Hay que tomar decisiones

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Es una tendencia natural el no tomar decisiones. Cuando decidimos podemos equivocarnos y esto no nos gusta por lo que en la mayoría de situaciones preferimos dejar las cosas como están. Pero esto es un autoengaño, pues dejar las cosas como están es ya tomar una decisión de modo pasivo e inconsciente.

No porque no tomemos decisiones van a dejar de ocurrir cosas. Lo que pasa es que no nos sentiremos responsables de esas cosas que ocurren y por tanto, tampoco nos sentiremos culpables. Pero evitar decidir es evitar tomar las riendas de nuestra vida y dejar que los acontecimientos u otras personas decidan por nosotros.

Además sucede que al decidir las cosas nos pueden salir bien o mal, y el impacto subjetivo que tienen las posibles consecuencias negativas de nuestras decisiones es muy superior al impacto que tienen las posibles consecuencias positivas, por lo que al final acabamos dejando las cosas como están. Acabamos no haciendo nada.

Pues no. Hay que abordar proyectos, debemos ser proactivos. Debemos estar preparados para que algunas cosas salgan mal. Y no pasa nada. Seguimos adelante y ya está. Solo no fracasa el que no acomete nada. Ánimo y a perder el miedo a tomar decisiones. Hasta el jueves que viene.

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Miguel Angel Ariño es Catedrático de IESE Business School y conferenciante, experto internacional en toma de decisiones, estrategia y liderazgo. Con más de 35 años de experiencia global, ayuda a Consejos de Administración y a la alta dirección a transformar la complejidad en claridad estratégica, impulsando un crecimiento sostenible y ético.

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