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Desahucios. Algo hay que hacer

deshauciosEn las últimas semanas tres personas se han quitado la vida y una más lo ha intentado sin conseguirlo, cuando se les iba a desalojar de sus viviendas por no estar pagando las hipotecas que tenían concertadas con su banco. Todo un drama. Si cuatro personas han llegado a este límite, cuántas más, sin llegar a quitarse la vida, deben estar angustiadas y sufriendo. Tener un techo bajo el que cobijarse es una primera necesidad.

El gobierno y la oposición están teniendo maratonianas reuniones para en esta misma semana llegar a una solución. ¿Qué es lo que hay que hacer? Pues yo creo que lo que hay que hacer es paralizar los desahucios durante los tres próximos meses y con este tiempo pensar una solución. En tres meses gobierno y oposición podrían estudiar una solución que fuera lo menos insatisfactoria posible. La prisa es siempre mala consejera.

Una prohibición total de los deahucios no es posible, pues todo el mundo se apuntaría a dejar de pagar las hipotecas. A un caradura que no quiera pagar hay que desalojarlo. Por otro lado no se puede dejar indefensas a familias a las que más ha afectado la profunda y larga crisis que estamos viviendo. Algo hay que hacer.

No voy a dar aquí la solución. En primer lugar por que no la sé y en segundo lugar porque ya he dicho antes que los problemas complejos no se pueden solucionar con prisas. Pero sí voy a hacer algunas consideraciones. Si a la banca se le está rescatando y capitalizando, también se le podría pedir que retrase el cobro de las hipotecas a determinadas familias. Hay que pensar una ley que permita en determinadas condiciones retrasar e incluso reducir el pago de estas deudas.

Algo hacemos mal cuando se está echando a la gente de sus viviendas y simultáneamente hay casi un millón de pisos vacíos en España. El problema es complejo. Si se sacaran todos esos pisos vacíos y se pusieran a la venta al precio que fuera, los precios de los pisos s e hundirían y todas las familias que compraron pisos años atras a altos precios verían como el valor sus viviendas se desplomaba más de lo que ya han bajado. Cómo deben estar sufriendo los millares de familias que sin llegar al límite del suicido sienten la amenaza de un deshaucio. Soy optimista y estoy seguro de que sabremos encontrar una solución. Ojalá también aprendamos y en las próximas décadas no volvamos a cometer los mismos errores.

Os recuerdo que el lunes 26 de noviembre tenemos una reunión presencial de los lectores de este blog en el IESE en Barcelona. Será a las 19.00 en el campus sur. Los que querais asistir podeis inscribiros enviando un mail aquí:

inscripción

  1. noviembre 15, 2012 en 10:23 am

    Buenos días profesor,

    Siendo el problema de los desahucios un drama, creo que no deberíamos dejarnos llevar por la prensa y las informaciones contradictorias. Los motivos de un suicidio pueden ser varios, no ha quedado claro en ningún caso que el problema fuera la hipoteca y el desahucio.

    Es más, el problema creo que sería igual de preocupante si no hubiese habido fallecidos, sin embargo no debemos olvidar que es un tema complejo porque como el Gobierno saque una ley con alguna ventana para el oportunista, entonces el deporte nacional será dejar de pagar a los bancos.

    Coincido en que sacar una ley en 2 semanas es un error manifiesto, al final sacarán algo que tendrán que matizar en 2 o 3 RD y se generará más problema que solución.

    Un saludo,
    manuel

    • noviembre 15, 2012 en 6:07 pm

      Gracias Manuel. Efectivamente el problema es grave con o sin fallecidos, y por supuesto las causas de los suicidios seguramente serán múltiples, pero el desalojo puede haber sido la gota que ha colmado el vaso. En cualquier caso lo que nos dice es que el problema es grave.
      A estas alturas de la tarde el gobierno ya ha aprobado una ley (o decreto, o como se llame). Veremos qué pasa.
      Saludos,
      Miguel Angel

  2. alex
    noviembre 15, 2012 en 11:19 am

    Buenos días,

    el problema no empezó cuando esa mujer se suicidó. Llevan más de 2 años desahuciando gente en este país y se cuentan por decenas de miles, sino cientos de miles los desahuciados.

    Lo triste es que parece que en este país no se hacen cosas hasta que alguien no muere.

    Tanto el PP como el PSOE tienen la culpa de lo que está pasando y dudo mucho que tomen las medidas necesarias para resolver el problema de forma realmente justa, sobre todo teniendo en cuenta que es el PP quien gobierna y no son muy amigos de fastidiar a la banca, que a fin de cuentas son los que realmente gobiernan y para los que trabajan.

    Un saludo.

    • Pilar
      noviembre 15, 2012 en 1:51 pm

      Buenas tardes Alex, creo que es un poco acusador lo que estás diciendo de “la culpa la tiene los partidos políticos, PP/PSOE”. Precisamente aquí, creo que son las leyes, que les hacen falta una vuelta tuerca. Ya están diciendo desde el Tribunal de Justicia de la UE que la ley española ante los desahucios debe mejorar, para garantizar una protección eficaz a los consumidores.

    • noviembre 15, 2012 en 6:10 pm

      Gracias Alex y Pilar por vuestros comentarios. Efectivamente como dice Alex el problema viene de hace tiempo. Y sin cargar la culpa sobre nadie, Medidas podían ahebrlas tomado hace ya mucho tiempo. Esperar a que haya suicidios ha sido esperar demasiado. En cualquier caso más vale trade que nunca.
      Gracias a los dos.
      Miguel Angel

  3. juanmacampora
    noviembre 15, 2012 en 11:49 am

    Creo que corresponde al gobierno intermediar y decidir en que condiciones es viable aplicar un desahaucio y en que condiciones no, los bancos deben acatar la decisión en el bien entendido que el plan de rescate bancario tiene como intención evitar el colapso del sistema bancario. Hasta ahora se ha mirado hacia otro lado incluso antes del inicio de la crisis admitiendo condiciones hipotecarias draconianas y permitiendo a los bancos la aplicacion de clausulas ilegales. Paises como Inglaterra hace algunos años ya pasaron por esta situación y han puesto en practica medidas con el fin de solucionar el problema. Cuando a nivel de comunicación veo las estrategias que utilizan actualmente los bancos para captar clientes apelando a valores sociales tengo la sensación que piensan que los ciudadanos somos tontos. El mismo pensamiento me invade cuando escucho sus campañas de responsabilidad social, tan alejadas de la problematica social. A nivel de este post me han sorprendido algunos comentarios que dicen que el deshaucio no puede asociarse directamente como la causa del suicidio. Hay que ser muy atrevido para tener la frialdad moral de hablar de esta forma. No creo que sea el momento de buscar culpables sino de empezar a gobernar para la ciudadania. Es facil escudarse en las imposiciones de Angela Merckel para justificar la puesta en marcha de determinada decisiones, pero debo recordar que ellos han sido elegidos para gobernar.

    • noviembre 15, 2012 en 2:33 pm

      No comparto tu idea de que deba ser el gobierno quien decida si mi banco debe o no asumir las pérdidas derivadas de una hipoteca impagada. Esas pérdidas las terminaré asumiendo yo.

      Pero no intentaría hacerte cambiar de opinión por la fuerza. Si crees que el gobierno debe decidir por ti, adelante.

      Pero yo quiero el mismo respeto que doy, y que se acepte que yo no quiero que el gobierno decida por mí. Y que por tanto sea libre de discrepar y de actuar en coherencia con mi opinión discrepante. Y espero que no quieras obligarme por la fuerza a asumir tu opinión.

      Lamentablemente, cuando se apruebe esa ley que se anunciará hoy, el estado (es decir: todos los que opinan que el gobierno debe imponer su criterio) habrá establecido la prohibición de actuar de cualquier manera que no sea la de su criterio. Y al que se niegue le esperan multas, embargos, cárcel si se resiste, y muerte si pretende escapar.

      El estado es violento e inmoral.

      No se puede hacer el bien haciendo el mal.

      Debemos aprender a imaginar una sociedad en la que los acuerdos libres entre personas nos marcan la dirección a seguir. Y no una sociedad donde el criterio de unos pocos o muchos, con cualquier coartada peregrina, se impone por la fuerza a los que no la comparten.

      • Jmcampora
        noviembre 15, 2012 en 3:06 pm

        El modelo que tu planteas me asusta. Hablas de una sociedad sin normas, y lo que me sorprende es que la llames sociedad. Veo que tampoco te gusta el gobierno o leyes si no se ajustan a lo que te parece bueno. El bien no tiene dos caras solo una. Hay un problema social y hay que ser consecuente y ayudar. Unos pocos según tu, es el 25% de la población con capacidad de trabajar que no puede. Unos pocos es medio millón familias donde ningún miembro tiene una fuente de ingresos.

    • noviembre 15, 2012 en 6:27 pm

      Gracias Juan Manuel y Carlos por vuestros comentarios. Suerte que os conozco a los dos y os he tenido en las aulas. Creo que se ha hablado demasiado los ultimos años de rescatar y ayudar a los bancos para que no se colapse el sistema financiero, y no se ha hablado nada de los particulares. Hasta que ha habido desgraciados suicidios. Las causas de los suicidios. Pues no se saben, Seguramente habrá muchas, pero el que te tengas que ir a dormir a un banc es una cosas muy grave. ¡Cuanta gente sin llegar a suicidarse estará sufriendo lo indecible por la amenaza de quedarsesin cobijo!. Esto es muy grave.
      El estado violento es inmoral pero el no violento no. Y para esto está el gobierno que hemos elegido todos para que medie en los problemas que afectan a una gran mayoría. Algo hay que hacer y alguien lo tiene que hacer.
      Lo que hay que intentar es que las leyes sean justas, que nadie se aproveche de ellas y que proteja a los menos favorecidos. Y que no fomente la vagancia ni el aprovecharse del sistema
      Saludos a los dos y paz
      Miguel Angel

      • noviembre 16, 2012 en 3:08 pm

        JM (y Miguel Angel): Por supuesto que en mis comentarios no había nada más que un apasionado debate. Miguel Angel, efectivamente me conoce bien. Pero como tú, JM, no, te lo confirmo para evitar cualquier malentendido a nivel personal. El debate de las ideas no implica que no se respete a la persona. Y siempre he pensado que no hay mayor muestra de respeto que argumentar con alguien.

        Miguel Angel: Me alegro de que vayamos “concurriendo”. Efectivamente, un estado no violento no es inmoral. ¿Existe? Acepto cualquier ejemplo en la historia de la humanidad.

        Estado “no violento” es una contradicción en términos. El estado existe, precisamente, para imponer lo que de manera espontánea no sería aceptado por las personas libres. De lo contrario, no sería necesario el estado.

        Esto es una demostración lógica de que todo estado es violento. Entendiendo que las imposiciones son necesariamente violentas.

        Como decía, un debate muy interesante para otra ocasión.

        Pero debemos ser bien conscientes de cuándo promovemos el mal, aún con las mejores intenciones. Y cuando caemos en la cuenta, lo honrado es rectificar.

        Un abrazo! (y, por supuesto, pax!)

        • Jmcampora
          noviembre 16, 2012 en 7:34 pm

          Carlos, en ningún momento he considerado tu comentario fuera de un apasionado debate. Respeto enormemente tu opinión. Hay temas para los que soy sin embargo excesivamente purista como el uso que haces de la caridad. Entiendo que la misma es voluntaria, pero la misma esconde un problema de fondo que es la desigualdad o la injusticia. La caridad no es algo económico sino un acto de ayuda al prójimo con el fin de paliar esta situación. Me gustaría que no fuera necesaria y ese es el objetivo que debemos perseguir con la misma, ayudar a equilibrar esa desigualdad, dotando al prójimo de las herramientas para que no le sea necesario recurrir a la misma. Creo que nadie recurre a la misma de forma voluntaria, sino por extrema necesidad porque es percibida como algo violento e incómodo. Entiende que me pueda sentir incómodo con el uso instrumental que has hecho de la misma.

          • carlosterre
            noviembre 17, 2012 en 8:22 pm

            Otro tema interesante el que abres (ie la caridad). Pero no me voy a enredar ahora con él. Lo fundamental de lo que digo (en este como en todos los temas), es que si hablar de “plantear una solución” no es otra cosa que intentar la planificación de la sociedad. Planificar la sociedad sólo es posible ejerciendo la violencia (sobre una población, sobre una minoría, o sobre un individuo -es irrelevante-). El falaz paradigma en el que vivimos (matrix) hace que permanentemente se caiga en eso. El totalitarismo.

            Yo no pretendo que la solución que yo considero adecuada deba ser aceptada por los demás. Unicamente pido a cambio que no se me agreda para aceptar las soluciones que plantean los demás.

            Pero sí señalo (para que otros lo vean), que la opción de la libertad es la única moral. Y ya es un comienzo importante. Nos cuesta. Claro que nos cuesta. Si nos dejasen, todos seríamos pequeños (o grandes) dictadores. Es una cuestión también de humildad el reconocer que ninguno de nosotros, por listo que sea, podrá aprehender la complejidad de los sistemas que crean las relaciones humanas y sus correspondientes acciones. “Pretension of knowledge” le llamaba Hayek.

  4. Pilar
    noviembre 15, 2012 en 1:38 pm

    Buenas tardes a todos!!

    Miguel Ángel, éste es un tema muycomplicado y delicado al mismo tiempo.

    Yo he estado trabajando en la banca durante unos años y se ve de todo, gente que incluso retroce recibos esperando, por ejemplo, el anuncio de corte de suministro de agua/luz…, ahí los paga, porque antes deben atender otros pagos. Otros, que tienen la “cara muy dura” se gastan el dinero en cosas que no son indispensables. Creo que hay multitud de casos y hay que estudiarlos a fondo. He de decir, a favor de la banca, que el desahucio es lo último de lo último, se negocia todo lo necesario con el cliente, se le dan opciones, últimamente estamos haciendo mucha leña del árbol caído.

    La Patronal de la Banca anunció el pasado 12/11/12, la paralización de los desahucios durante dos años en caso de “extrema necesidad”, precisamente para evitar casos desagradables. Y la CECA, se ha sumado a la iniciativa. Ésto ya está funcionando, lo sé por una amiga que es abogada y representaba a un afectado de desahucio, que BBVA ha paralizado el desahucio precisamente cuando la juez vió las buenas intenciones de la banca. De momento, confío en las buenas intenciones y en las leyes.

    Como siempre un placer participar en el foro. No adjunto noticias aparecidas en medios de comunicaicón ya que no se si es correcto.

    Muchas gracias, un saludo,

    Pilar

  5. Carlos Terre
    noviembre 15, 2012 en 2:20 pm

    Querido Miguel Angel,

    No se puede hacer el bien haciendo el mal.

    Podemos ayudar a aquellos necesitados que se encuentren en una situación difícil. Esa ayuda ya tiene nombre: caridad. Y es libre y voluntaria. Es la que nos ayuda a ganar el cielo.

    Pero no podemos obligar a nadie a que preste esa ayuda si no quiere. Es más, no le haríamos bueno con ello. Y, sin embargo, nosotros nos haríamos malos. ¿Cómo? Para empezar por no respetar la libertad del que no piensa como nosotros. Pero, en el caso que se plantea, incluso por robarle para hacer lo que nosotros creemos que es lo correcto.

    No es moralmente aceptable robar (ni al rico ni al pobre) para ayudar al pobre (ni para ayudarse uno mismo; ni para ayudar al rico -aunque esto nadie lo plantea-).

    El conflicto moral que se plantea es, además, un conflicto no entre acreedores y deudores. Sino entre deudores que pagan y deudores que no pagan.

    Quien quiera enviar un cheque a los morosos que no pueden pagar la hipoteca, adelante, que lo haga. Yo no lo voy a impedir. Ni se me pasaría por la cabeza utilizar la fuerza para evitarlo.

    A cambio espero que se aplique el mismo respeto hacia la forma alternativa de pensar. Y que no se impida por la fuerza y la coacción del estado el que se pueda actuar de manera coherente con esa forma alternativa de pensar.

    PERO NO ES ESTO LO QUE SE PLANTEA. Se plantea hacer una ley (es decir: una opinión no compartida que se va a imponer por la fuerza y coacción del estado a todos los que no la comparten -no hacen falta leyes para aquello que se hace libremente, ¿cierto?-) que ROBARÁ a unos para beneficio de otros.

    Eso no es caridad.

    Eso es robar.

    El argumento moral es el más importante al que se debe recurrir. NO SE PUEDE HACER EL BIEN HACIENDO EL MAL.

    (Nota: el argumento de la moralidad debería ser el único que importase; pero hay quien “justifica los medios”. Para esos, en este caso (no en todos), se puede dar además un argumento sobre los efectos. La eliminación de los desahucios aumenta la morosidad hipotecaria -véase el caso de Irlanda, aunque un razonamiento praxiológico lo demuestra sin necesidad de experiencia previa- y se traduce en un encarecimiento del crédito (y mayor escasez del mismo) que acaba resultando en un daño mayor sobre los necesitados. Aquellos, precisamente, a los que se pretende ayudar.)

    La solución no es evitar los desahucios, sino entender que debemos ayudar al prójimo. Y la forma no debe pasar por hacer el mal. Podemos aumentar nuestras contribuciones a Caritas. Y también aumentar la fuerza de nuestro grito para que DE VERDAD se lleven a cabo las reformas estructurales que España necesita y que permitirán terminar con el absurdo paro que sufrimos, con la hipertrofiada estructura del estado, y una clase política que no deja de malgastar los escasos recursos nos quedan a familias y empresas.

    Un abrazo,

    Carlos

    • Albert
      noviembre 15, 2012 en 3:21 pm

      Si me permites una aclaración, aunque no soy moralista creo que esta me la sé; el caso es que en caso de extrema necesidad moralmente es completamente aceptable lo que tu entiendes por “robar”. Además cabría una reflexión sobre cómo repartimos los bienes en nuestra sociedad de forma justa y que permita vivir dignamente; en esencia hablar del bien común. (Quede claro que no soy sospechoso de marxista y soy “fan” de la propiedad privada y de la meritocracia, pero razonable.)

      En otro orden de cosas, hablas mucho de respetar tu libertad y que no decidan por tí, pero el caso es que para bien y para mal vivimos en un estado democrático y tú tienes la capacidad de decidir…cada 4 años. Entonces las decisiones que toma el gobierno las toma en tu nombre. Te guste o no esas son las reglas que hemos decidido libremente aplicar como sociedad, pero no puedes decir que no seas libre.

      Yo estoy pagando a disgusto cosas mucho menos importantes que la que nos ocupa y me aguanto. Ya votaré…

      En cualquier caso, pienso que lo que esta sucediendo es una tragedia y, si bien es discutible la responsabilidad individual del que llega a una situación de insolvencia, la realidad es que no es sostenible esta situación en el tiempo. Puestos a pagar, me gusta menos pagar los desmanes de los bancos pero lo tendré que hacer para evitar males mayores…

      pd: como casi siempre, muy esclarecedor y sensato tu artículo, Miguel Ángel. Gracias!

      • noviembre 15, 2012 en 6:29 pm

        Gracias Albert. Comparto al 100% tu punto de vista y felicidades en el día de San Alberto Magno
        Saludos,
        Miguel Angel

      • noviembre 16, 2012 en 9:26 am

        Hola Albert,

        Te estás refiriendo al “mal menor”. Lo primero que hay que reconocer (y me remito a las enseñanzas de mi querido tutor el Profesor D. Rafael Termes, miembro de la Real Academia de Ciencias Políticas y Morales) es que el mal sigue siendo mal, aunque sea el único y último recurso. Cuando se recurre al mal menor, no se está actuando bien.

        Cuestión diferente es el problema de la “imputabilidad” del acto malo. Algo que determina la culpa. Pero eso no cambia la naturaleza de acto.

        En este problema que ahora se plantea, sin embargo, el argumento del último recurso no se sostiene. Por lo que la inmoralidad del robo a aquellos que prestaron su dinero con la garantía de la propiedad hipotecada prevalece como indicador inequívoco de que la solución, si ha de ser moral, no puede pasar por la evitación del desahucio.

        Como digo, quien quiera ayudar a los desahuciados lo tiene muy fácil: que les envíe un cheque voluntariamente. Yo no intentaré evitarlo de manera violenta.

        Pero no seré yo quien defienda que hay que obligar por la fuerza a aquellos que NO quieren ayudarles a que también deben contribuir. No seré yo quien defienda que hay que robarles para que “ayuden” a los desahuciados en contra de su voluntad.

        Es una cuestión moral: no agredas al prójimo, no cojas sus cosas. Es una versión incompleta y limitada del “amarás al prójimo como a ti mismo”, pero ciertamente contenida en él. Si la incumples, tampoco cumplirás con amar al prójimo como a ti mismo.

        En ningún momento digo que no hay que ayudar al prójimo. Eso también es parte de lo anterior.

        Pero no se puede hacer el bien haciendo el mal.

        Un abrazo

    • Jmcampora
      noviembre 15, 2012 en 3:36 pm

      Disculpa de nuevo, la caridad no nos ayuda a ganar el cielo, eso es como actuaban los fariseos. Yo soy creyente y mi objetivo no es ganar el cielo, sino una consecuencia. Hacer el bien, alcanzar la felicidad y hacer que los otros sean felices, amar y ayudar al prójimo, eso es un modelo de vida. Yo no hago las cosas por el premio, sino porque creó en ellas. El modelo de la revolución industrial que planteas no funciona. A la gente se les motiva con valores y no de forma instrumental.

      • noviembre 16, 2012 en 9:35 am

        Hola JM,

        A mí me parece que la cuestión moral que planteo es mucho más trascendente que los argumentos efectistas que se están planteando.

        La abolición de la esclavitud no se produjo como consecuencia de argumentaciones efectistas, sino en base a un claro argumento moral. Y eso a pesar de que los daños económicos de la abolición de la esclavitud se percibían en aquel momento como algo muy real (¿quién recogería las cosechas de comida?¿cómo se encarecerían los productos agrarios si ya no había esclavos?).

        La cuestión moral es la que debe prevalecer. No es moral el robo. Y por tanto las consecuencias que rectificar una inmoralidad pueda tener para aquellos “perjudicados” son absolutamente secundarias.

        Me parece que cuando yo me posiciono en defensa de la moralidad estoy totalmente discursando en términos de valores.

        En cualquier caso, te respeto. Y por eso no usaría la fuerza para obligarte a que no actúes conforme a tu opinión. ¿Puedes concederme a mí el mismo respeto?

        Un abrazo

    • noviembre 15, 2012 en 6:33 pm

      Carlos, una ley no es “una opinión no compartida que se va a imponer por la fuerza y coacción del estado a todos los que no la comparten”
      Gracias por participaren el blog.
      Saludos,
      Miguel Angel

      • noviembre 16, 2012 en 9:13 am

        Miguel A. Ariño :
        Carlos, una ley no es “una opinión no compartida que se va a imponer por la fuerza y coacción del estado a todos los que no la comparten”
        Miguel Angel

        Interesante debate para otra ocasión: ¿qué es una ley entonces? Lo único que en mi definición encuentro a faltar es la palabra “universalmente” (opinión no universalmente compartida).

        Ejemplos: Ley del Aborto.

        Tenemos que cambiar nuestra falaz concepción del estado. El estado es inmoral porque utiliza el mal (robo y violencia) para intencionadamente (no quiero abrir otro debate) hacer el bien.

        Un abrazo

  6. Joaquín Jiménez
    noviembre 15, 2012 en 2:23 pm

    La propuesta de una moratoria de los desahucios para trabajar en la modificación de la ley me parece de un sentido común apabullante.
    Por otro lado, echarle toda la culpa a los partidos políticos es no asumir que nosotros somos responsables del sistema y los partidos que tenemos.

    • noviembre 15, 2012 en 6:19 pm

      Gracias Joaquin. El gobierno ya ha sacado hoy la normativa sobre este tema. Podían haberla trabajado un poco más. Veremos que pasa.
      En lo segundo quedices, quizá haya que modificar ampliamente el actual sistema político.
      Saludos,
      Miguel Angel

  7. Javier López
    noviembre 15, 2012 en 4:24 pm

    Hola Miguel Ángel,
    Enhorabuena por tu blog periódico. Tan sólo comentarte que en este caso se te ha colado un “duende” porque pones “deshaucio” todas las veces en tu post, y es “desahucio”.
    Saludos

    [http://www.telcomsa.es/firmas/telcom/javier_lopez.gif]

    • noviembre 15, 2012 en 6:04 pm

      Gracias Javier. Cuando lo he visto a primera hora de la mañana lo he corregido, pero parece que circulan links con la versión anterior.
      Muchas gracias,
      Miguel Angel

  8. noviembre 15, 2012 en 6:54 pm

    Saludos Miguel Ángel.

    Muy interesante reflexión. Quizá es una estupidez por mi parte, pero ante la pregunta qué es lo que hay que hacer añadiría otra: por qué se ha llegado hasta aquí.

    Es cierto, como dice Pilar, que hay gente que tiene ‘la cara muy dura’, sin embargo hay casos en los que estamos ante una verdadera injusticia por el simple hecho de que hay personas y/o familias que carecen de los recursos necesarios para tener una vida digna o propia de un humano. Si estas personas se encuentran en una situación injusta es porque, con o sin responsables directos, se ha permitido, quizá por omisión de las leyes existentes, el beneficio personal, que algunas personas, por ambición, obren en vistas a su propio interés en detrimento del bien común (que es la base y fin de toda sociedad), lo que conduce a la desigualdad, por ejemplo en el reparto de los bienes.

    Esto último se ve, por ejemplo – y corríjanme si me equivoco –, en el rescate a los bancos. No discuto que se rescate a éstos, pero sí que sólo se rescate a estos olvidándose de las personas y de las familias, que son las verdaderas víctimas de un drama que hace que a día de hoy España sea el país de la UE donde más crece la brecha entre ricos y pobres. Ante esto último, tengo la sensación, y digo sensación, de que los gobiernos – antes Zapatero y ahora Rajoy – priorizan la recuperación de la economía (siguiendo directrices europeas) por encima del bienestar de las personas, sin tener en cuenta que estas puedan llevar a cabo su proyecto vital, de lo contrario, pienso, no nos plantearíamos la pregunta formulada en el titular de esta entrada.

    Qué podemos hacer. Ante esta pregunta, de difícil respuesta, creo que lo primero y más urgente es volver a poner a la persona como fin del obrar del Estado (de todos) y no los ‘financieros’, pues sólo así podremos alcanzar la justicia social, que es el bien de todos.

    • noviembre 17, 2012 en 11:05 am

      Joan. muy interesante lo que dices, pero especialmente tu último párrafo: “volver a poner a la persona como fin del obrar del Estado”
      Gracias y a ver cuando tenemos ocasión de vernos,
      Miguel Angel

  9. M. Elena García Martínez- Viademonte
    noviembre 15, 2012 en 8:58 pm

    El problema radica en que nos hemos vuelto muy materialistas, vivimos por encima de nuestras posibilidades y encima queremos seguir manteniendo un nivel de vida cara a la galería. Solución?, cambiar la mentalidad. Nunca entenderé que haya gente que prefiera comprarse un ordenador de última generación, y este dispuesto en poner en peligro el cubrir sus primeras necesidades solo por el capricho. Como tampoco entiendo a las personas que se metan en compras de viviendas de 300.000 euros, sin prever que puede cambiar su situación laboral. Me da mucha pena a la gente que desahucian, sobre todo a aquellos padres que trabajan toda la vida para tener un techo y avalan a su hijo sus aires de grandeza, y al final de quedan sin su casa. No entiendo por que tiene el gobierno que solucionar este problema cuando radica en nuestros cocotones. Que los bancos abusan, si; pero que yo sepa, casi todos sabemos leer y nos tenemos que responsabilizar de lo que firmamos. Lo triste, que de muchas malas cabezas- no de todas-, los mayores perjudicados son los niños. Deberíamos de empezar de dejar de echar la culpa a los demás de cosas que hacemos mal- por supuesto, hay personas de las que sí abusan de verdad-.

    • noviembre 17, 2012 en 11:06 am

      María Elena, suscribo 100% todo lo que dices.
      gracias y saludos,
      Miguel Angel

  10. josepserracots
    noviembre 15, 2012 en 10:28 pm

    Buenas noches.
    Es un tema complicado de resolver, no imposible claro está. Mi opción sería hacer un estudio del patrimonio del hipotecado, siempre cabe que alguno se pueda aprovechar escondiendo ingresos (economía sumergida), que este es otro tema a resolver.

    También me gustaría decir que el que se hipoteco es responsable de firmar la hipoteca, pero el responsable de la entidad bancaria que se concedió la hipoteca, me parece que también es responsable y nadie le ha pedido explicaciones. Se por algún conocido mío que la entidad bancaria les obligaba hacer el máximo de hipotecas y si no lo conseguías estabas mal visto, en fin cosas que no se pueden demostrar, a no ser que estén grabadas las propuestas por lo directores de zona.

    Saludos

    • noviembre 17, 2012 en 11:07 am

      Josep, también creo yo que sonn responsables tanto los particulares que firman alegremente como las entidades que -movidas por unos altos incentivos- animaban a firmar cualquier cosa.
      Gracias,
      Miguel Angel

  11. Anónimo
    noviembre 15, 2012 en 11:17 pm

    Estimado profesor,
    Estoy de acuerdo 100% contigo en la reflexión de que las prisas son malas consejeras, y que estos temas hay que tratarlos con la calma y sangre fría, y sobretodo teniendo el máximo posible de datos, dada la complejidad y magnitud, en términos de afectados, del mismo.

    Creo entender que tu post iba sobre el tema de las prisas en la toma de decisiones, pero leyendo los comentarios, veo posturas, algunas de ellas encontradas, respecto a la “posible” solución en sí. No se si será nuestro carácter latino o que es un tema de candente actualidad, pero muchos de nosotros nos aventuramos directamente a exponer nuestra “solución”, cayendo en el error que expones en tu post. No es de extrañar que nuestra clase dirigente, que en teoría se alimenta de los ciudadanos de este país, priorice en algunos casos la urgencia frente a la prudencia, y generalmente en casos como este donde tampoco hace falta.

    Coincido contigo que la primera decisión sabia, y seguramente la mas importante, es tomarse unos meses para analizar y emitir la decisión, y mientras tanto paralizar los procesos de desahucio. No voy a opinar respecto a la decisión del gobierno de tomar el camino contrario, es decir las prisas, porque entraríamos en temas ya comentados con anterioridad en este foro respecto a las decisiones políticas, sus motivaciones, el oportunismo y la caducidad del mandato, y que por desgracia afecta a todos los colores del espectro político.

    Por otra parte, echo en falta en tu reflexión que en los análisis y discusiones para la toma de la decisión no se incluya a las partes afectadas: banca y afectados por los desahucios.

    Por una parte pienso que dejarlos fuera es una pérdida de oportunidad de disponer de todos los datos, y por otra, es posible que sean capaces de aportar buenas ideas y soluciones a estudiar Posiblemente sentar a la banca y a los afectados en un brainstorming para buscar soluciones al tema sería una posibilidad que, mas que ser una pérdida de tiempo, podría aportar soluciones innovadoras a este problema tan complejo.
    Incluso me aventuraría a incluir en el brainstorming a una representación del 25% de españoles que por suerte tenemos trabajo, pero que finalmente vamos a tener que “subvencionar” al decisión final, sea en rescate a la banca o a los afectados. No quisiera mal interpretaciones al respecto, no estoy diciendo que la banca, afectados o los trabajadores tomen la decisión, sino que se escuchen sus opiniones y aportaciones para tomarlas en consideración.

    Por otra parte, considero que algunos de los problemas sociales que tenemos se pueden abordar desde una perspectiva económica.
    El problema de desahucios actual no afecta únicamente a los desahuciados. No creo que para un banco sea rentable hacerse cargo de una propiedad, de los gastos de comunidad, IBI, …asociados y, dada la situación, engrosar el volumen de activos “tóxicos” del balance, que en breve serán vendidos a un banco malo a precio de saldo. Los costes de mantenimiento de estas viviendas desahuciadas y vacías suman, y dada la magnitud de la situación, debe ser considerable.No trabajo en el sector bancario y desconozco este volumen, pero seguro que se debería incluir en la toma de decisiones, tal como el profesor Ariño me enseñó en su día. Este tema está directamente relacionado con el de alquiler de la vivienda a hipotecados afectados, carencia en el pago de la hipoteca, etc..aunque, dada su complejidad, aventurar una solución sería muy atrevido por mi parte.
    Mayor atrevimiento sería exponer una solución “universal” que parece ser ha encontrado el gobierno, en un plazo “record”

    Profundizando en el origen del problema, considero que los responsables de esta situación somos todos:
    1.- Los bancos que concedieron muchas hipotecas basura, con un riesgo de impago altísimo.
    2.- Los diferentes gobiernos que, desde el banco de España, permitieron ese nivel de riesgo bancario, la burbuja inmobiliaria y un nivel de endeudamiento de los ciudadanos por encima de sus posibilidades.
    3.- Los hipotecados que se dejaron engañar por los bancos y endeudarse mas allá de sus posibilidades. Tienen su parte de culpa de haber caído en el timo de la estampita del siglo XXI.

    Deberían ser ellos quienes asumieran los costes y repercusiones de la situación actual, pero para los casos 1 y 2, los que vamos a tener que subvencionar las soluciones somos el 25%, los que actualmente tenemos trabajo.

    Como resumen de este ultimo punto:
    – Quien haya asumido mas riesgo de la cuenta que sea consecuente y asuma mayor responsabilidad.Según las clases del profesor Ariño, estos riesgos y sus consecuencias se deberían incluir en cualquier toma de decisiones. Seguramente pocos de los afectados por los desahucios habrán pasado por el IESE (alguno habrá, y no lo digo por decir, sino por viudas de profesionales victimas del stress con varios hijos que se han tenido que enfrentar con esta situación), pero los bancos no tienen excusa al respecto.
    – Por supuesto, proteger al mas desamparado. Es un pilar base de cualquier sociedad, mas allá de religiones e ideologías, No todo tiene que venir de caridad, y cualquier iniciativa social debería incluir su análisis desde la perspectiva económica..

    • Javier Galán
      noviembre 15, 2012 en 11:25 pm

      Anónimo :
      Estimado profesor,
      Estoy de acuerdo 100% contigo en la reflexión de que las prisas son malas consejeras, y que estos temas hay que tratarlos con la calma y sangre fría, y sobretodo teniendo el máximo posible de datos, dada la complejidad y magnitud, en términos de afectados, del mismo.
      Creo entender que tu post iba sobre el tema de las prisas en la toma de decisiones, pero leyendo los comentarios, veo posturas, algunas de ellas encontradas, respecto a la “posible” solución en sí. No se si será nuestro carácter latino o que es un tema de candente actualidad, pero muchos de nosotros nos aventuramos directamente a exponer nuestra “solución”, cayendo en el error que expones en tu post. No es de extrañar que nuestra clase dirigente, que en teoría se alimenta de los ciudadanos de este país, priorice en algunos casos la urgencia frente a la prudencia, y generalmente en casos como este donde tampoco hace falta.
      Coincido contigo que la primera decisión sabia, y seguramente la mas importante, es tomarse unos meses para analizar y emitir la decisión, y mientras tanto paralizar los procesos de desahucio. No voy a opinar respecto a la decisión del gobierno de tomar el camino contrario, es decir las prisas, porque entraríamos en temas ya comentados con anterioridad en este foro respecto a las decisiones políticas, sus motivaciones, el oportunismo y la caducidad del mandato, y que por desgracia afecta a todos los colores del espectro político.
      Por otra parte, echo en falta en tu reflexión que en los análisis y discusiones para la toma de la decisión no se incluya a las partes afectadas: banca y afectados por los desahucios.
      Por una parte pienso que dejarlos fuera es una pérdida de oportunidad de disponer de todos los datos, y por otra, es posible que sean capaces de aportar buenas ideas y soluciones a estudiar Posiblemente sentar a la banca y a los afectados en un brainstorming para buscar soluciones al tema sería una posibilidad que, mas que ser una pérdida de tiempo, podría aportar soluciones innovadoras a este problema tan complejo.
      Incluso me aventuraría a incluir en el brainstorming a una representación del 25% de españoles que por suerte tenemos trabajo, pero que finalmente vamos a tener que “subvencionar” al decisión final, sea en rescate a la banca o a los afectados. No quisiera mal interpretaciones al respecto, no estoy diciendo que la banca, afectados o los trabajadores tomen la decisión, sino que se escuchen sus opiniones y aportaciones para tomarlas en consideración.
      Por otra parte, considero que algunos de los problemas sociales que tenemos se pueden abordar desde una perspectiva económica.
      El problema de desahucios actual no afecta únicamente a los desahuciados. No creo que para un banco sea rentable hacerse cargo de una propiedad, de los gastos de comunidad, IBI, …asociados y, dada la situación, engrosar el volumen de activos “tóxicos” del balance, que en breve serán vendidos a un banco malo a precio de saldo. Los costes de mantenimiento de estas viviendas desahuciadas y vacías suman, y dada la magnitud de la situación, debe ser considerable.No trabajo en el sector bancario y desconozco este volumen, pero seguro que se debería incluir en la toma de decisiones, tal como el profesor Ariño me enseñó en su día. Este tema está directamente relacionado con el de alquiler de la vivienda a hipotecados afectados, carencia en el pago de la hipoteca, etc..aunque, dada su complejidad, aventurar una solución sería muy atrevido por mi parte.
      Mayor atrevimiento sería exponer una solución “universal” que parece ser ha encontrado el gobierno, en un plazo “record”
      Profundizando en el origen del problema, considero que los responsables de esta situación somos todos:
      1.- Los bancos que concedieron muchas hipotecas basura, con un riesgo de impago altísimo.
      2.- Los diferentes gobiernos que, desde el banco de España, permitieron ese nivel de riesgo bancario, la burbuja inmobiliaria y un nivel de endeudamiento de los ciudadanos por encima de sus posibilidades.
      3.- Los hipotecados que se dejaron engañar por los bancos y endeudarse mas allá de sus posibilidades. Tienen su parte de culpa de haber caído en el timo de la estampita del siglo XXI.
      Deberían ser ellos quienes asumieran los costes y repercusiones de la situación actual, pero para los casos 1 y 2, los que vamos a tener que subvencionar las soluciones somos el 25%, los que actualmente tenemos trabajo.
      Como resumen de este ultimo punto:
      – Quien haya asumido mas riesgo de la cuenta que sea consecuente y asuma mayor responsabilidad.Según las clases del profesor Ariño, estos riesgos y sus consecuencias se deberían incluir en cualquier toma de decisiones. Seguramente pocos de los afectados por los desahucios habrán pasado por el IESE (alguno habrá, y no lo digo por decir, sino por viudas de profesionales victimas del stress con varios hijos que se han tenido que enfrentar con esta situación), pero los bancos no tienen excusa al respecto.
      – Por supuesto, proteger al mas desamparado. Es un pilar base de cualquier sociedad, mas allá de religiones e ideologías, No todo tiene que venir de caridad, y cualquier iniciativa social debería incluir su análisis desde la perspectiva económica..

      Disculpa profesor, pero al ser mi primer comentario no acerté al dejar mis datos completos.

      • noviembre 17, 2012 en 11:10 am

        Gracias JAvier, efectivamente el núcleo de mi mensaje era no tomar decisiones precipitadamente sino tomarse más tiempo. Cada uno opina de sus posibles soluciones, efectivamente, y para esto está el blog para que aportemos propuestas y las discutamos serenamente. Por otro lado se pueden echar en falta muchas cosas en el mensaje pero es que nunca pretendo agotar el tema y quiero que los mensajes sean breves paraque la gente los lea.
        Muchas gracias por tu intervención.
        Saludos,
        Miguel Angel

  12. Javier del Agua
    noviembre 16, 2012 en 8:24 am

    Hola a todos.
    Como siempre ocurre estos debates generan una cantidad de “humo y ruido” enormes y hay que intentar separar el grano de la paja… lo vamos a intentar.
    Según datos del CGPJ, entre 2008 y 2011 se produjeron 323.495 ejecuciones hipotecarias en España (a las que habría que sumar unas 100.000 más este año) y 166.716 lanzamientos (con unos 75.000 previstos para 2012), pero estas ejecuciones y lanzamientos incluyen todo tipo de procesos: inquilinos expulsados por no pagar el alquiler, segundas viviendas, extranjeros que se marchan a su país de origen y dejan su piso desocupado, promociones inmobiliarias requisadas a la empresa deudora o demandas judiciales en las que al final se llegó a un acuerdo. Por lo tanto son ejecuciones que responden a una casuistica enorme de estrategias de reestructuración de deuda o soluciones individuales de afrontar la crisis.
    El auténtico “drama social” que hay que abordar y del que se hacen eco los medios de comunicación según las previsiones más pesimistas es de unos 2000 alzamientos de gente auténticamente desesperada y sin ninguna salida posible.
    Pongamos números al problema.
    Esos 2000 casos se pueden resolver con dación en pago de la vivienda con las siguientes consecuencias:
    1.- La entidad bancaria no estropea su balance. Únicamente cambia de nombre el activo y mejora la calidad del mismo puesto que pasa de préstamo con garantía (dudosa) a un activo en propiedad (otro tema es que no es su negocio).
    2.- El afectado pasa de propietario a inquilino y no tiene que abandonar la vivienda.
    3.- Fijemos un alquiler social (300 euros?) para esos afectados que cubra los gastos que un piso de estas características genera para la entidad bancária. De esta forma la entidad tampoco se verá perjudicada en su cuenta de resultados.
    Algunos de estos afectados no podrán hacer frente a corto plazo a ese alquiler. En el peor de los casos ninguno de ellos.
    Pues bien: 2000 pisos (entre 2008 y 2011) a 300 euros al mes son: 7,2 millones de euros en este período
    ¿¿¿ Cuanto dinero se he inyectado a la banca durante este período????, 25.000?, 35.000? Yo he perdido la cuenta !!!! El estado me obliga a ser solidario con los accionistas de la banca para que no pierdan totalmente sus inversiones pero no encontramos 7,2 millones de euros para ser solidarios con esta pobre gente para que no pierda el techo donde cobijarse !!!
    Por favor. No hay que cambiar ninguna ley, por lo menos a corto plazo. Lo que hay que hacer es racionalizar la solidaridad y apuntar bien a donde destinamos esta solidaridad.
    En la crisis del 29 se suicidaban los banqueros. Cuantos banqueros se han suicidado en esta crisis??
    Saludos a todos

    • noviembre 17, 2012 en 11:12 am

      Gracias Javier por arrojar luces con tus datos.
      Saludos,
      MIguel Angel

  13. noviembre 16, 2012 en 1:41 pm

    Muchos años llevo viendo como a mi alrededor se daban créditos que a veces no se podrían llegar a pagar en lo que restaba de vida laboral.
    Incluso he tenido que aguantar críticas sobre mi “pusilanimidad” a la hora de “dar el salto” y siguía en mi “pequeño” piso (70 metros cuadrados, sin piscina, sin jardines privados ni vigilancia 24 horas), lo que no ha impedido que seamos felices los que en tan humilde morada vivimos.
    ¿Que hubiera pasado si los que dan créditos hubieran dicho: “Lo siento señor, con lo que usted gana, solo puede tener tal casa”?.
    Y tan imprudentes han sido los que se han hipotecado de por vida, como los que han concedido esas hipotecas. Ambos deben de pagar.
    Por eso pienso que la dación en pago es justa. Ambos deben de pagar. Y a mayor imprudencia mayor castigo… para ambos.
    En mi opinión los que han concedido esos créditos tienen una mayor responsabilidad por dos motivos: estaban jugando con el dinero de otros y se les suponen unos conocimientos de riesgo muy superiores a los del ciudadano medio que solo quería una casa.
    ¿El estado?. Yo no le haría responsable de unas leyes que no hayan impedido este tipo de endeudamiento. No debe ser el estado quien me impida endeudarme más allá de un límite, porque seguro que ese límite no sería justo.

    Ha de ser mi decisión junto a la del que me concede el crédito la que debe marcar el límite.

    Una adecuada Toma de Decisiones habría reducido este drama en unas dimensiones en las que la sociedad (ciudadanos, entidades) habríamos podido asumir el coste de este drama.

    • noviembre 16, 2012 en 2:56 pm

      Efectivamente. El rescate a la banca es tan inmoral como la condonación del crédito a los morosos o la paralización de los embargos. Y, lo repito pues no me saciaré: no se puede hacer el bien haciendo el mal. Ni es moral robar a los ciudadanos para que los bancos (es decir, sus accionistas y acreedores -que se encargarán de que los directivos también tengan su parte) no paguen, ni lo es para evitar el desahucio de los morosos.

    • noviembre 17, 2012 en 11:14 am

      JuanMa tienes toda la razón. Al final la actidud del prudente es la penalizada, y la de los menos responsables rescatadas.
      Gracias También Carlos, pero yo creo que no hay que ser tan drástico.
      Saludos a los dos,
      Miguel Angel

  14. JOAN ROMANCE
    noviembre 17, 2012 en 2:36 pm

    Hay tres tipos de desahucio, el de los piratas o corsarios, los enredados y los damnificados, con tres soluciones , par los primeros, como son unos vivales que se las saben todas, nada solo una lista para que nadie les alquile o venda una vivienda ya no estos no pagan a nadie, los segundos que creían que podían pagar un viaje, un coche, los muebles y una esplendida casa nueva ya que así se lo vendieron, pues la dación en pago y vuelta a su antigua casa u otra asequible y los terceros, estos si precisan ayuda, sobre todo espiritual ya que por diversas circunstancias lo pasan mal, asegurarles una vivienda social y la ayuda de CARITAS puede hacerles un gran bien ya que son totalmente recuperables si tienen esperanza.

    • noviembre 19, 2012 en 10:36 pm

      Joan, de acuerdo con tu triple clasificación. Y ayudar a los damnificados. Pero no necesariamente Cáritas, No hay que cargar todo a Cáritas. Ayudar es responsabilidad de todos.
      Gracias,
      Miguel Angel

  15. Javier del Agua
    noviembre 18, 2012 en 11:35 pm

    Hola a todos.
    A ver si os suenan estas frases:
    1.- “…XXX entiende la responsabilidad social corporativa como el conjunto de aportaciones positivas voluntarias –por encima de lo que exige la ley- que realiza a los sectores con los que se relaciona.”
    2.- “Grupo YYY, a través de su Plan de Responsabilidad Social Corporativa, ha
    asumido, de forma voluntaria, una serie de compromisos económicos, sociales y
    ambientales, que van más allá de las obligaciones legales, con sus principales grupos de
    interés: clientes, empleados, accionistas, proveedores así como la sociedad en su
    conjunto.”
    3.- “La responsabilidad corporativa en ZZZ consiste en actuar de acuerdo con los valores de liderazgo, confianza y compromiso social. Esta actuación se traduce en un sistema de gestión eficiente y sostenible a largo plazo que garantiza la solvencia y tiene en cuenta la protección del medio ambiente y el impacto social de sus actuaciones.”

    Las tres frases están extraidas de las declaraciones de RSC de tres entidades financieras líderes del mercado Español.
    Pienso que en la cuestión de los deshaucios se le ha presentado a la banca en general una inmejorable oportunidad de que nos demuestren a todos que sus declaraciones de Responsablidad Social Corporativa, van más allá de las palabras.

    Un saludo a todos

    • noviembre 19, 2012 en 10:38 pm

      Sí Javier, lo que pasa es que muchas veces la Responsabilidad Social Corporativa se utiliza para quedar bien más que por ser realmente responsables. Utilizaré las tres citas en mis clases como ejemplo de palabras vacías.
      Saludos y gracias,
      Miguel Angel

  16. drbonis
    noviembre 20, 2012 en 12:31 pm

    Artículo 47 de la constitución española “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos”

    En mi opinión hubiese bastado con cumplir el “espíritu de la ley” para no llegar a esta situación.

    ¿No os llama la atención que en la carta magna, documento más importate que regula nuestra sociedad se especifique que debe IMPEDIRSE la especulación?. Si los “padres de la carta magna” así lo escribieron es porque no eran tontos y porque seguramente conocían bien la cultura española “del pelotazo”.

    Creo que la posible solución al problema está en hacer cumplir la constitución. Un par de apuntes al respecto:

    – habla de derecho a disfrutar de una vivienda; eso no equivale a ser “propietario” de esa vivienda.
    – habla de vivienda “digna”; y el debate aquí es ¿qué es digno?… el problema es que para algunos vivir en Aluche u otro barrio obrero ha sido considerado “indigno” para ellos. ¡pero es que en una sociedad sana no todo el mundo puede ser “rico y triunfador”!.

    Socialmente se ha extendido la idea, especialmente entre las clases medias, de que si no eras propietario de una casa con piscina en una urbanización de buen nivel y no tenías un coche caro, eras un perdedor, que tenías que sentir vergüenza. Esto es vivir de la apariencia. Hay gente que tiene suerte y es rica (por que se lo ha currado, porque lo ha heredado) y esos pueden tener casas con piscina. Pero la mayoría no es “rica”, y va a la piscina municipal, pero el problema es que han querido vivir como si fueran ricos y ha habido unas entidades bancarias dispuestas a darles el crédito necesario, de manera irresponsable, para que viviesen como lo que no eran.

    Para mí la solución no puede pasar por dejar que la gente que se ha endeudado por encima de sus posibilidades siga viviendo en esas casas. No puede ser porque se penaliza al que ha vivido “por debajo de sus posibilidades”, es decir al ahorrador, al que no ha caido en el materialismo del “aparentar” y no se ha endeudado.

    Para mi la solución podría pasar por dos pasos:

    El primer paso sería impedir la especulación con la vivienda, dados los perjuicios sociales que esa especulación puede generar (habrá que pensar en otras maneras de hacerse rico, lo siento por los del negocio inmobiliario, tendrán que reconvertirse en otra cosa).

    El segundo paso sería que la sociedad, vía impuestos, debería disponier de viviendas sociales accesibles a las familias con menos ingresos, un buen mecanismo para disminuir las desigualdades en el disfrute de la riqueza generada (que es algo que también está en la constitución, por cierto). Lo importante es que nadie tenga que vivir en la calle por ser pobre. Especialmente si hay niños de por medio. Hay que evitar, además, la creación de guettos sociales, es decir no se pueden meter a todos los pobres en un mismo barrio, o en un mismo colegio y aislarlos de los no-pobres, porque eso perjudica especialmente a los niños y va en contra del principio de “igualdad de oportunidades”.

    Un ejemplo paradigmático para mí del problema es la periodista Cristina Fallarás que recientemente ha salido mucho por la tele contando su caso.

    Esta mujer, con todos mis respetos, no se ha enterado de que ella no es lo que piensa que es. Ella no es una “profesional de éxito” y no es rica por tanto tiene que ajustar sus expectativas de nivel de vida. No puede asumir una hipoteca de 1000€ (que dice que es lo que tiene) y lo que pretende es que se le deje vivir en esa casa (y que le paguemos entre todos su nivel de vida).

    Cristina Fallarás es un ejemplo paradigmático del problema que hemos tenido. Eso se ve cuando ella habla de los inmigrantes ecuatorianos. Viene a decir más o menos que la situación es grave porque ya no es que estén deshauciando inmigrantes ecutarorianos, sino que la están deshauciando a ella, que es una “profesional de éxito”. Lo que muestra es un clasismo preocupante. En el fondo de su corazón realmente se cree “mejor” que los ecuatorianos, por eso ve inaceptable irse a vivir a Aluche donde viven “los ecuatorianos”.

    Habría que abandonar ese “clasismo”. A todos nos gusta vivir en un chalet en la Moraleja y es bueno que todo el mundo quiera trabajar duro para poder llegar a eso. Pero es que no todos podemos vivir en un chalet en la Moraleja, entre otras cosas porque no cabemos y porque si todos pudiesemos vivir así, siempre habría quien querría diferenciarse y en ese caso la diferencia entre ser rico o pobre sería tener un yate. Y no todos podemos tener un yate, porque no habría costa para tanto amarre. Y así sucesivamente.

    Una persona que no sea clasista, si no se lo puede permitir, vivirá en Aluche con “los ecuatorianos” sin ningún problema. No lo considerará como “indigno”, porque no considera a los “ecuatorianos” como “gente indigna”.

    Mientras no arreglemos eso, esa crisis de valores, volveremos a caer en lo mismo en cuenta fluya el crédito barato.

    • noviembre 21, 2012 en 12:20 am

      En fin, volvemos al mismo punto. Es bueno que tengas propuestas. Pero el planteamiento no es de una propuesta, sino de un “impuesto”. ¿Utilizarías la fuerza contra aquellos que tienen opinión diferente para obligarles a actuar de acuerdo a esas “propuestas”?

      Si la propuesta pasa por la agresión para limitar la libertad de las personas a tener una opinión diferente y poder actuar conforme a ella, entonces se puede afirmar que es una propuesta inmoral. No se puede hacer el bien haciendo el mal.

      La constitución española es una oda al estatismo, que anula al individuo. Ese artículo, sin ir más lejos. Un derecho no existe si no se puede identificar la obligación -legítima y moral- que tiene asociada. Afirmar que se tiene “derecho a una vivienda”, ¿qué implica? ¿Que yo tengo la obligación de proporcionarla? Obviamente, no. Por supuesto, podría significar que yo tengo la obligación de no arrebatar (robar) la vivienda de otro. Pero para eso no hace falta un artículo específico. Basta con un único artículo que reconozca el derecho a la propiedad privada (cualquiera que sea).

      El tema de la especulación y el reconocimiento de “plusvalías” no tienen precio. Pero no abriré el melón.

      Un saludo

      • noviembre 21, 2012 en 3:17 pm

        Carlos efectivamente todo derecho no es tal si no lleva como contrapartida una obligación por parte de alguien. Supongo que el espíritu de la constitución quiere decir que debemos organizarnos de modo que todo el mundo pueda tener una vivienda digna (que como bien dices no significa que se tenga que ser propietario)
        Gracias y saludos,
        Miguel Angel

      • drbonis
        noviembre 23, 2012 en 12:51 am

        carlosterre,

        Si estoy entendiendo bien tu argumento ideológico, este no es otro que el del liberalismo radical. Ese que dice que el “Estado anula al individuo”, y básicamente que solo hay dos derechos que deba defender el Estado “incluso con la fuerza”: la propiedad privada y el derecho a hacer con ella lo que a uno le de la gana.

        Esa ideología en mi opinión tiene dos problemas: es utópica y es injusta.

        Es utópica, como el colectivismo comunista o el anarquismo (de hecho algunos hablan del anarcocapitalismo).

        Es utópica porque olvida la naturaleza misma de nuestra especie. La especie humana es una especie homínida, primar hermana de los primates, y todos los primates se caracterizan por tener complejos sistemas sociales (gregarios además).

        En todos los primates y en todas las culturas humanas conocidas presentes y pasadas el grupo social ejerce una actividad coercitiva sobre los individuos, en forma de premios y castigos. Cuando un individuo realiza actos que el grupo considera perjudican al grupo se ejerce una presión para corregir al infractor. La coerción tiene distintas intensidades. Desde negarle la palabra (o negarse a despiojarle) a incluso la agresión física y el asesinato.

        Cualquier ideología que ignore este hecho nunca podrá llevarse a la práctica. Es como pretender eliminar la religión, como pretendieron los comunistas, es algo consustancial al ser humano, en todas las sociedades de homínidos existen religiones y ritos funerarios en los que se trata a los muertos con un sentido de trascendencia más allá de la muerte.

        La moral por tanto no es un fenómeno individualista, sino un fenómeno social. Por mucho que no te guste tú te beneficias de vivir en una sociedad, no puedes aislarte de ella y pretender ejercer tu libertad individual de manera absoluta.

        Nuestra sociedad, el grupo de homínidos con el que vives, considera que es inaceptable que haya miembros de su grupo que vivan en la indigencia. Eso es lo que nos ha permitido sobrevivir como especie durante decenas de miles de años. Y para evitarlo dispone de sistemas coercitivos, te gusten o no. Puedes darte cabezazos contra un muro, como los comunistas o los hippies colectivistas. El ser humano no es así. Tendrías que vivir en una isla desierta para poner en práctica tu ideología sin problemas, y entonces tu psique se acabaría derrumbando y terminarías por suicidarte, como demuestran numerosos experimentos de aislamiento social prolongado.

        Por otra parte, como ideológicamente me considero dentro del liberalismo político de Rawl, tu propuesta ideológica de “no tengo obligación de proporcionar una vivienda a alguien” me parece injusta. No es que tengas tú la obligación, la tiene la sociedad, de la que tú formas parte (así que compartes esas obligación con el grupo).

        Me basta saber que es injusta si aplico el “velo de la ignorancia” de Rawl. Una interesante herramienta filosófica.

        ¿Sabes cual es la forma más justa de repartir un pastel entre dos personas?. Dejarle a una que parta, y a la otra que elija el trozo.

        El velo de la ignorancia consiste en que a la hora de valorar si una regla social es justa o injusta (ej. pagar impuestos) debes ponerte en la situación de que no supieses a priori cuál será tu posición social ni tus capacidades ni recursos en esa hipotética sociedad.

        Si aplicas el velo de la ignorancia llegarás, como hizo Rawl, a la conclusión de que toda regla social debe evaluarse en términos de bondad en relación a su impacto entre los más desfavorecidos de la sociedad.

        El colectivismo supone que es malo que alguien viva mejor los demás. El liberalismo político de Rawl lo que dice es que es bueno que el rico viva cada vez mejor, siempre que esto no perjudique al más pobre.

        En ese sentido yo defiendo un sistema que asegure unos mínimos de dignidad para todos los individuos (incluyendo el uso de la fuerza coercitiva del grupo en caso necesario) y que permita a la vez vivir mejor o incluso lujosamente al que quiera y pueda permitírselo (mientras no ponga en peligro la dignidad de los demás).

        Miguel Ángel siento el rollo, pero hay cosas que si se dicen en pocas palabras se malinterpretan fácilmente.

        • carlosterre
          noviembre 24, 2012 en 2:00 am

          Si realmente crees que usar la fuerza contra mi para obligarme a hacer lo que tu consideras correcto es moral, entonces no tenemos nada que hablar. No se puede hablar con alguien que te esta amenazando. Creo que la inmoralidad de la situación es patente. Y tiene tintes totalitarios. Es peligroso.

          No se puede hacer el bien haciendo el mal.

          No hay justicia a margen del bien.

          Un saludo

          • drbonis
            noviembre 24, 2012 en 10:20 am

            carlosterre,

            No es lo que “yo” considero correcto, es lo que la sociedad considera correcto. Parece que siguieses construyendo tu argumentación desde un paradigma individualista. No se trata de tu y yo, sino de “nosotros”.

            Los fenomenos sociales no se pueden explicar como la suma de las voluntades individuales, como la suma del funcionamiento de millones de neuronas no permite explicar la mente humana. Existen propiedades emergentes. Ignorar esto es el error epistemológico del liberalismo radical.

            Podrás seguir diciendo que la coerción del grupo es inmoral, pero eso es como decir que la sexualidad es inmoral. La coerción del grupo para obligar al individuo a hacer cosas que individualmente no harían “es”, y no la vas a impedir. Lo haces con tus hijos (cuando te enfadas si hacen algo socialmente inadecuado), lo haces cuando formas grupos de amigos (al que siempre llega tarde o es un caradura se le deja de llamar), lo haces con tu pareja, lo haces con tus empleados y con tus jefes…

            ¿podemos discutir si ciertas coerciones son mas injustas que otras? creo que si. Lo bueno de la democracia es que el sistema de coercion se elabora entre todos los individuos con derecho a voto, y no por una elite (politica, economica o religiosa) o por un dictador.

            Pero vamos, es que la unica manera en la que podrias evitar la coercion de los demas que tanto te molesta seria convertirte tu mismo en un dictador totalitarista (o vivir en una isla desierta).

            Curisamente hay un grupo que experimentó hace poco con eso que dices de que no se puede imponer nada a los demas: las asambleas del 15M. En ellas, bastaba que una sola persona se opusiese a alguna resolucion para que no fuese adoptada. Lo llamaban “consenso”. Evidentemente llevaba a la inacción y con la propia experiencia fueron relajando esa restricción.

            A ver si vas a estar más cerca del movimiento asamblearista de lo que pensabas… 🙂

    • noviembre 21, 2012 en 3:15 pm

      Julio (doctor Bonis) practicamente de acuerdo con todo lo que dices. Que todo el mundo pueda vivir bajo un techo es algo que debemos conseguir. Otra cosa que todo el mundo tenga que vivir en el paseo de Gracias de Barcelona. Por cierto, ya que lo dices, he vivido un año en Aluche. El único año que viví en Madrid. Y me parece un barrio sensacilnal, donde estuve muy a gusto.
      Gracias y sé más breve que si no es difícil seguir tu interesante discurso.
      Miguel Angel

  17. José María Fité
    noviembre 23, 2012 en 6:27 pm

    Pienso tres cosas:

    1: el banco no debería tener la facultad de abocar a una familia a la miseria o a la indigencia

    2: el deudor debe pagar, aunque sea con facilidades, y

    3: el banco debe asumir alguna clase de responsabilidad, sobre todo si se considera que está en la mejor posición para calcular el riesgo del endeudamiento, componente esencial de su actividad.

    Un saludo, Miguel Ángel.

    • noviembre 25, 2012 en 7:34 pm

      Gracias José María. Lo has sintetizado muy bien. Ahora el problema es como compatibilizar estas tres cosas. Como no es fácil, yo propnía que se tomaran más tiempo y no sacaran una ley a toda prisa.
      Muchas gracias,
      Miguel Angel

  1. noviembre 20, 2012 en 11:17 am
  2. noviembre 21, 2013 en 7:02 am

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