas personalidades es mucho más difícil que dirigir un equipo de gente homogénea ante la que nos sentimos más cómodos. Los equipos heterogéneos, al tener sus miembros distintos puntos de vista, generan más discusión, y es más difícil ponerlos de acuerdo.

Por esta razón es muy frecuente que los directores generales escojan su equipo entre gente que piensa igual que ellos. Así es más fácil llegar a un consenso y se cuestionan menos las decisiones. En el mejor de los casos los miembros del equipo son profesionales competentes. El problema es que todos ven las cosas desde el mismo punto de vista y es más difícil que aflore una discusión con pros y contras de lo que se está decidiendo. Todos piensan igual. En el peor de los casos, el director general se rodea de gente mediocre, aduladores, que no tienen ninguna opinión y que están dispuestos a estar de acuerdo con el jefe cualquiera que sea lo que este opine. En una situación así la organización sufre mucho por la falta de calidad directiva y los profesionales que en ella trabajan no hacen más que frustrarse por la incompetencia con la que son dirigidos. Estoy seguro de que mis blog-lectores pueden aportar muchas experiencias en la línea de este post. Hasta el jueves que viene.

  1. septiembre 30, 2010 en 9:08 am

    Hay muchos ejemplos de esto que cuentas en la vida de las empresas. Lo podemos ver a diario en directivos que pueden mantener con vehemencia una cosa y la contraria en menos de diez minutos sin ruborizarse, tan sólo porque su jefe tenga una opinión contraria.
    Sin embargo el problema no es de estas personas, sino de quienes los elijen para conformar sus equipos. Cuanto menos sólido sea el jefe, más “cariñitos” buscará a diario, y más aduladores reclutará.
    Gestionar la diversidad es difícil, pero terriblemente enriquecedor. Ah!, pero para eso se necesita un liderazgo sólido y fuerte.
    Un abrazo y gracias por seguirnos haciendo reflexionar cada semana.
    Raúl

  2. septiembre 30, 2010 en 10:04 am

    Está claro que estáis hablando de directores generales que NO son emprendedores. De directores que no arriesgan, de directores que son empleados de empresas.
    Esto no sucede, o muy pocas veces, en emprendedores que arriesgan su dinero para mantener a varias familias que dependen de sus decisiones de negocio. El equipo que eligen son realmente ejecutivos comprometidos con el trabajo, con más o menos talento, pero que sudan porque la empresa medre y no entienden de zalamerías.
    Basta ir a un bar de moda del centro de Barcelona para oír como rajan los corbatillas de sus jefes mientras escriben al mismo tiempo mensajitos en su blackberry … En la mayoría de casos, son empleados sin compromiso por su empresa. Quizá hoy tiene un cargo de poder, pero no por mucho tiempo.

    • septiembre 30, 2010 en 4:34 pm

      Si claro Alex, cuando te juegas tus propios cuartos eres más cuidadoso. Pero de todas formas no te engañes. A muchos no les gusta tener un equipo donde se cuestionan mis opiniones.
      Gracias. Por cierto Alex, no caigo en quien eres. ¿Te he dado clase?
      saludos,
      Miguel Angel

      • octubre 1, 2010 en 8:45 am

        Son un outsider. He pisado una vez IESE para asistir a una conferencia de una empresa.
        De momento no tengo el placer de conoceros, pero algún día quizá coincidimos.
        Gracias por el blog.

  3. octubre 1, 2010 en 8:47 am

    Alex, no hay outsiders en este blog.
    saludos,
    Miguel Angel

  4. Cristina Daroca
    octubre 1, 2010 en 9:19 am

    Muy interesante, y estoy completamente de acuerdo con usted, Profesor. Le sugiero que algun dia escriba sobre lo contrario: directivos indecisos que no son capaces de tomar una decision porque en su equipo hay demasiadas opiniones. ¿Que hace un buen directivo para que el equipo reme en la misma direccion?
    Perdonad la falta de acentos, mi teclado no me los permite…
    Un saludo,
    Cristina

    • octubre 1, 2010 en 11:15 am

      Cristina me alegra de encontrarte en el ciberespacio. Buen tema el que planteas. Los directivos indecisos exasperan a sun colaboradores. No se puede contentar a todos, ni este debe ser el objetivo del que dirige. Debe escuchar razones a favor, razones en contra, valorarlas y al final …Decidir y ponerlo en práctica
      Gracias Cristina.
      Miguel Angel

  5. octubre 1, 2010 en 10:03 am

    Viene de lejos. En el colegio antes de empezar un partido de patio tocaba elegir al equipo. Había unos niños que elegían primero a los más buenos, y había otros que elegían primero a los amigos, cosa incomprensible para mí, y también había aquel que hacía un poco de todo, quizá lo más inteligente.
    Estoy en una fase de selección de colaboradores que conozco muy bien, y ciertamente no voy a coger a mis amigos ni a mis seguidores, que quizá tampoco tengo. Quiero coger a los más buenos, a los que me den más valor. Pero quizá también sería necesario coger algún voto amigo si en alguna decisión tenemos la desgracia de no tener un consenso bueno y estar obligados a votar.

    • octubre 1, 2010 en 11:11 am

      Alex, escoge a los más competentes y hazte amigo de ellos. Y permite que discrepen contigo. en un mensaje posterior (la semana que viene o la siguiente) hablaré de algo relacionado con esto.
      Miguel Angel

  6. Paco
    octubre 1, 2010 en 7:50 pm

    Un tema apasionante: estoy de acuerdo contigo en que los equipos heterogéneos son más fuertes, siempre y cuando seamos capaces de manejarlos correctamente. Si no es así, mejor equipos más homogéneos.

    Pasa como en el fútbol: un equipo heterógeneo es más fuerte (si tienes altos y bajos, jugones y armarios potentes, diestros y zurdos,…). Pero has de ser capaz de gestionarlos eficazmente para que se comporten como un equipo, para que ataquen y defiendan en orden y que cada cual juegue con un orden táctico pero a la vez con la pizca de individualidad necesaria para ser difícilmente vencibles.
    Sin embargo, todos sabemos lo difícil que es conseguir eso. Muy pocos entrenadores tienen ese don, y el ejemplo de la cantidad de ceses que sucede particularmente en los equipos grandes (claro, en el fútbol pasa como en las empresas, esto de hacer jugar bien a un equipo y ganar trofeos hay que conseguir hacerlo en muy poco tiempo).

    Con los directivos pasa lo mismo: está muy bien la teoría pero gestionar un equipo heterogéneo es muy complicado. Además, el haberlo hecho en el pasado no garantiza que se haga en el futuro.

    Por esto que indico, creo que es buena la heterogeneidad si eres capaz de gestionarla. Si no es así (desgraciadamente en la mayoría de las veces), es mejor apuntar a un aprobado y gestionar un equipo más homogéneo. Al fin y al cabo un punto muy importante dentro de un equipo es la confianza (me acuerdo lo que nos decía Luisma Calleja, que tras la inteligencia y la prudencia era el tercer criterio para elegir a los mejores directivos). Y la confianza no se suele dar entre gente heterogénea que no tiene cosas en común…

    Un abrazo,

    Paco

    • octubre 2, 2010 en 5:16 pm

      Si Paco, lo que estás diciendo es que dirigir no es una cosa fácil. Totalmente de acuerdo. Por eso hay tan pocas compañías excelentes. Pero hay que intentarlo. Yo creo que que uno no debe conformarse con el aprobado. Hay que ir a por la matrícula y si solo llegas a notable, pues enhorabuena.

      Sobre lo que dices que la confianza no se suele dar entre gente heterogenea, lo comentaré en el mensaje del jueves que viene. Será la tercera entrega de “Equipos de dirección”

      Sobre ceses de entrenadores a la primera de cambio y cese de directivos, mira mi mensaje del 15 de julio, recién ganado el mundial https://miguelarino.wordpress.com/2010/07/15/delmundialdefutbol/

      Muchas gracias Paco por enriquecer este blog con tus comentarios

      Miguel Angel

      • Paco
        octubre 3, 2010 en 10:59 am

        Hola Miguel Angel, gracias a ti por el magnífico blog que tienes, el cual nos permite discutir estos asuntos en profundidad.

        Sólo un matiz a lo que dije: totalmente de acuerdo en que debemos ir siempre a por la excelencia. Lo que pasa es que muchas veces los directivos o responsables de equipos debemos ser conscientes de lo que tenemos entre manos y ser conscientes de nuestras limitaciones, ya que dirigir equipos heterogéneos es muy complicado: debemos tener autoritas (galones) pero también debemos tener potestas (y ganarnos cada día a) sobre nuestros equipos.

        Pongo como ejemplo el equipo de fútbol del Real Madrid: el entrenador debe tener cierto ascendiente sobre los jugadores, para que estos le reconozcan la capacidad de llevarlos a ganar títulos y jugar bien (en ese caso, podrá sacar lo mejor de ellos y conseguir que sea así).

        A eso me refería con lo de manejar equipos homogéneos. Sólo los mejores podrán lidiar con equipos muy heterogéneos. También es verdad que influye la situación: no es lo mismo dirigir un equipo heterogéneo lidiando con viento a favor que en plena tormenta (claro ejemplo lo tenemos en España con Zapatero…).

        Gracias.
        Un abrazo,

        Paco

  7. Carlos del Val
    octubre 2, 2010 en 4:37 pm

    Hola Miguel Ángel,

    básicamente lo que comentamos en este post que publicaste días atrás

    https://miguelarino.wordpress.com/2010/09/16/equipos-de-direccion/#comments

    El pelibro es la incompetencia de aquellos de los que te rodeas y que considero que en las empresas públicas se suele dar muchas veces el peor de los casos, con lo que trabajadores muy válidos que ven el funcionamiento, terminan desilusionándose y no dando el 100% en su puesto de trabajo.

    Un saludo, Phoenix.

    • octubre 2, 2010 en 5:25 pm

      Si Carlos, el problema del funcionariado es que muchas veces no puedes elegir tu a tu equipo, porque ya estaban antes y se genera una actitud pasiva y de acostumbramiento. El funcionariado facilita el acomodamiento. Sin embargo hay muchísimos funcionarios -quizá la mayoría- muy buenos profesionales que tienen mucho interés en realizar un buen trabajo. Yo me enorgullezco de ser un funcionario, aunque en excedencia. No me importaría volver a la universidad pública, de la que tengo tan gratos recuerdos. Donde dí mis primeros pasos como académico y donde aprendí a dar clase. (Perdona Carlos que haya utilizado tu comentario para hablar de mis buenos recuerdos como funcionario)
      gracias,
      Miguel Angel

      • octubre 4, 2010 en 12:32 pm

        Todo lo contrario, Gracias Miguel Ángel por compartir tus experiencias.

        Un saludo, Phoenix.

  8. octubre 2, 2010 en 4:39 pm

    Añado al comentario anterior que cada uno sabe donde quiere que esté su empresa en 4 ó 5 años y entonces se rodeará de aquellos que le ayuden a conseguir que la entrategia al corto y medio plazo pueda ser llevadaacabo para llegar a conseguir esos objetivos estratégicos.

    Un saludo, Phoenix.

    • octubre 2, 2010 en 5:29 pm

      No está tan claro Phoenix, hay mucho directivo se rodea de un equipo de mediocres porque no quiere que le discutan los planes de futuro que tiene para la compañía. La calidad de la estrategia y de su ejecución se resiente.

      Ya se ve que esto de los equipos de dirección genera mucho debate y muchos comentarios.

      Hasta la próxima,
      Miguel Angel

  9. octubre 3, 2010 en 4:11 pm

    Paco, totalmente de acuerdo. Gracias por tus puntos de vista. Dirigir un equipo comnpetente es muy difícil,Es una habilidad directiva que pocos tienen.

    No he contestado a tu mensaje por que no caben más que dos comentarios a un comentario,

    MIguel Angel

  10. Marta F.
    octubre 7, 2010 en 3:23 pm

    Hola a todos.

    Alomejor también podrías comentar qué debe hacer una peresona ante un jefe de estas características. Creo que todos nos hemos encontrado con esta situación y poco o mucho, todos hemos intentado suavizar nuestras opinines por miedo que nos cojan manía o de ser la persona que todos conocen como el gruñón, sólo porque alguna vez se ha atrevido a llevar la contraria al jefe y a su séquito.

    Es una pena, pero esta cosas pasan y aunque la teoría diga que los padres no se escogen pero el jefe sí, no siempre resulta sencillo ni posible.

  11. octubre 8, 2010 en 2:03 pm

    Marta, tema interesante el que tocas, como lidiar con esa situación. Pues la verdad depende mucho de las circunstancias, pero si el jefe quiere que opines una cosa, pues la opinas y ya está, aunque pienses lo contrario. El problema es del jefe. También puedes expresar tus opiniones, pero entonces puedes quedar relegada en tu organización. El tema que planteas da para mucho. Y como actuar depende de las circunstancias. Quizá lo trate en algún mensaje más adelante. Por cierto. No te reconozco. ¿Has sido alumna mía?
    Saludos,
    Miguel Angel

  12. Anónimo
    octubre 14, 2010 en 12:19 pm

    Gracias por tu respuesta.
    …lo soy, lo soy! Hasta mañana ; )

  1. octubre 7, 2010 en 8:05 am
  2. mayo 3, 2012 en 7:01 am
  3. julio 5, 2012 en 7:02 am
  4. julio 5, 2012 en 10:52 am
  5. septiembre 20, 2012 en 7:02 am
  6. septiembre 26, 2013 en 7:01 am
  7. octubre 3, 2013 en 7:00 am

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