Envidia

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Dice Warren Buffet que de los siete pecados capitales la envidia es el más estúpido. No le reporta ningún beneficio al envidioso. Warren Buffet es actualmente el tercer hombre más rico del mundo.

Efectivamente, la envidia no solo no reporta ningún beneficio sino que afecta de modo instantáneo a la salud mental del envidioso. Uno en vez de disfrutar de lo que posee, de sus cualidades, de su familia, de sus amigos, se atormenta por los bienes que disfruta el vecino.

Esto es una estupidez. Seguramente el vecino también nos estará valorando por cualquier cualidad que poseemos y a la que no damos importancia. Si dejáramos de compararnos con los demás y aceptáramos nuestra situación viviríamos mucho más felices. Serás más optimista y desbordarás alegría. El envidioso suele ser negativo, huraño, enfadado… Hasta el jueves que viene.

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Miguel Angel Ariño es Catedrático de IESE Business School y conferenciante, experto internacional en toma de decisiones, estrategia y liderazgo. Con más de 35 años de experiencia global, ayuda a Consejos de Administración y a la alta dirección a transformar la complejidad en claridad estratégica, impulsando un crecimiento sostenible y ético.

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11 COMENTARIOS

  1. Totalmente de acuerdo, el comentario da en el clavo sobre todos los males que acarrea la envidia, por desgracia en nuestro pais es practica comun, la mayoria solo se preocupan de lo que tiene el vecino o ciertos personajes, sin preocuparse de lo que valen o pueden valer por si mismos.

  2. Muchas veces se confunde la envidia con la ambición. Creo que ése es el problema y la razón por la que algunos creen «estar en lo correcto». Hay que saber distinguirlas y si el caso es de envidia, lamento informar que el esfuerzo que hay que hacer para desterrarla es casi infinito. Es el caso de aprendizaje negativo que nos hablaba Juan Antonio. Abrazo.

  3. … Efectivamente nada le reporta, pero lo peor de todo es cuando te sonríen pero sabes q no es «sincera» esa sonrisa …

  4. Hace algunos días reflexionaba, por una experiencia personal sobre este tema, sobre la envidiosa como deporte nacional en este nuestro país.
    Uno de los factores más comunes, por desgracia, en nuestra sociedad es la envidia, la cual parece darse solo en aquellas personas que no saben aceptar la felicidad de los demás.
    Personalmente, creo que la manera de afrontar esos ataques (normalmente en forma de críticas, desprecios, etc…), es de forma positiva y con un cierto grado de alegría, ya que esta envidia lo único que manifiesta en su génesis, es una mediocridad manifiesta a favor del talento de la persona que recibe estos ataques.
    Desde la otra perspectiva, la persona que la sufre no hace más que demostrar de forma clara que pocas o casi ninguna vez ha obtenido un logro verdadero y por tanto, es claro desconocedor de los esfuerzos que para ello ha tenido que sufrir el que si los consigue.
    En definitiva: actitudes positivas, sin faltar cierta dosis de humor (que hace mucho en la vida) y no perder de vista que normalmente esa persona mediocre suele criticar pero no atreverse a realizar; juzga sin ser capaz; aspira a tener los logros que el otro consigue pero en el fondo los envidia; señala pero es cobarde y no acomete un «cara a cara» excusándose en dimes y diretes de terceros y, en definitiva, es inútil pero existe.
    Felicidades Miguel!!.

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