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Work-alcohólicos

workalcoholicosHay personas que padecen una enfermedad bastante tonta: la necesidad imperiosa de trabajar. Creen que si no están trabajando se están malgastando las valiosas cualidades de que uno está dotado. No me estoy refiriendo a la persona que va a trabajar, hace un buen trabajo, está ilusionada con su profesión, y vuelve a su casa a disfrutar con los suyos y sus amigos, que son la gran mayoría. Me refiero a lo que vulgarmente se conoce como work-alcohólico.

Se piensan que cuanto más trabajan más importantes son. Esa actitud ante el trabajo, además de innecesaria, a mi me parece estúpida. No por trabajar más se trabaja mejor. Es más, el rendimiento disminuye conforme se pasa un umbral de tiempo trabajando. Además las tantas horas trabajando les impide disfrutar de otras dimensiones de la vida. Pero no sufren porque no están capacitados para percatarse de esas otras dimensiones.

Un buen profesional resuelve asuntos, y cuando el asunto está resuelto, el trabajo ya está hecho. El que necesita dedicar horas suele esconder su incompetencia con una dedicación ilimitada. Así se autoconvence de que es un buen profesional

Coloquemos el trabajo en el lugar que le corresponde. Seamos buenos profesionales y no reduzcamos nuestra vida al trabajo. La vida tiene muchas dimensiones. Disfrútalas. No les tengas miedo y no te encierres en ti. Hasta la semana que viene.

  1. Francisco
    abril 10, 2014 en 8:40 am

    Pues si MA, sin duda, no solo parece que trabajen más , sino que mi teoría es que trabajan menos, porque son menos eficientes y necesitan mas horas para hacer lo mismo, además contaminan el ambiente.
    Como saben que tienen que estar hasta ultima hora del día y salir de los últimos para mostrar lo mucho que trabajan, el día lo pasan dando explicaciones de lo mucho que hacen y eso distrae al resto del equipo/directivos, incluso en algunos casos desilusionando a los que son eficaces y que están alrededor… por que les generan tensión innecesaria por horarios y comentarios.
    El problema radica, en las organizaciones españolas, parece que aun se valora más la absoluta dedicación horaría que la eficacia y el trabajo bien hecho. Otros países del Norte de UE lo tienen mas claro!! PONER EJEMPLOS !! es muy útil!!

    Hago mención especial al despacho de abogados de mi mujer que han marcado una norma irreversible, el despacho cierra a las 18;30h y no queda nadie dentro, “quien no haya hecho el trabajo antes del cierre, es que no hace bien su trabajo o pierde el tiempo”. La carga de trabajo se distribuye para que todos puedan salir por la puerta máx. a las 18:30h !!! Algunos incluso antes, todos tienen, deportes a practicar, familias que atender, y ocio personal…

    Espero que sirva para que alguien pueda tomar medidas similares .

    FCO

    • abril 10, 2014 en 3:35 pm

      No cabe duda Francisco de que trabajan menos. O por lo menos son menos productivos. Yo no sé si contaminan el ambiente, a mi lo que me dan es pena.
      Qué sabio y que raro es el despacho donde trabaja tu mujer.
      Gracias y saludos,
      MIguel Angel

  2. Caba Robletto
    abril 10, 2014 en 8:52 am

    Por lo leído y entendido, se desprende la siguiente pregunta: ¿Que pasa con aquellas personas que cuando llega su jubilación, No se “encuentran” a si mismos? incluso se muestran totalmente confundidos, desorientados y un tanto agresivos. En muchos casos el aburrimiento, es la antesala de una muerte anunciada.

    Han perdido la ilusión, y me atrevería a comentar algo más, han “perdido” el vinculo Famiiar, y parte de su valor interior.

    Gracias por la atención, abrazos, buen fin de semana a todo/as, Ramón.

    • abril 10, 2014 en 3:36 pm

      Efectivamente Ramón, los work-alcohólicos solo suelen pensar en el corto plazo.
      Gracias y saludos,
      Miguel Angel

  3. luis
    abril 10, 2014 en 9:18 am

    Ojo con este tema! Yo era así y fui descuidando un montón de cosas, un buen día perdí el trabajo y a continuación me deprimí viéndome además bastante sólo y aislado. De esto han pasado diez años y creo que más o menos ya me he recuperado, he tenido suerte al conseguirlo, tengo nueva pareja trabajo y amigos y voy recuperando gente de la de antes, ahora cuido mucho más a la familia y amigos y le doy menos importancia a los bienes materiales, hasta voy todos los domingos a la iglesia cosa que también había perdido antes.

    • abril 10, 2014 en 3:42 pm

      Luis, bueno es haberse dado cuenta de los errores.
      Gracias y saludos,
      Miguel Angel

  4. Anónimo
    abril 10, 2014 en 9:47 am

    Work alcoholics hay un montón y como bien decís, en España se promueve y premia esa actitud en el trabajo (la cultura del esfuerzo está muy arraigada). Al principio pensaba que era una cuestión generacional, pero me he dado cuenta que no es así, no entienden otra forma de trabajar y en definitiva de vida. Lo peor es cuando imponen esa actitud a los demás.

    • abril 10, 2014 en 3:44 pm

      Gracias anónimo por tu comentario. Por cierto ¿Quien eres?
      Yo percibo, aunque muy levemente, que las nuevas generaciones, valoran mucho más el tiempo libre y el ocio. Pero no lo sé.
      Gracias y saludos,
      Miguel Angel

  5. vago
    abril 10, 2014 en 11:20 am

    y también hay gente que critica al que trabaja de verdad. por trabajar mucho tampoco se hace daño a nadie….creo yo.

    hay que medir está claro pero en españa al que trabaja se le llama chupacu….o pringado..y tampoco es eso…que somos unos vagos ( yo incluido)

    • abril 10, 2014 en 3:45 pm

      Vago, todo esto se resuelve siendo buen profesional.
      saludos,
      Miguel Angel

  6. Troconiz
    abril 10, 2014 en 12:04 pm

    El work-aholic es un enfermo, tiene una adicción. Por lo tanto debe ser considerado como tal y como tal respetado; como respetamos a alguien que le falta un riñón; o tiene una limitación física. Con las limitaciones psíquicas somos menos condescendientes y les echamos la culpa de sus males. Que ciertamente se los han cultivado, pero también el fumador con cáncer de pulmón y no lo estigmatizamos.
    Como en todas las adicciones, se precisa del propio reconocimiento del mal para crear las condiciones para salir. No es fácil. Estamos rodeados de adictos al trabajo, al deporte, etc. y nos causan admiración, quizás no tanto en la distancia corta, pero si desde la perspectiva social. La adición se retroalimenta e impide el reconocimiento necesario para salir. Por eso pueden ser tan frecuentes los reconocimientos después de hechos traumáticos, la pérdida del empleo mencionada antes, la ruptura familiar, etc.

  7. abril 10, 2014 en 2:12 pm

    Reblogueó esto en Oswald van Nieuwenhove.

  8. abril 10, 2014 en 7:18 pm

    Yo recuerdo unos que hasta hicieron una guerra por trabajar mucho y terminaron intentando exterminar a grupos de “ociosos” como los judíos, de donde provenía el único que tenía la bomba con que terminó dicha guerra. No aplaudo la bomba sino que es un claro ejemplo de aprendizaje social negativo, por “trabajar” mucho. Saludos.

    • abril 10, 2014 en 11:26 pm

      Gracias JAvier por tu comentario y por participar en el blog.
      Saludos,
      Miguel Angel

  9. abril 10, 2014 en 9:26 pm

    Por desgracia aquí se suele ver mejor el “calentar silla” (aunque la eficiencia no sea mala) que hacer tu trabajo antes y con tiempo (Incluso en muchas empresas te “instan” a que a los jefes no les gusta que la gente se vaya a su hora y que por regla general aquí todo el mundo echa dos horas más todos los días (por su puesto de gratis y “haciendote un favor” que te están dando trabajo.)).

    • abril 10, 2014 en 11:28 pm

      Totalmente de acuerdo Raul con lo que dices, a veces hay que estar por estar, porque sino te pueden acusar de trabajar poco o de poco compromiso.
      Gracias y saludos,
      Miguel Angel

  10. Consuelo Duenas
    abril 11, 2014 en 3:23 am

    Esa cultura de adicción al trabajo se inició hace varios años con una cultura proveniente principalmente de las empresas norteamericanas y de algunas de las grandes corporaciones internacionales, que perdieron de vista el hecho de que la mayor parte de sus colaboradores tenía una familia a la que debía dedicar también el tiempo necesario o incluso una vida privada, con actividades diversas, a las que había que dar tiempo. Creo que a muchas de esas empresas, y a muchas de esas personas, esa adicción les pasó factura. Es importante que todos quienes tenemos la posibilidad de incidir en estas prácticas, tomemos cartas en el asunto. No solamente porque realmente hay un problema de eficiencia y eficacia atrás de todo esto, sino por el hecho de que una vida personal plena (familia, amigos, deportes, actividades artísticas, contribuye mucho más a que los individuos tengan un mejor rendimiento a todo nivel.

    • abril 11, 2014 en 3:49 pm

      Muchas gracias Consuelo. Coincido plenamente en lo que dices.
      saludos,
      Miguel Angel

  11. abril 11, 2014 en 9:54 pm

    El work-alcoholismo es una patología social, tan mala como cualquier otra adicción o como el tabaquismo. Igual que con este último, también hay work-alcohólicos pasivos (cuando tienes un jefe que la padece).
    En general la conducta work-alcohólica es una conducta de evasión por no querer afrontar otros déficits personales o familiares.
    Como cualquier otra patología social hay que combatirlo con determinación.
    Saludos,
    Javier del Agua

    • abril 14, 2014 en 2:31 pm

      Gracias Javier por tu comentario. efectivamente cuando es el jefe el que la padece, se convierte en un grave problema para sus subordinados. También estoy totalmente de acuerdo con que esconde deficits en otras dimensiones de la vida.
      Saludos,
      Miguel Angel

  12. Quim Arpí
    abril 14, 2014 en 8:28 am

    Anónimo :
    Hace unos días escuchaba una entrevista a Martí Anglada, periodista que ha estado muchos años en Alemania como enviado de Tv3. Comentaba que Carl Zeiss, óptico muy reconocido mundialmente por la compañía de lentes e instrumentos ópticos de gran calidad que fundó y que lleva su apellido, en su momento decidió que en su empresa nadie trabajaría más de 8 horas al día. El motivo? Pues que ya en esa época percibió que una persona no podía mantener una alta concentración y precisión en la elaboración de sus ópticas de alta calidad después de muchas horas de trabajo.

    • abril 14, 2014 en 2:32 pm

      Gracias Quim. Es evidente que eso es así. Muy bueno el ejemplo.
      Saludos,
      MIguel Angel

  13. Christian
    abril 22, 2014 en 3:12 pm

    Cada generación se encarga de deshacer algún mito relacionado con el mundo laboral. Los baby-boomers acabaron con el mito del empleo para toda la vida, la generación “X”, a la que pertenezco, el work-alcoholismo como “valor” y los millennials probablemente redefinirán los puestos de trabajo tal y como los conocemos gracias a la utilización de las nuevas tecnologías.

    • abril 22, 2014 en 3:38 pm

      Muchas gracias Christian por tu interesante aportación.
      saludos,
      Miguel Angel

  14. Anónimo
    abril 25, 2014 en 3:21 pm

    este es un tema recurrente en el que conviene pararse a pensar.

    Por un lado nos encontramos con individuos adictos al trabajo que frecuentemente crean entornos dañinos para el resto, y para sí mismos; por otro, caraduras que no arriman el hombro cuando el equipo tiene que hacer un esfuerzo, y dicen “si en 8 horas los demás no lo han hecho, es que son ineficientes, yo he cumplido y me voy”.

    La amplia mayoría de los comentarios se refiere a la primera situación, que ya se comenta en el post. ¿Alguien se ha visto en situaciones en que el trabajo desborda a un equipo y hay quien se escuda en argumentos “anti work-alcohólicos” para no arrimar el hombro? Situaciones sumamente interesantes en que el jefe se ve, además, en una situación de indefensión y desamparo si trata de ser justo y se le rebate con argumentos de adicción al trabajo, o los compañeros se ven sumidos en un agravio comparativo sin que nada tenga que ver una supuesta adicción al trabajo con la situación.

    ¿Qué me dicen de los autónomos y los que son dueños de la propia empresa? Ahí frecuentemente no está mal visto trabajar más de 8 horas, sino todo lo contrario, porque tienen una responsabilidad más clara sobre la viabilidad de su empresa.
    Y sin embargo podemos estar también ante adictos al trabajo que se escudan en su responsabilidad para desatender los asuntos personales, o ante perfectos irresponsables que no atienden a sus obligaciones profesionales, afectando la caída del proyecto a su familia y a terceros.

    El equilibrio entre responsabilidades es una cuestión personal, no de horas.

    • abril 28, 2014 en 2:56 pm

      Anónimo, totalmente de acuerdo con lo que dices. Pero ¿Quien eres?
      Saludos,
      Miguel Angel

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