De fármacos, gripes, aviones y otras decisiones

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Inteligencia artificial y ética

En el mensaje de hoy del blog hablo de que muchos aspectos relacionados con la inteligencia artificial se presentan como una “cuestión ética”. Privacidad de datos, ciberseguridad, propiedad intelectual, sesgos de los algoritmos…Pero ¿son realmente problemas éticos? Quizá estamos usando la palabra ética con demasiada facilidad y poco rigor. Espero tus opiniones en el blog.

Inteligencia artificial: innovación y obsolescencia

En el mensaje de esta semana en el blog hablo de que la inteligencia artificial está transformando profesiones enteras. El reto no es solo tecnológico. Es directivo. ¿Cómo incorporar la IA sin dejar atrás a quienes han dedicado su vida a la empresa? La tecnología es imprescindible. Pero la persona sigue siendo el centro. Cuestión compleja de abordar

Gobernar es más que anunciar medidas

En el mensaje de esta semana hablo de la subida del Salario mínimo interprofesional. Subir salarios es algo deseable. Pero los salarios los pagan empresas reales, muchas de ellas pequeñas. A la hora de legislar hay que contemplar todas las consecuencias de lo que se decide. Gobernar no es algo más que anunciar medidas populares.

Indignación

La semana pasada hubo una orden de suspender un montón de actividades en Cataluña por la amenaza de unos vientos muy fuertes. En el mensaje de esta semana planteo si esto es una protección necesaria o exceso de intervención. Cuando las autoridades asumen toda la responsabilidad, ¿qué espacio queda para la responsabilidad personal? Espero tus opiniones.

Decisiones en equipo. Ventajas y riesgos

Decisiones en equipo. Ventajas y riesgos. En el mensaje de mi blog de esta semana hablo de la toma de decisiones en equipo. Decidir en equipo no consiste en saber negociar, sino asumir una responsabilidad compartida. Bien hecho, mejora la calidad de las decisiones; mal hecho, genera confusión y distanciamiento. Espero tus comentarios. Miguel Angel

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Martí Monrós, antiguo alumno mío, y asiduo seguidor de este blog proponía hace dos o tres semanas hablar de los incentivos que tienen la FDA norteamericana y la EMEA europea de ser excesivamente exigentes a la hora de aprobar nuevos fármacos. La FDA y la EMEA son dos instituciones a uno y otro lado del Atlántico encargadas de evaluar las solicitudes de comercialización de nuevos fármacos. Como apuntaba Martí “hay pocos incentivos a decir: “adelante”, porque si sale mal, te destrozan; y si sale bien, es lo normal. Y muchos incentivos a decir: “quiero pruebas adicionales”, porque es la manera que nunca tengas ningún problema”

Estas entidades reguladoras se encuentran en una situación muy típica, es la de “si sale bien ganas tú y si sale mal pierdo yo”. Es la misma situación en la que se encontraron los responsables de decidir si cerrar o no el espacio aéreo cuando la nube de lava volcánica se paseo por Europa, o cuando hace un año surgió la epidemia de la llamada gripe A por todo el mundo. ¿Qué haces? Pues para evitar que te hagan responsable de posibles problemas te cubres las espaldas y ante la mínima duda cierras el espacio aéreo, y encargas millones de vacunas por si acaso.  En estas situaciones a veces uno es mucho más exigente de lo que sería razonable, porque tiene mucho que perder si no se cubre las espaldas.

¿Qué se debe hacer ante una situación como esta? Pues actuar con el máximo realismo y profesionalidad posible. Intentar convertir la situación en un “si sale bien los dos ganamos y es muy difícil que salga mal”.  Si realmente el fármaco es seguro presente las sobradas razones de que lo es y si no puede garantizar que es seguro no intente que se lo aprueben. Si uno va con profesionalidad y no intenta engañar o quedar favorecido a expensas de terceros, uno se gana una reputación de profesional serio y es mirado con respeto. Claro que todo esto requiere de buen hacer durante mucho tiempo. Con esto no pretendo resolver lo que planteaba Martí, que no se puede resolver en cuatro párrafos, pero sí dar alguna pauta para reflexionar.

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Miguel Angel Ariño es Catedrático de IESE Business School y conferenciante, experto internacional en toma de decisiones, estrategia y liderazgo. Con más de 35 años de experiencia global, ayuda a Consejos de Administración y a la alta dirección a transformar la complejidad en claridad estratégica, impulsando un crecimiento sostenible y ético.

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4 COMENTARIOS

  1. Miguel Angel, muchas grácias por este post. Realmente el tema es complejo, y supongo que hay situaciones paralelas en muchos otros campos.

    Yo también creo que cuando una compañía se comporta con profesionalidad se acaba ganando el respeto frente a los clientes, y también frente a otro tipo de instituciones. Y esto es una garantia impagable.

    En este tema se tienen que considerar todos los principios de toma de decisiones explicados en “Iceberg a la vista”, pero sobretodo pienso en “Identifica claramente los objetivos” – mejorar la salud de los pacientes-; “Reconoce la incertidumbre y gestiónala”- nunca hay la certeza que un fármaco va a funcionar igual en condiciones de “ensayo controlado” que en la vida real; y “Ten en cuenta que tus decisiones tienen consecuencias” – y las consecuencias son sobre una cuestión tan y tan importante como la salud.

    En fin, muchas gracias por sus reflexiones, profesor Ariño

    Un fuerte abrazo,
    Martí Monràs

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