Humillar

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Hay directivos que cuando dirigen humillan. Creen que por ocupar el puesto que ocupan en el organigrama les da derecho a tratar sin respeto a su gente. Se les distingue porque cuando una cosa se puede hacer de diversas maneras y da lo mismo hacerlo de un modo o de otro suelen corregir a su subordinado que ha escogido un procedimiento.

Pues no. Tienen que decir que hay que hacerlo de otra manera. Aunque sea indiferente hacerlo así o asá. Tienen que dejar su huella y tiene que quedar claro que ellos tienen la última palabra, y que su subordinado no tiene competencia suficiente para escoger el modo adecuado de hacer las cosas.

Suele ser gente que les viene grande el puesto que ocupan, pero que se sienten muy orgullosos de ocuparlo y tienen que hacerse notar. Mandan. No suelen ser los máximos directivos de la empresa. Suelen tener jefes por encima de ellos y tienen que autosugestionarse de que mandan. Por eso hacen esas estupideces.

Un colega mío, profesor del IESE me comentaba hace tiempo. Hay personas que llevan una estrella de tres puntas y…¡le sacan brillo…!, ¡y la lucen…! Pobres. En tu acción directiva piensa que la personas que diriges son eso, personas, y que merecen un respeto. Todo el mundo merece respeto por el hecho de ser persona.

Or recuerdo que esta tarde 22 de octubre a las 19.00 daré en el IESE de Barcelona una sesión titulada «Las tres causas más comunes por las que fracasan las empresas, y cómo enfrentarnos a ellas».

14 COMENTARIOS

  1. Esta clarísimo Miguel Angel. Es cierto lo que dices, pero yo lo he visto bastante en los mandos que no son intermedios precisamente y que deberían ser líderes y no lo son. También se dan en el típico que llega arriba y no lo digiere. Común a todos es un complejo de inferioridad disimulado en una creencia insultante de ser superior al resto de la humanidad. Inmadurez e imbecilidad. Alguna me temo que es permanente salvo que se den un golpe.
    La segunda parte podría ser: cómo lidiar con estos personajes y porque los departamentos de RRHH miran para otro lado o simplemente no se enteran.
    Buen día.

  2. Y sin llegar a humillar, los hay que simplemente no responden y otros sutiles menosprecios.

    ¡Si supieran lo que les cuesta!

  3. Como te decía, además de las tres vocaciones, hay dos prudencias porque los medios materiales no son fines, pero los seres humanos que trabajan para uno, sí. Esa prudencia no es la gubernativa porque no busca el buen gobierno, está a nivel de la justicia y es para decidir sobre cómo hacer intervenir esos fines que son las personas, cada uno. Es un blog como pocos y da gusto participar, aunque a veces no se pueda …

  4. Lo que expones es acertado, pero en mi experiencia profesional de 8 organizaciones en las que he trabajado, solo lo he visto en 2.

  5. Buenos días profesor necesito de su apoyo yo tengo un problema yo soy un sub administrador de una empresa pero el problema es el siguiente cuando se lleva una línea de trabajo buena viene el administrador y no vota totalmen te el trabajo pero si me desautoriza lo que hace más difícil la disciplina en el área . ya se he conversado con mi administrador y no cambia, me genera bastante contrapeso a la hora de realizar las labores. Además de mal acostumbrar a cierto personal. Que me sugiere

    • Pues no sé qué decirte Juan. Trabaja bien y prescinde de los comentarios y actitudes de administrador. Tú a lo tuyo y que no te afecten sus comentarios.
      No sé qué más decirte. Necesitaría conocer mejor las circunstancias,
      Saludos,
      Miguel Angel

  6. Mandar no es sinónimo ni de tener razón, ni de ser el jefe, ni la varita de representación del «poder supremo». El que manda tiene obligaciones principalmente y mucha responsabilidad en conseguir lo que se debe realizar, pero tiene que anticipar problemas y tener mucha mano «derecha» para saber liderar equipos y representarlos correctamente. Debe saber integrar los diferentes talentos en pro del equipo y de la organización en la que se esté ejerciendo. Para conseguir «velocidad», si esa fuera la petición a realizar, el mejor camino sería compartir con el equipo, proponer y preguntar. Con una pregunta se obtienen mejores respuestas que con exigencias, presiones o descalificaciones. Hay que animar a los mandos intermedios que son, en realidad, los abdominales del equipo directivo y la base de unión entre la estrategia y la acción.

    • Efectivamente Juan Carlos, el tener el poder porque te lo han dado no significa que te hayas ganado la confianza de la gente. Esa te la tienes que ganar en función de cómo usa el poder.
      Gracias por tu comentario

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