Acoso laboral (mobbing)

mobbingEl acoso laboral es algo que, según dicen los expertos, ocurre en las organizaciones con más frecuencia de la que nos imaginamos. De repente alguien escoge una víctima a quien acosar y aquí empieza el calvario de este escogido. Empiezan a ignorarle, a darle más trabajo del que puede realizar para que se vea que no cumple. Le ocultan información para que luego se vea lo que se le había encargado se podía hacer de un modo más sencillo. En fin hay muchas maneras de hacerle sufrir dependiendo si el acosador es un jefe, un colega o incluso a veces alguien que está más abajo en la organización.

La víctima suele ser un buen profesional que, paradójicamente, va perdiendo la confianza en sí mismo y acaba incluso creyéndose que el culpable es él mismo. ¿Y qué decir del acosador? Pues muchas veces es una persona insegura que por temor a que se vea la mayor profesionalidad de otro o por envidia, empieza a hostigar a su víctima.

Uno puede pensar que una cosa tan patente no puede pasar desapercibida en la organización. Pues no es así. Las actuaciones son sibilinas y ocurren en el plano de las relaciones entre personas. Por otro lado el acosador ya se cuida muy bien de que el asunto no trascienda a nadie que pueda poner fin al asunto.

Los resultados para la víctima son desastrosos. Un buen profesional empieza a perder seguridad en sí mismo hasta límites insospechados. Sufre. Acaba sintiéndose un don nadie. Su sueño se ve alterado. Tras tres o cuatro horas de sueño uno se despierta y ya no consigue dormir. Y el desgraciado acosador es una persona que no puede soportar que haya un buen profesional a su lado. La principal razón por la que acosa es por envidia y por falta de personalidad. Necesita hundir a otro para sentirse alguien, porque por sí mismo él no es nadie.

El acoso laboral es más frecuente de lo que uno se puede imaginar. Pero es tan sutil que es difícil percibirlo. En mi vida me he encontrado con dos personas que han sufrido acoso, y sufren mucho. ¿Qué hacer si sufres acoso? Pues ser consciente de que entonces eres muy buen profesional y debes tener seguridad en ti mismo (o misma). No te dejes amilanar. Sé que el problema es complejo y que no se soluciona con un par de consejillos. Pero al menos saberlo diagnosticar puede ser parte de la solución. Quizá algún día hable más de esto. Saludos a todos y hasta el jueves que viene.

  1. Lluís Jiménez
    septiembre 28, 2017 en 8:05 am

    Hola Miguel Angel,
    Este es un tema muy espinoso, pero muy grave a la vez. Mi consejo es que ante un caso de acoso, la víctima debe denunciarlo ante los superiores de su jefe y a RRHH y si hay inacción por parte de la empresa, buscarse otro proyecto profesional. Hecho esto, quizás acudir a los tribunales.
    Feliz jueves!

    • octubre 2, 2017 en 12:10 pm

      Gracias Lluis, pero de todas formas la cosas es muy problemática, pues es muy difícil probar el acoso. Es muy sutil, los acosadores ya se cuidan muy bien de dejar huellas. Además a veces son los mismos jefes los que están acosando.
      Saludos,
      Miguel Angel

    • Ana
      octubre 7, 2017 en 7:12 am

      Los abogados dicen que es muy difícil probarlo. El problema es que es un gota a gota mantenido en el tiempo. Son detalles sutiles, un no hablar, una mirada de odio, un tirarte unos papeles encima de la mesa… “Gotitas” que separadas del “Tsunami” parecen insignificantes, ridículas ( por eso cuando decides contarlo hay personas que dicen: Pues chica no es para tanto!). Hay que sufrirlo para entenderlo bien.

      • octubre 7, 2017 en 11:19 am

        Efectivamente Ana, todo es muy sutil y difícil de probar. Los acosadores saben como hacerlo.
        Gracias, y mira a ver qué consejo puedes dar a Emiliana Ferrer, que más abajo habla de su situación actual.
        Gracias,
        Miguel Angel

  2. Anónimo
    septiembre 28, 2017 en 8:25 am

    Gracias Miguel Angel.

    En estos momentos mi hija está sufriendo este acoso en su trabajo. Ha hablado con sus superiores. Muy buenas palabras, pero probablemente se irá. La empresa es conocida mundialmente y para ella había sido un logro profesional importante.

    Creo, por experiencia, que las empresas no quieren enfrentarse a este problema. Y, como dice Luis Jiménez, no creo que haya otra solución que irse.

    Si sería de agradecer que lo trataras mas ampliamente.

    Un abrazo, Teresa

    • octubre 2, 2017 en 12:12 pm

      Teresa, es mu ytriste lo que me cuentas, y es una lástima que ocurran este tipo e cosas en las empresas. Tu hija seguroque es una buena profesional. Si no no haria falta acosarla.
      Ánimo que no se acaba la vida aquí. Seguiré tratando el tema
      Suerte y reza por el asunto, que es muy duro y muy injusto.
      Miguel Angel

    • octubre 2, 2017 en 12:14 pm

      Teresa, es muy importante el apoyo de la familia. O sea que tienes que emplearte a fondo con tu hija
      Miguel Angel

  3. septiembre 28, 2017 en 9:57 am

    Tema muy escabroso donde los haya.

    He conocido, y analizado, casos y una de las bases del tema es la manipulación de alguien. El manipulador/a, consciente o inconscientemente, estructura una red que alimenta en su favor directa o indirectamente. Las razones pueden ser multiples pero entre ellas puede haber (el lector me entenderá) razones de interés de jerarquia superior. Es por ello que no siempre lo correcto sea una denuncia a los superiores. Puede ocurrir que el manipulador/a sea también una victima de la que se aprovecha alguien por tener el/ella de unas determinadas carencias de las que se aprovecha “alguien más”.

    La major opción es aprender de la situación y buscar otra orientación profesional. Trabajar en un entorno en el que pueda crecer esta “forma de actuar” no es bueno ni para las personas, por supuesto, ni para la propia organización.

    De hecho si los responsables de RRHH hiciesen su trabajo en su máxima dimension, de la misma manera que se realizan entrevistas de entrada a los candidatos, también debieran realizar entrevistas de salida. Es ahí que se puede detectar esta lacra.

    Felicidades por tratar este tema que no por no comentarlo dejará de existir.

    • octubre 2, 2017 en 12:16 pm

      Juan Carlos, los modos de acoso pueden ser muy truculentos y las causas tanbién. Es un problem de difícil solución. Pues es muy difícil objetivarlo, aunqueel que lo sufre lo sufre muy claramente.
      gracias por tu participación
      Miguel Angel

  4. Anónimo
    septiembre 28, 2017 en 1:11 pm

    Es una situacion que se da en Europa sobretodo, porque aquí suele ser bastante difícil echar a alguien si no se puede demostrar fehacientemente de que hay causas objetivas para ello.
    Yo he sido objeto de ese acoso, la situación que describe Miguel Angel Ariño fue exactamente la mia. El acosado o bien se va porque su salud no lo soporta, o bien porque comete un error suficientemente grande (y si no, se lo provoca), o bien se marcha harto de todo. Denunciarlo a la dirección con pruebas sólo empeoró las cosas puesto que el acosador se vió atacado en su linea de flotación y se revolvió con fiereza. Finalmente dejé la organización, que es precisamente lo que buscaba el acosador, aunque con costes enormes para mi y sobretodo para la organización en forma de ineficacia en los procesos. Probablemente la organización perdió talento, aunque yo no soy quien para asegurarlo. En todo caso, al final del proceso quien sale perdiendo, y mucho, es la organización y el equipo.

    • octubre 2, 2017 en 12:18 pm

      Lamento mucho Anónimo la historia tuya. Desgraciadamente es la que sufre más gente de lo que nos pensamos. Yo no sé qué solución tiene. Lo de marcharse de la organización es lo más frecuente. Pero de esta manera ganan los acosadores, además es una solución muy triste. Y efectivamente, la empresa pierde mucho pues se le va un buen profesional y se queda con un acosador.
      gracias por tu testimonio,
      Saludos,
      Miguel Angel

  5. eruizf
    septiembre 28, 2017 en 1:34 pm

    Yo recomendaría al que se siente acosado, que denuncie el caso a la Dirección de la empresa, como primera medida y proponga soluciones, como la intervención de un mediador (externo preferiblemente, o interno pero en todo caso aceptado por las partes). A veces el acosado se cree que es el único que sufre el acoso y sin embargo hay más compañeros que lo sufren. Por otro lado, son casos donde resulta difícil probar en juicio la existencia del acoso, por lo que la solución judicial sería la última y siempre y cuando tenga pruebas (documentales y testificales), que puedan llevar al convencimiento del juez. La opción de abandonar la empresa siempre está ahí, pero no me parece una solución valiente y representa un triunfo del acosador, que puede hacer lo mismo con el siguiente.

    • Ana
      octubre 5, 2017 en 2:42 pm

      Yo denuncié mi caso a la Dirección. Abrieron una instrucción siguiendo el protocolo de acoso definido por la empresa. El instructor no consideró que hubiera acoso porque no se había producido durante el tiempo requerido (?¿) Sí observó conductas “inapropiadas”. Al final me cambiaron de área pero él sigue en la empresa campando a sus anchas. Que digas que abandonar la empresa no es una solución valiente me parece muy osado por tu parte. El cobarde es el que acosa. Si el acosado decide marcharse no es que no sea valiente sino que es inteligente. La salud está por encima de todo.

      • eruizf
        octubre 5, 2017 en 4:59 pm

        No quería ofender, Ana, al decir que no me parece una solución valiente. Desde luego, me parece inteligente como dices, si tienes opción de cambiar de empresa. A pesar de eso, creo que antes de irse no está mal afrontar el tema para desenmascarar al agresor y ayudar a la organización y a otros compañeros.

  6. eruizf
    septiembre 28, 2017 en 1:39 pm

    Cuando hablo de mediador, me refiero a un mediador profesional, debidamente formado y acreditado. Es una herramienta poco conocida y por tanto poco utilizada, pero muy útil para solucionar conflictos. La ley 5/2012 regula la mediación civil y mercantil, y aunque deja fuera los conflictos laborales, (dada la naturaleza indisponible de los derechos de los trabajadores) nada impide que un mediador acreditado intervenga en este tipo de conflictos.

    • octubre 2, 2017 en 12:20 pm

      Gracias eruizf por tu comentario. De todas formas el acoso muchas veces es muy sutil y externamente imperceptible pues se mueve en el plano de las relaciones entre personas. Por eso es difícil de demandar.
      gracias por participar y saludos,
      Miguel Angel

  7. Anónimo
    septiembre 28, 2017 en 2:40 pm

    Interesante tema Miguel Ángel, sobre todo porque es más frecuente de lo que creemos. Lo que me llama la atención es como aún quedan muchas personas aún albergan dudas del papel tan importante que tienen las emociones (sentirse inferior, miedo a perder el trabajo, inseguridad, etc) en la productividad de la empresa.

    • octubre 2, 2017 en 12:22 pm

      Anónimo, has tocado un punto clave. La autoestima y la seguridad personal es algo fundamental para relizar un buen trabajo. Un buen jefe lo que tiene que infundir es seguridad entre su gente. El acoso laboral es lo diametralmente opuesto a esto.
      Muchas gracias,
      Miguel Angel

  8. septiembre 28, 2017 en 9:02 pm

    Efectivamente (y lamentablemente) hay mucho más acoso de este tipo del que parece. Al llegar a ser a veces tan sibilino, el acosado cae en una espiral de tal impotencia por no poder demostrarlo, que le puede llevar incluso a situaciones muy graves. Hay que buscar la manera de poder demostrarlo para zanjar el asunto y poder seguir mirando hacia adelante. Afortunadamente, hay muy buenos profesionales que pueden echar una mano.

    • octubre 2, 2017 en 12:23 pm

      Totalmente de acuerdo con lo que dices Detectib. Se ve que conoces bien el tema. Hay buenos profesionales que pueden echar una mano, pero no es fácil encontrarlos.
      saludos,
      Miguel Angel

  9. eruizf
    septiembre 29, 2017 en 7:58 am

    Otra cuestión que me gustaría comentar al respecto es que a veces el problema no es de acoso laboral, aunque sea visto así por el trabajador. Vivimos en un mundo laboral muy exigente donde muchas veces el cumplimiento de objetivos deviene imposible y se traduce en stress o ansiedad insoportables, que pueden llevar a interpretar como acoso lo que es stress o incapacidad. Sólo pongo este pensamiento en voz alta para constatar lo difícil que resulta muchas veces probar la existencia de acoso. Por lo tanto es importante no prejuzgar de antemano.

    • Jose Luis
      septiembre 29, 2017 en 9:22 am

      Miguel, que hacer cuando el acoso forma parte de la estrategia de la empresa? Esto sucede en organizaciones “desalmadas” (organizaciones sin alma, segun Salvador Garcia), que consiguen abaratar la salida de sus cuadros pero tambien la destruccion de su capital social…

      • octubre 2, 2017 en 12:26 pm

        José Luis, no sé qué hacer en esos casos. Efectivamente son organizaciones desalmadas. Pero quienes son desalmados son las personas más que las organizaciones. No sé qué hacer en esas situaciones. Cambiar de empresa lo antes posible. Se suelen hundir solas,
        Miguel Angel

    • octubre 2, 2017 en 12:25 pm

      Sí Eruizf, pero lo que tu hablas es muy distinto del acoso laboral. Una cosa son las exigencias, muchs veces excesivas de un trabajo profesional, y otra el acoso intencionado dirigido a una persona concreta.
      Muchas gracias de nuevo por participar,
      Miguel Angel

      • eruizf
        octubre 2, 2017 en 12:47 pm

        A lo que me refiero, Miguel, es a que a veces se confunde. No siempre el “diagnóstico” es claro. Si lo fuera sería mucho más fácil erradicarlo. No todas las empresas y jefes son “malos” cuando el empleado sufre stress o ansiedad. Gracias y un saludo cordial

  10. Miriam Braña
    septiembre 29, 2017 en 3:33 pm

    Muy interesante. Efectivamente son personas inseguras y envidiosas los acosadores laborales. Es un tema complejo y mi experiencia es que no se actúa con contundencia contra este tipo de personas. También me gustaría que lo volvieses a abordar con más profundidad y cómo plantearías como superior la erradicación del problema.
    Gracias por el blog semanal.

    • octubre 2, 2017 en 12:31 pm

      Uff Miriam, el asunto no tiene solución sencilla. A mies una de las cosas que más me enfurecen, junto con el aborto y las inusticias que hacen los que ostentan poder. No sé la solución. Seguro que vuelvo a hablar de esto. No se actúa con contundencia. Si yo supiera de alguien acosado en mi organización, no pararía hasta desenmascarar al acosador.
      gracais a vosotros los que leeis y difundís el blog. Es por esto que lo mantengo.
      Saludos Miriam,
      Miguel Angel

      • Ana
        octubre 5, 2017 en 3:06 pm

        Miguel Angel, yo te animo a que escribas más sobre este tema. Mi acosador sigue en la empresa. Tenemos el mismo jefe solo que yo ahora estoy en otro despacho.Hoy es el día en el que termino el tratamiento que el psiquiatra me puso cuando decidí, en vez de irme del trabajo ( mi marido está en el paro), seguir trabajando. ” O te vas, o te quedas pero medicada”. “Tú eliges”. Tengo secuelas. Cada vez que veo a alguien en la calle que se le parece me da un vuelco al corazón. A veces sueño que me persigue. Las empresas necesitan más formación ( y poner interés) sobre este tema. Existe mucha ignorancia y mucho “no querer ver las cosas”.
        Gracias por el blog!! me encanta…

  11. Alberto
    septiembre 29, 2017 en 7:31 pm

    Muy buena descripción del asunto.
    Eso es exactamente lo que me pasó a mí hace cuatro años y durante un año aproximadamente con un jefe nuevo que acabò con mis 28 años de carrera profesional en la
    empresa.
    Cuando estaba planteando denunciarlo me llegò el despido.
    Hoy estoy en otra empresa con fuerzas para poder contar mi experiencia sin que me cause ninguna incomodidad.
    Animo a los que lo estèn sufriendo a superarlo y que los acosadores no se salgan con la suya.

    Felicidades por el blog
    Gracias

    • octubre 2, 2017 en 12:32 pm

      Alberto, enhorabuena por tu nueva situación y por haber superado el acoso. Enhorabuena por tu trabajo actual. No todos pueden marcharse ni tienen fácil recolocarse.
      Gracias por participar,
      Miguel Angel

  12. eruizf
    septiembre 29, 2017 en 7:53 pm

    He hecho algún comentario relativo a que a veces el problema no es de acoso aunque el efecto (stress, ansiedad) provocado en el trabajador pueda parecerlo, pero también voy a añadir que mi hija sufrió acoso por parte de una importante multinacional cuando pidió reducción de jornada para atender a hijos menores. El resultado, después de plantearlo abiertamente en RRHH fue salida amistosa con indemnización superior a los 45 días/año. Creo que todo es planteable y que ante todo se debe buscar/negociar una solución al conflicto, y siempre intentar la mediación antes que el juicio.

    • octubre 2, 2017 en 12:33 pm

      Gracias Eruizf, todo es planteable, lo que cuentas de tu hija no es acoso sino tratamiento específico de una situación específica.
      Muchas gracias,
      Miguel Angel

      • eruizf
        octubre 2, 2017 en 12:54 pm

        Gracias Miguel, ¿No es acoso poner un trabajo interminable -equivalente a más de una jornada normal- y la presión correspondiente, junto con vacío y aislamiento creado por el jefe, por no llegar, cuando sabe que ha pedido reducción de jornada porque tiene que atender a los hijos?
        Es evidente que existe acoso tal y como lo has definido. Vuelvo a decir lo que he mantenido a lo largo de mis comentarios, que a veces es difícil probar tu situación, y las percepciones de los que lo sufren, los que lo crean y los que lo juzgan son muchas veces diferentes. Saludos cordiales

  13. Emiliana ferrer
    octubre 6, 2017 en 11:23 pm

    En la actualidad estoy atravesando está situación en mi lugar de trabajo. Soy Lic. En enfermería y mi superior o sea la jefa de departamento me destituyó del servicio de Pediatría donde era jefa de enfermeras hace 5 meses en forma violenta. Y hasta el día de la fecha aún a pesar de haber realizado la denuncia por acoso laboral todavía continúa impidiendo mi desarrollo profesional en otras áreas siempre menoscabando mi desempeño. Abundan literaturas al respecto pero no hay respuestas favorables a las víctimas que hacen denuncias.

    • octubre 7, 2017 en 11:22 am

      Siento mucho Emiliana lo que cuentas, y efectivamente no tengo respuesta, pero fuerte, intenta hacer tu trabajo del mejor modo posible. Y a falta de poder hacer algo, un consejo: reza para que cambie la situación.
      Siento no poder decirte nada más
      Ánimo y suerte, tu no has perdido la dignidad, y tu jefa sí.
      Miguel Angel

      • Ana
        octubre 7, 2017 en 2:47 pm

        Miguel Angel, rezar por supuesto. Ayuda porque te hace darle otra “dimensión” al problema. Pero hay que actuar. Primero denunciar en la empresa ( como ha hecho Emiliana), después esperar el informe del instructor ( en mi caso me enviaron a casa mientras se realizaba la instrucción y como medida de protección). Después habrá que ver qué tipo de solución propone la empresa! Si te encaja, te quedas pero eso sí: ojo! Ella va a seguir acosándote si puede y de forma aún más sutil si cabe. Si la solución que te propone la empresa no te convence busca negociar una salida. En mi caso la organización en la que trabajo es enorme, y no tengo que coincidir con él pero en otro tipo de empresas no es tan fácil. Y lo último y más importante: cuéntaselo a tu gente, busca un buen psicólogo ( no es fácil encontrar yno bueno) o incluso psiquiatra ( puede que hayas caído en una depresión y necesites medicación para superarla o para quitarte la ansiedad). Haz deporte y procura distraerte. No es fácil, lo sé. Pero con fuerza de voluntad y ganas se suele salir de los baches ( y además, reforzada) Espero haber aportado algo!

        • octubre 8, 2017 en 5:21 pm

          Muchas gracias Ana, todo es compatible por supuesto. Y gracias por los buenos consejos que das a Emiliana, cosa qeu yo no abía hacer porque no he estado en esa situación.
          Saludos,
          Miguel Angel

  1. octubre 5, 2017 en 7:31 am

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