Jefes y aduladores

Toma de decisionesEn el mensaje de la semana pasada hablaba de un tipo de directivos que fomentaban el diálogo en su empresa, pero que a la hora de la verdad solo permiten que se opine lo que ellos quieren oir. Continúo con este tema, pero desde otro punto de vista: el de la gente que rodea a estos directivos.

Cuando en un equipo de dirección no se admite diversidad de puntos de vista acaban adquiriendo protagonismo los profesionales mediocres sin opinión, que están dispuestos a opinar lo que el jefe quiere que se opine. Son cortesanos con poco prestigio, pero que se mueven con aires de importancia porque la dirección les tiene en cuenta. Esta actitud de servilismo es premiada por los jefes, que al ver que estos aduladores siempre están de acuerdo con lo que ellos proponen los tienen en gran consideración. Todo el mundo es feliz.

El problema es que los profesionales competentes y con personalidad, que no están dispuestos a doblegarse y a opinar lo que no opinan, acaban frustrándose y son relegados a un tercer plano en la organización. Es lo que le pasaba al antiguo alumno mío del que hablaba en el mensaje de la semana pasada.

Jefe, no tengas miedo de escuchar lo que la gente piensa y opina. Lejos de perder autoridad, serás más respetado por la gente valiosa de tu organización. Canalizarás ideas interesantes que surgen de tu gente. Ellos no son tontos. Otra cosa distinta es que tengas que hacer caso a todas las opiniones. Eso sería paternalismo, que es otra manifestación de incompetencia directiva. Algunas serán interesantes y otras habrá que deshecharlas. Pero escucha. Y sobre todo no aparentes escuchar para luego hacer siempre lo que tenías pensado hacer. Esa manipulación es destructiva para tu empresa.

Gracias por toda la difusión que haceis de este blog. La semana que viene escribiré desde Hong Kong, donde estaré unos días dando clases. Hasta entonces.

  1. octubre 3, 2013 en 8:09 am

    gracias por tu aportación Miguel que, como es habitual, la encuentro excelente y, por tanto, la difundo a mis redes 😉

  2. octubre 3, 2013 en 8:15 am

    Otro acierto. No deberíamos dejarnos “adular”. Pero es una realidad que el adulador acaba siendo mal visto entre sus iguales; también, quizá, por la falta de criterio propio, de personalidad o… en el fondo, de compañerismo.
    Gracias por tus reflexiones.

    • octubre 4, 2013 en 8:35 am

      Efectivamente Jesús, el adulador acaba siendo mal visto, pero si es una actitud generalizada entre la camarilla del jefe, entonces es todo el equipo de aduladores el que causa la risa de los demás,
      Gracias y saludos,
      Miguel Angel

  3. Pablo de la Rosa
    octubre 3, 2013 en 8:46 am

    Este verso de Yeats me parece que viene a cuento en la situación actual:

    Los mejores carecen de toda convicción, mientras que los peores están llenos de energía apasionada.

    • octubre 4, 2013 en 8:36 am

      No conocía la cita Pablo, Tienen toda la razón,
      Muchas gracias y
      Miguel Angel

  4. Caba Robletto
    octubre 3, 2013 en 9:10 am

    Hace unos 27 años, cuando desempeñaba el cargo como Jefe técnico en una Cia Gasista, observaba que otros compañeros procedían a hacer la “pelota” de forma totalmente descarada al Director General, y este, a su vez “alimentaba a su perro” con cualquiera “golosina”. Llegó un momento en que ante la lucha desesperada, decidí plantarme y decir: NO, ES QUE ME VALLA, ES QUE VOSOTROS OS QUEDAIS… me hice autónomo y triunfe. Lo bueno de todo esto es que lo ocurrido me valió para dar el Gran Salto; no me arrepiento y agradezco (en mi caso) a este tipo de personas de trazo “Canino”, por la ayuda incondicional hacia mi persona, gracias.

    Gracias por la atención, abrazos (good stay in H.K) Ramón.

    • octubre 4, 2013 en 8:37 am

      Pues entonces Ramón, enhorabuena por estar yéndote tan bien,
      Gracias y saludos,
      Miguel Angel

  5. Anónimo
    octubre 3, 2013 en 9:15 am

    Una vez más querido profesor da en el clavo de la realidad que nos envuelve…. son muy útiles, claras y directas sus exposiciones y bien valen ser difundidas en este mundo confuso, revuelto y muchas veces retorcido, Gracias!!!

    • octubre 4, 2013 en 8:38 am

      Muchas gracias Anónimo, pero ¿Quien eres? ¿Te he dado clase?
      Saludos,
      Miguel Angel

  6. octubre 3, 2013 en 11:12 am

    La adulación es uno de los peores enemigos del directivo. Gran post.

    • octubre 4, 2013 en 8:39 am

      Gracias Manuel, pero como dicen en un comentario más arriba, causan la risa del resto de la gente.
      Saludos,
      Miguel Angel

  7. octubre 3, 2013 en 1:26 pm

    Reblogged this on Oswald van Nieuwenhove.

  8. Anónimo
    octubre 3, 2013 en 2:17 pm

    Buenas tardes,

    Con el punto de vista de ésta semana sobre cómo actúa el directivo ante la crítica de sus colaboradores/trabajadores, se me viene a la cabeza dos posturas de los colaboradores:

    1. Como bien dices es gente mediocre sin opinión que solo se dedican a hacer la “pelota” para mantenerse en sus puestos, y quizás con suerte crecer a puestos superiores. Para mí el jefe los tiene porque es otra forma de controlar las alas de toda la compañía, es como estar trabajando en todos los departamentos con su visión (no dan problemas).

    2. Esa misma gente que temen que si no hacen la pelota podrían perder el puesto de trabajo. Gente con dependencia económica que debe mantenerse en su silla. Es mejor opinar lo que el jefe dice.

    Ante las circunstancias actuales digo, o tener independencia económica (para decir lo que piensas a sabiendas que podrías perderlo porque el jefe no le gusta) o ser lo suficiente claro contigo mismo para no dejarte influenciar y defender tu visión. Ser fiel a los valores de uno mismo.

    Como siempre, muchas gracias por el Blog. Un saludo,

    Pilar

    • octubre 4, 2013 en 8:42 am

      PIlar, muy buenos tus consejos finales para no perder la personalidad cuando un jefe solo quiere subordinados sin personalidad, y lo de la independencia económica es lo mejor, pero desgraciadamente poca gente tiene la suerte de tenerla,
      Gracias Pilar,
      Miguel Angel

  9. octubre 3, 2013 en 2:17 pm

    Muchos subordinados confunden atractividad con adulación y creo que es porque no saben distinguirlas ellos mismos. La atractividad busca el sincronismo (eficacia) y la unidad, mientras que la adulación es cómplice y hasta inoportuna …

  10. Cayetano
    octubre 3, 2013 en 4:31 pm

    Hola Miguel Angel.
    Creo que a los seres humanos nos encanta escuchar que tenemos razón y alimentar asi nuestro ego… asi que este tipo de personas siempre caen en gracia pero como dices cuanto mal hacen a la organización porque si una empresa se dirige solo con la información y el punto de vista de una unica persona esta en desventaja con respecto a la que se alimenta de la experiencia, puntos de vista y opiniones de tantos otros.
    El aprender a escuchar es algo que debo agradecerselo a mi estancia en el IESE porque recuerdo perfectamente como sobre los primeros casos tenía clarísimo cual era la solución a los mismos y según empezaban las clases y hablaban unos y otros compañeros me acabé dando cuenta enseguida que no había un solo prisma y que según por cuál miraras la dirección podia ser una o la contraria. Cuento esta anecdota personal porque si una persona (no hace falta ser jefe o directivo pues lo de hoy sirve para la vida en general) no escucha y se pone en la piel de las disitintas posibles personas involucradas pierde mucha riqueza y competitividad y por ende, su empresa o vida sera más pobre y limitada.
    Gracias por la reflexion y buen viaje por el lejano oriente

    • octubre 4, 2013 en 9:25 am

      Muchas gracias por tu comentario Cayetano, y me alegro que esta fuera una de las cosas que aprendieras en el IESE. Aquí apreciamos conocer noticias de que el paso por nuestras aulas impacta
      Saludos, y a ver si nos vemos en noviembre en la reunión de antiguos.
      Miguel Angel

  11. octubre 3, 2013 en 5:36 pm

    Increíblemente cierto. Buen artículo

  12. Anónimo
    octubre 3, 2013 en 7:57 pm

    Muy cierto Miguel!Felicidades por el artículo!!Saludos!

    • octubre 4, 2013 en 9:26 am

      Gracias Anónimo, pero ¿Quien eres? ¿Te he dado clase?
      Saludos,
      Miguel Angel

  13. Eric Camps Dutrem
    octubre 3, 2013 en 8:07 pm

    Miguel ,Felicidades !Hay personas que pueden criticar tus artículos, pero la autencidad de ellos son necesarios ,en una sociedad empresarial muchas veces ,anclada en el pasado.Felicidades!

    • octubre 4, 2013 en 9:27 am

      Pues la verdad Eric, ya me gustaría que se criticaran más, casi todos son comentarios de estar de acuerdo. Si hubiera más discrepancia aprenderíamos todos, pero de todas formas gracias,
      Miguel Angel

  14. josep ma moreno carretero
    octubre 3, 2013 en 11:32 pm

    Las empresas tienen, a la larga, la gente que se merecen. Yo estoy en paro, debe ser que no me merecen. Los que están, van a la deriva. Igual que el titanic. Y su iceberg ya les dio hace tiempo. No saben que tienen una vía de agua inundandoles la bodega. Yo estoy en la orilla, viendoles navegar. y navegar y navegar. ¿Hasta cuando?….

    • octubre 4, 2013 en 9:28 am

      Josep María, te deseo que cuanto antes puedas volver a incorporarte a un trabajo. Y efectivamente cada empresa tiene la gente que se merece.
      Gracias y ánimo, vplverá a salir el sol.
      Saludos,
      Miguel Angel

  15. Anónimo
    octubre 5, 2013 en 2:40 pm

    Es muy cierto lo que dice el artículo y lamentablemente no sólo no se escucha al personal con experiencia y carrera sólida en algunas empresas, sino que sólo se presta atención a los informantes de las actuaciones de sus compañeros, que además no aportan nada y sólo pierden tiempo y lo hacen perder a los jefes, pero ellos abren la puerta para que esto suceda. Qué pena tanto tiempo que se pierde en lugar da atender las verdaderas necesidades de las empresas.
    Muy buenos los comentarios y artículos Miguel y gracias por tus aportes.

    • octubre 6, 2013 en 10:18 am

      Tienes toda la razón Anónimo. Gracias por participar. ¿Quien eres, por cierto?
      saludos,
      Miguel Angel

  16. YBM
    octubre 7, 2013 en 1:16 pm

    Siempre llego tarde a leerte (¿no es posible enviar los post por mail el mismo día que salen???) pero me ha parecido fantástica esa frase: “Y sobre todo no aparentes escuchar para luego hacer siempre lo que tenías pensado hacer.” Vale para la empresa y para la vida…
    Saludos y buena semana!
    Yolanda Blasco

    • octubre 7, 2013 en 3:33 pm

      Hola Yolanda, sí que puedes recibir el mail si te suscribes al blog y pones que te envíen un mail cada vez que salga un post. Seguramente cuando te suscribiste pusiste que te avisaran de los mensajes una vez a la semana, y así te avisan el lunes. De todas maneras el post se publica los jueves a las 8.00 de la mañana
      Gracias por seguir el blog,
      Saludos,
      Miguel Angel

  17. THAIS
    diciembre 4, 2016 en 9:44 am

    jajaja, me encanta tu post!!!! Felicidades! Saludos desde el tercer plano de la organización!!! Abrazo

    • diciembre 4, 2016 en 7:30 pm

      Si se sabe aprovechar, se puede tener una gran influencia desde el tercer plano Thais.
      Gracias
      Miguel Angel

  1. octubre 17, 2013 en 7:54 am

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