Maternidad y trabajo

mujeres trabajandoMe cuenta un antiguo alumno lo que ya me han comentado varios y varias. A su mujer, en la empresa donde trabaja, habían pensado promocionarla. Al enterarse que se iba a casar le preguntaron ¿Y mantendrás la disponibilidad actual o piensas tener hijos? Resultado: no promocionada. No se sabe porqué, pero al parecer valía para el puesto.

Una empresa que no es capaz de integrar en sus puestos directivos una mujer que quiera ser madre será una empresa coja. Perderá un importante potencial directivo. Pondrá en una tesitura muy seria a personas que quieran tener hijos a la vez que desarrollar una carrera profesional.

La empresa que sea capaz de diseñar los puestos de trabajo compatibles con la realidad de sus empleados y empleadas seguramente también estará más capacitada de abordar los retos que se le presenten. Al diseñar los puestos de trabajo hay que tener en cuenta la realidad de las personas que los van a desempeñar. Hasta el jueves que viene.

  1. jorge
    febrero 12, 2015 en 8:59 am

    Me cuesta entender qué miedo o peligros ven las empresas sobre este tema… parece que cuando sólo se tiene en cuenta la productividad a corto suceden estas cosas. Pues precisamente en este tipo de situaciones se mide la calidad humana y profesional de la dirección

    • febrero 13, 2015 en 9:26 am

      Efectivamente Jorge, tienes toda la razón, pero desgraciadamente es muy frecuente.
      Saludos y gracias por participar,
      Miguel Angel

  2. Alex
    febrero 12, 2015 en 9:34 am

    ‘Al diseñar los puestos de trabajo hay que tener en cuenta la realidad de las personas que los van a desempeñar’.

    Eso sería lo ideal, pero en una situación donde la oferta de trabajadores es tan amplia y de muchos niveles formativos, muchas empresas se pueden permitir elegir a aquel que se adapte mejor a sus parámetros de productividad.

    El liberalismo económico más puro no entiende de situaciones personales, solo de números y productividad. En la actual situación económica y sindical, nos acercamos bastante a este paradigma económico.

    • Anónimo
      febrero 12, 2015 en 12:07 pm

      Pues en mi opinión para eso esta la política y la legalidad para compensar esos supuestos beneficios de no promocionar esa persona. Aunque es moralmente indefendible (si fuese la hija de ese directivo seguro que entonces primaria su valía y no su disponibilidad) puede llegar a ser desde un punto de vista de “mercado” entendible.
      En lugar de penalizar este tipo de cosas (que también)tendrían que incentivar económicamente a las empresas para que apoyen a sus empleadas y empleados cuando deciden dar ese paso vital tan importante para ellos como para la sociedad.

    • febrero 13, 2015 en 9:29 am

      Efectivamente Alex, el liberalismo más puro es muy poco inteligente y por eso no entiende de situaciones personales, y nos lleva a la crisis que hemos tenido los últimos 6 años y nos volverá a llevar a crisis futuras.
      Yo creo Anónimo, que no hay que incentivar ni penalizar nada. Simplemente el que usa malas prácticas ya se encontrará los resultados.
      Gracias a los dos por participar,
      Miguel Angel

  3. Toni
    febrero 12, 2015 en 10:06 am

    De alguna forma las empresas que no promueven a los mejores desaparecerán, ya que la pérdida de calidad de sus directivos sostenida en el tiempo solo podrá llevar a la mediocridad.
    Si queremos empresas con los mejores directivos no nos podemos permitir que la mitad de la sociedad no goce de las mismas oportunidades.
    Una lástima, pero es cuestión de tiempo.

    • febrero 13, 2015 en 9:30 am

      Efectivamente Toni, suscribo plenamente lo que dices.
      gracias y saludos,
      Miguel Angel

  4. Anónimo
    febrero 12, 2015 en 12:02 pm

    Aquí va una carta, interesante para este tema. Para quien quiera ejemplos.
    http://mas.lne.es/cartasdeloslectores/carta/18359/embarazada-senor.html

  5. febrero 12, 2015 en 1:17 pm

    Triste y real como la vida misma.
    En mi opinión, las empresas que actúan así tienen muchas carencias en el trato a las personas y seguro que lo aplican en otras situaciones discriminando a unos en favor de otros por motivos injustos.
    Animo a las personas que sufran este tipo de injusticias a que encuentren su lugar donde les respeten como personas (fácil decirlo pero a veces difícil lograrlo).
    En cuanto a este tipo de empresas, siento pena porque no creo que lleguen a donde podrían llegar aprovechando justamente el potencial de su personal.

  6. febrero 12, 2015 en 1:39 pm

    Según Polo: “la unidad y la vida se convierten: cuanto más vivo, más uno se es …” refiriéndose al crecimiento. Yo lo interpreto como que si no se acepta la vida que uno(a) es , a la forma que se es y debería ser, se degrada la vida de todos (y desune). Saludos MA.

    • febrero 13, 2015 en 9:33 am

      Grcias Javier, tú siempre tan aficionado a Polo,
      saludos,
      Miguel Angel

  7. febrero 12, 2015 en 8:01 pm

    Hola Miguel Angel, triste, real y estúpido, pero no porque se trate de una mujer, que también, sino porque estamos fomentando una sociedad en la que parece que tan solo el trabajo sea lo importante y, el ser humano, tiene muchos otros intereses.

    Conciliar, la gran necesidad del ser humano y lo que será una realidad en este siglo XXI.

    Un abrazo y gracias de nuevo por tu interesante reflexión

    • febrero 13, 2015 en 9:34 am

      Efectivamente Koakura, parece que solo la eficiencia económica es lo que cuenta, y eso siempre va en contra de la misma eficiencia económica. Paradoja,
      Gracias y saludos,
      Miguel Angel

  8. Julio Antonio Negrin Olivos
    febrero 12, 2015 en 8:54 pm

    Hay que detenerse por un momento, analizar bien la situación y no dejarse llevar por el arrebato e idealismo, dicha situación se puede estudiar desde diversas aristas, 2 de ellas son la Ética y por otro lado la Rentabilidad de la Empresa y sus costos Asociados. Existe una gran diferencia entre una mujer que tenga hijos grandes, de los cuales no se requiere tanto cuidado personalizado a una mujer que tiene hijos recién nacidos que demandan muchos más cuidados personalizados, si consideramos que una mujer que es promocionada a un cargo directivo que se caracteriza por la Toma de Decisiones en que la empresa va de lo mejor y en un momento determinado la persona queda embarazada, se genera un cuello de botella, por todo un proceso de contingencia en la cual se aplica re-ubicación de personal, reclutamiento de personal, costos y gastos asociados, períodos de inducción, disminución en la productividad, etc, considerando a su vez la aplicación de las legislaciones de seguridad social, que tratan entre muchas situaciones los pre y post-natal. Sin el afán de controversia o apoyo a una Decisión de promover o no a alguien, existen factores que van más aya que una discriminación.

    Una salud organizacional dependerá del funcionamiento y el trato al RR.HH., sin embargo, se debe equilibrar con la capacidad económica-financiera de la organización.

    • febrero 13, 2015 en 9:36 am

      Efectivamente Julio Antonio, cada situación hay que tratarla individualmente, pero hay que tratarla. Los juicios son únicos, aunque contemplen varias dimensiones. No se puede separar el trato de justicia de la rentabilidad.
      Saludos,
      Miguel Angel

  9. Xabier Balda
    febrero 12, 2015 en 10:24 pm

    Yo, siendo hombre, he renunciado a determinado tipo de vida porque me impediría educar a mis hijos como creo que debo educarlos. Hay que tener mucho, mucho, mucho cuidado con el “carrierismo”, como dice el Papa Francisco, que para mí es referente.
    En este sentido, una buena amiga mía me decía: ¡Cuánto daño hace el prototipo de chica Telva! Y se refería a la promoción de la súper-madre, súper-esposa, súper-amante, súper-directiva, con un peso ideal que linda la anorexia, unas medidas de 90-60-90 (después de haber tenido varios hijos) y, por supuesto, una dedicación profesional compatible con pasar en China 3 meses. Así, es más que probable que uno se pegue un buen susto cuando los pequeños crezcan.
    Y exactamente lo mismo se puede decir de los hombres, aunque nuestro papel, siento que suene políticamente incorrecto, es diferente. Cosa que no nos exime del deber de ser protagonistas (a nuestra manera masculina) en la vida familiar.
    Mi mejor carrera profesional es ser padre.
    Todo lo demás, es muy, muy, muy secundario.
    Sólo darle a esta mujer la enhorabuena, porque una empresa así no se merece gente competente. Buscan esclavos.

  10. febrero 13, 2015 en 11:05 am

    Hola Miguel Ángel, no hay preguntas indiscretas sino repuestas indiscretas. Ante una pregunta tan absolutamente discriminatoria como la planteada, yo sugeriría contestar con la verdad que es “voy a seguir con la misma disponibilidad” sin meterme en temas tan íntimos como mi decisión sobre la familia que espero fundar.

    He trabajado con muchas mujeres madres y profesionales impecables, que saben hacer de la flexibilidad virtud. Mi experiencia es que si la empresa es flexible, estas profesionales devuelven el 120% o mas. Son persona que saben optimizar el tiempo e ir a lo esencial porque tienen tanto que hacer que no se pueden permitir el lujo de malgastar sus minutos en temas poco importantes.

    Por otro lado y sin ser idealista, una baja de maternidad es planificable y el coste que tiene se recupera con creces porque la sociedad también necesita tener hijos que sigan pagando jubilaciones cuando nosotros ya no trabajemos.

    También hay un coste cuando alguien se pone enfermo o tiene un accidente y aquí no hay previsión posible, sino que arreglamos las situaciones sobre la marcha porque no queda otro remedio.

    Gracias por tus post Miguel Ángel

    • febrero 14, 2015 en 5:22 pm

      Gracias Patricia por el consejo que propones, y totalmente de acuerdo con que una persona que sabe que su empresa va a ser flexible ante sus circunstancias, va a ser mucho más productiva.
      gracias y saludos,
      Miguel Angel

  11. febrero 13, 2015 en 4:25 pm

    Soy CEO de una PIME donde apostamos por ser responsables con nuestra contemporaneidad. La incorporación laboral de la mujer es una realidad imparable. Retener el talento femenino requiere considerar variables nuevas en la gestion de personas, de las que la mas importante es la flexibilidad: flexibilidad en horarios, en las etapas vitales de las mujeres, en el sistema de dirección por responsabilidades etc… Actualmente estas políticas suponen una ventaja competitiva para retener el talento femenino. Las habilidades que mujeres y hombres desarrollamos en la familia son fuente de virtudes y talento a aplicar en la empresa. Una madre de familia desarrolla muchas habilidades cuyo aprendizaje es el objetivo de muchas de las formaciones de personas en el ámbito empresarial.
    Ciertamente, el cambio de paradigma hace crujir estructuras antiguas (vino nuevo en odres viejas). ¡¡Se producen muchas situaciones injustas en este crujido!!. ¡¡No nos conformemos ni nos acomodemos ante la injusticia!!. ¡Vino nuevo odres nuevas!!

    • febrero 14, 2015 en 8:31 am

      Totalmente de acuerdo con lo que dices Inmaculada. La gestión de personas en las empresas está llena de paradigmas anticuados que hay que romper.
      Saludos
      Javier del Agua

    • febrero 14, 2015 en 5:25 pm

      Inmaculada, muy oporruna tu intervención. Efectivamente, la flexibilidad de la que hablas seguro que es una ventaja competitiva, y el que no quiera verlo es que es bastante limitado.
      Gracia, saludos y enhorabuena por cómo diriges tu empresa,
      Y gracias a ti también Javier,
      Miguel Angel

  12. Julio Antonio Negrin Olivos
    febrero 13, 2015 en 10:01 pm

    Acá no se cuestionan las capacidades, sino que por el contrario, se plantea que al desempeñar correctamente sus funciones y al retirarse en un momento determinado se generan ciertos desequilibrios en la marcha de la organización, lo que conlleva a un mayor nivel de desgaste. Es muy fácil hablar de las habilidades blandas y la flexibilidad, sin embargo, desarrollarlas, implementarlas y aplicarlas es más complejo, requiriendo de especialistas, por ende recursos. Generalmente se tiende a hablar de un escenario más bien óptimo, sin embargo, la cultura, la salud y la flexibilidad organizacional dependen tanto de la Misión, Visión, Valores, como así también de los recursos monetarios.

    • febrero 14, 2015 en 5:27 pm

      Julio, yo creo que no es tan difícil implementar habilidades de flexibilidad. Lo que pasa es que si no se valora la flexibilidad uno no se plantea en implantarla. Pero si se valora, seguro que se ocurren maneras de ponerla en práctica.
      Gracias por tu intervención,
      Miguel Angel

  13. febrero 23, 2015 en 8:28 pm

    Escribí esto sobre un artículo similar:

    En este artículo, “El tesoro de la “mamás profesionales” (https://www.linkedin.com/pulse/20140610210344-5498327-el-tesoro-de-la-mam%C3%A1s-profesionales?trk=object-title), Inés Temple argumenta sobre la falta de flexibilidad laboral de las empresas, pero centrándolo en la mujer.

    El artículo es interesante y tiene su parte de razón, pero creo que falla en un punto básico, ¿por qué esas medidas de flexibilidad y adaptación laboral se deben dirigir sólo a las mujeres? ¿Por qué no hacerlas extensibles a los hombres trabajadores?

    Si las medidas no alcanzan a todos, ¿no corremos el riesgo de seguir creando un sesgo en el comportamiento de la gente y que se considere siempre a las mujeres como las sacrificadas para ayudar a sus hijos?

    Entiendo que las parejas deben organizarse como deseen, pero si fomentamos que la mujer sea la que tenga las facilidades estaremos condicionando las decisiones para que siempre sea la mujer quien se tenga que adaptar.

    Mi punto de vista es que si hay medidas deberían de ser iguales para hombres y mujeres.

    Por otra parte, ¿estamos dispuestos como trabajadores a que esas mejores condiciones nos repercutan en el plano económico y de progreso? Porque hay gente que no tiene hijos o que no están interesados en darle ese tiempo a sus hijos, ellos dedicarán más tiempo a la empresa y la empresa deberá valorar ese esfuerzo mayor que hacen.

    Aunque no necesariamente esa mayor dedicación significará un mayor rendimiento, eso también se debería tener en cuenta por parte de las empresas.

    La clave es qué grado de flexibilidad elegimos y qué rendimiento ofrecemos.

    Otra vía por explorar es el teletrabajo, aunque Yahoo retiró esa modalidad hace unos meses. Que además podría resolver problemas medioambientales y de tráfico.

  14. febrero 23, 2015 en 8:29 pm

    Seguir viéndolo como un problema exclusivo de mujeres no ayudará a encontrar soluciones o al menos mejorar las situaciones planteadas.

    • febrero 24, 2015 en 4:22 pm

      Efectivamente Manuel, la flexibilidad y el ajustar loe puestos de trabajo a la realidad de las personas aplica tanto a hombres como a mujeres.
      Muchas gracias por traer este punto al debate.
      Saludos,
      Miguel Angel

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