Quien siembra vientos…

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Quien siembra vientos cosecha tempestades dice la sabiduría popular. Es muy fácil exigir derechos pero no cumplir con las obligaciones. Hay personas e instituciones que no se cortan a la hora de transgredir los más elementales principios de honestidad cuando se trata de hacer negocios. La pela es la pela y ante la cuenta de resultados todo vale. Sin embargo lanzan un grito al cielo cuando es a ellos a los que se está agrediendo.

Cuando alguien no cumple con sus obligaciones tiene poca autoridad moral para exigir sus derechos. Hace unos pocos años vaticiné que vendrían tiempos difíciles para cierta multinacional. Mi predicción se basaba la falta de honestidad en alguna de sus operaciones. No digo de qué empresa se trata para ser coherente con mi mensaje de la semana pasada. El tiempo me ha dado la razón. Nunca es motivo de alegría que una empresa esté teniendo dificultades. Lo que sí me alegra es comprobar que mis teorías sobre dirección de empresas se ven verificadas por los hechos. El que siembra vientos…

La semana que viene el jueves es navidad, así que adelantaré el post al miércoles. También informaros que el 22 de enero hablaré sobre la toma de decisiones en un webinar transmitido en vivo desde el IESE. Si queréis participar os podéis apuntar en este enlace. Saludos.

13 COMENTARIOS

  1. Hola a todos,

    Gracias por su post, profesor.
    La integridad, honestidad y moral deben guiar la conducta de los dirigentes y, de no ser así, efectivamente, es muy posible que, con el tiempo, se pague esta forma de actuar. Del mismo modo se puede aplicar a la vida personal.

    «Ningún legado es tan rico como la honestidad» William Shakespeare.

    SAR
    @salonso

    • Gracias Santiago por tu comentario. No conocía la cita the Shakespeare.
      El tiempo no perdona, y la tal empresa está teniendo dificultades por querer hacer dinero a costa de hundir a terceros. Ya lo observé hace años.
      Un abrazo,
      Miguel Angel

  2. Ya que estamos en conversación amigable, comento otra cita: «El dinero podrá comprar un buen perro, pero no compraras el movimiento de su cola…» Henry Wheeler Shaw.

    Gracias por la atención, abrazos y saludos, Ramón.

  3. Interesante como siempre profesor. No sé si la falta de honestidad de los dirigentes de una empresa termina mal siempre, en cualquier caso perjudica a muchos que van quedando por el camino. Al final incluso perjudican a la empresa para la que trabajan y ellos se van de rositas.
    Gracias por sus artículos y feliz Navidad.

    • Belén, no siempre la falta de honestidad termina mal. A veces la gente se sale con la suya. lo que sí es cierto es que la falta de honestidad siempre empieza mal. Desde el primer momento el principal perjudicado es el que se comporta con falta de honradez. Se convierte en una persona no connfiable y deshonesta.
      Gracias por participar y feliz 2015,
      Miguel Angel

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