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Toma de decisiones y humildad

Tour de FranciaCuando era pequeño, a principios de los setenta el Tour de Francia o la Vuelta la seguíamos a través de dos reportajes de 10 minutos que daban después de los telediarios del mediodía y de la noche. Ahora se puede seguir en tiempo real cada etapa, saber a qué distancia va el pelotón del líder, la velocidad en cada momento y un montón de detalles más. Entonces la programación informática se hacía  perforando unas tarjetas que ahora solo se pueden ver en los museos. No había pantalla ni nada. Ahora todo esto se hace a golpe de click y sin estudios universitarios. El viaje de Zaragoza a Barcelona no bajaba de 6 horas en el mejor de los casos, fuera en tren o en coche. Ahora el AVE nos traslada en menos de hora y media.

El desarrollo tecnológico que ha habido en las últimas décadas ha sido espectacular e inimaginable hace unos pocos años, y sin embargo a mi me parece que la gente no es más feliz. Disfrutamos de más comodidades, de mayor nivel económico -a pesar de la crisis-, pero me parece que falta paz en muchas vidas, que hay mucha soledad en medio de la muchedumbre, muchas familias destrozadas. Mucha desconfianza mutua y mucha gente intranquila.

Yo creo que todo esto se debe en parte a que el espectacular desarrollo tecnológico no ha ido acompañado por un desarrollo moral tanto a nivel personal como social. El desarrollo tecnológico ha hecho creer a la humanidad que podía controlar la naturaleza. Que la inteligencia y el ingenio humano podía dominar el mundo. Esta fe ciega en la capacidad de la humanidad ha hecho prescindir de Dios. Ha hecho prescindir de las leyes que Dios ha colocado en la naturaleza humana. Es ahora el hombre el que dice qué es el bien y qué es el mal. El hombre en una inmensa manifestación de soberbia se erige en dios. Y así nos va. De ahí la perplejidad por nuestra incapacidad de superar la actual crisis económica. De ahí la inseguridad, intranquilidad y falta de paz en muchas vidas. Se ha sustituido la ley de Dios por la de cada uno.

Los diez mandamientos no son limitaciones al desarrollo de la persona, sino que precisamente son las guías que garantizan un desarrollo moral. Solo avanzaremos cuando en las culturas, en las civilizaciones y en la personas el desarrollo tecnológico y el humano vayan a la par.

Algo profundo me ha salido el mensaje de esta semana. Pero esto es algo sobre lo que Juan Pablo II me ha hecho reflexionar mucho. Hasta el jueves que viene.

  1. JESUS TEJERO RECIO
    mayo 10, 2012 en 9:09 am

    Miguel Ángel,

    La verdad es que cuesta no caer en el tópico de “cualquier tiempo pasado fué mejor…”, máxime en este momento en que está cayendo una de aquí te espero.
    Yo prefiero pensar que, gracias a la tecnología, cuando estoy fuera de casa (y es mucho más de lo que es deseable para una familia), puedo hablar y ver a mi familia por el Skype (algo que mis padres ni en sueños pudieron hacer cuando yo estudiaba en San Sebastián y ellos vivían en Salamanca). Gracias a la tecnología, puedo plantearme quedar un fin de semana con mis compañeros de Universidad en Tudela, pues no tardo en llegar más de 3 horas. Gracias a la tecnología, puedo enterarme de lo que hacen mis compañeros y amigos, de lo que piensan, sus deseos… y todo eso desde el móvil cuando antes era muy complicado. Quizás no tenga una relación tan profunda con mis amigos como antes a lo mejor era usual, pero puedo tener relación con mucha gente y a un nivel de detalle antes desconocido.
    Gracias a la tecnología, quien me aprecia y me “vigila”, me puede perseguir todas las semanas para este retiro, esta meditación o aquella charla.
    Etc.
    En definitiva, aunque comparto tu reflexión, quiero pensar que está sesgada por el contexto duro social y económico en el que nos movemos y vivimos.
    Anda que… a mí también me ha salido algo profundo mi comentario. Mil disculpas.

    Un abrazo,

    Jesús

    • mayo 11, 2012 en 8:34 am

      Jesús, totalmente de acuerdo, no quiero que se malinterprete el mensaje de esta semana. El desarrollo tecnológico hay que aplaudirlo 100%, pero quería de poner de manifiesto, que el desarrollo moral no ha ido a la par.
      Muchas gracias,
      Nos vemos el martes
      Miguel Angel

  2. josepserracots
    mayo 10, 2012 en 9:28 am

    La sociedad de deshumaniza no por falta de creer en Dios, si no por la ambición que nos han inculcado de pequeños en ser los mejores, en ser los más ricos, en ser los más………
    Tenemos que saber que queremos nosotros, que nos hace felices, que es no que no nos gusta que nos hagan a nosotros para que nosotros lo hacerlo a los demás, ayudar a los demás sin ningún interés. También tenemos que pensar menos en el yo y pensar más en los demás.

    Saludos

    • mayo 11, 2012 en 8:35 am

      Gracias Josep por el buen complemento al mensaje de esta semana,
      Miguel Angel

  3. mayo 10, 2012 en 9:41 am

    Buenos días Miguel, muy interesante y relfexivo tu artículo, con toda la razón del mundo. Por eso se dice que esta crisis a la vez de financiera es emocional. El pasado mes escribí sobre la Humildad; a ver que te parece, me permito dejarte el link. Gracias y un abrazo

    http://yvan.blogdiario.com/i2012-04/

    @bolyvan

    • mayo 11, 2012 en 8:37 am

      Muchas gracias ¿Yvan?, miraré con calma tu escrito,
      saludos,
      Miguel Angel

  4. Anónimo
    mayo 10, 2012 en 10:18 am

    Muy de acuerdo en general, pero siempre ha habido crisis, y peores que ésta, y siempre se han resuelto.
    Por cierto, ¿Qué ser las ha resuelto? ¿Los extraterrestres? ¿La intervención divina? Por si acaso yo no pienso esperarla sentado.

    A quien le estorbe la tecnología, primero que sea sincero, y que diga que lo que le molesta es pagar a Hacienda. Y segundo, no tiene más que seguir con el ábaco, el tam-tam y los baños de barro. Ah, y los rezos.

    • mayo 11, 2012 en 8:38 am

      Gracias anónimo, mira lo que respondo al primer comentario, que sirve también de respuesta al tuyo,
      Miguel Angel

  5. mayo 10, 2012 en 10:21 am

    Yo sinceramente pienso que el gran problema es haber creido, y educado a nuestros hijos en la misma creencia, que la libertad y el bienestar no implicaban ningún tipo de responsabilidad. Creo sinceramente que hoy somos más libres que en 1970, que tenemos más bienestar en conjunto y que esta mejor repartido y que, por ello, “no tenemos derecho” a no ser más felices. Sin embargo, coincido contigo en que es probable que no lo seamos, aunque hay que reconocer que eso es muy difícil de medir. ¿Y cual es la principal razón? A mi me parece que lo que no hemos sido capaces es de entender y asumir que todo este bienestar y libertad que tenemos, ha sido posible porque entre todos (seguro que unos más y otros menos) hemos hecho mucho esfuerzo para conseguirlo. Para mucha gente, demasiada en mi opinión, toda esta libertad y bienestar es un “derecho adquirido e inalienable” pero no es al mismo tiempo una exigencia de responsabilidad y de esfuerzo correlativo. No ser conscientes de la responsabilidad y el esfuerzo que implica, es lo que provoca que la gente nunca tenga bastante, siempre quiera más y que crea que corresponde a otros (normalmente “entes” como “el estado” o “los poderes públicos” o “los que más tienen”) proporcionarselo. Pero claro eso no ocurre, especialmente ahora, y eso provoca “infelicidad”. Desde mi punto de vista, solo tenemos una salida y es que la gente empiece a concienciarse de que es necesaria mucha más implicación y esfuerzo para ser felices. Lo que provoca felicidad en realidad no es tener más cosas o más éxito, sino ser consciente de que te has ganado con tu propio esfuerzo lo que tienes. Y a todos los niveles, tanto el profesional como el personal.

    • mayo 11, 2012 en 8:41 am

      Luis, gracias por tu comentario. Hablas de que es difícil medir bienestar y libertad. Yo creo que no son cosas medibles y que por tanto no se pueden medir. Otra cosa es que sí se pueden hacer juicios sobre el nivel de bienestar, libertad, etc.
      La conciencia de responsabilidad sobre nuestros actos es fundamental, como bien apuntas.
      Saludos,
      Miguel Angel

  6. Anónimo
    mayo 10, 2012 en 10:22 am

    Por cierto, ¿Qué tiene que ver el defase entre desarrollo tecnológico y desarrollo humano con la toma de decisiones?

    • Carola
      mayo 10, 2012 en 3:50 pm

      Respondo la pregunta…, el desarrollo personal desde el punto de vista moral tiene que ver demasiado con todas las decisiones que toma una persona en el ámbito personal, profesional, laboral, familiar, social, etc. A mayor calidad moral de la persona, mejores decisiones que suman a su felicidad y el bien familiar, social. El desarrollo tecnológico está presente en casi todos, si no son todos los ámbitos en los que se desarrolla una persona, por tanto también influye en sus decisiones. A mayor desarrollo tecnológico, no necesariamente mejores decisiones que sumen a su felicidad y la felicidad de su familia. Creo que el desarrollo tecnológico mejora la calidad de vida de las personas, pero calidad de vida no es felicidad. Para que una mejora en la calidad de vida contribuya a la felicidad de la persona se necesita calidad moral de la persona para que tome buenas decisiones.

    • mayo 11, 2012 en 8:42 am

      Anónimo, inmejorablemente explicado por Carola,
      Miguel Angel

      • Carola
        mayo 14, 2012 en 3:22 am

        Gracias!

  7. Fernando Núñez
    mayo 10, 2012 en 11:37 pm

    Miguel Ángel, muchas gracias por compartir estas inquietudes tan profundas que a mi, al menos, me ayudan a reflexionar sobre las que considero cuestiones más importantes de la vida. Como decís en el “Iceberg”, somos lo que decidimos ser; en efecto, cada decisión que vamos tomando va definiendo nuestra trayectoria vital y nos convierte en una cosa o en otra, nos acerca hacia el ser humano y social o nos aleja de él. Y para los creyentes, como yo, nos acerca a Cristo o nos aleja de Él. El desarrollo tecnológico, como apuntas, igual que otros avances, nos pueden ayudar y mucho, pero únicamente cuando se utilizan de modo correcto, es decir, al servicio del hombre, como explicas, en paralelo al desarrollo humano.

    • mayo 11, 2012 en 8:46 am

      Efectivamente Fernando, yo quiero recalcar, porque se podría malinterpretar mi mensaje, que el desarrollo tecnológico es esencial. Gracias también por clarificarlo. Mejor como estamos que vivir en las cavernas, Pero quería en mi mensaje de esta semana advertir de los peligros de idolatrarlo.
      Muchas gracias Fernando, Los que hemos recibido el don de la fe tenemos una gran suerte.
      Miguel Angel

  8. Santiago B.
    mayo 11, 2012 en 9:37 am

    Caramba Migue Ángel más de dos años leyéndote. Compré (y presté varias veces) tu libro y aprovecho, ya que no suelo participar activamente, para agradecerte tus reflexiones semanales. No tengo muchos estudios así que me han sido muy útiles para plasmar en palabras algunas ideas que siempre me han rondado en la cabeza y que no he sabido explicar.

    Por ejemplo, llevo mi negocio repitiéndome continuamente el mantra de que el beneficio ha de ser consecuencia de hacer bien lo que hago. El beneficio en si mismo no ha de ser El Objetivo. Y poder explicar esto a las tres efes (family, friends and fools) sin sentirme yo un “foul” es algo que te he de agradecer sinceramente.

    Me deja de piedra como acabas de meter esta semana un sermón religioso cual puñalada por la espalda. No puedo decir nada sobre tu devoción religiosa. Esa es una decisión personal. Pero algunas de tus reflexiones derivadas de esta fe son delirantes, Miguel Ángel.

    “falta paz en muchas vidas, que hay mucha soledad en medio de la muchedumbre, muchas familias destrozadas. Mucha desconfianza mutua y mucha gente intranquila.”

    ¿Porque tú lo dices, no? Sácame datos. No me digas que esto es así y que la culpa es del ateísmo. Porque para escuchar sermones me voy a la misa de las ocho en mi barrio. Porque yo, con esta premisa te puedo decir y no me podrás contradecir:

    La mala gestión económica de los sucesivos gobiernos populares y socialistas han llevado a este país a una situación extrema ——- falta paz en muchas vidas, que hay mucha soledad en medio de la muchedumbre, muchas familias destrozadas. Mucha desconfianza mutua y mucha gente intranquila —– Lo que nos daría paz y tranquilidad sería quemar las instituciones democráticas con todos los responsables dentro, abolir el capital y volver al trueque y a la autoabastecimiento.

    Se dice que la confianza ganada en 10 años se puede perder en 10 segundos. Yo tampoco soy tan radical y te seguiré leyendo cada jueves con el mismo interés y la misma atención….. aunque ahora ya estaré preparado para encontrarme alguna perla alucinógena de vez en cuando y no se me atragantará el café XDD

    Un abrazo

    • mayo 11, 2012 en 10:49 am

      Muchas gracias Santiago por ser un fiel seguidor del blog. Lamento que te haya molestado el mensaje de esta semana. Todas las opiniones son respetables, se compartan o no. De la pacífica confrontación de ideas salimos ganando todos. Discrepo con lo que dices de “quemar las instituciones democráticas con todos los responsables dentro, abolir el capital” A mi me parece que ha habido bastante gente que ha hecho cosas mal, pero de allí a quemarlos…
      Gracias por participar en el blog,
      Miguel Angel

      • Santiago B.
        mayo 11, 2012 en 11:22 am

        JAJAJAJA TIenes razón. Ya bastantes inocentes ha quemado los (falsos?) siervos de Dios en el pasado como para que caigamos ahora en los mismos errores.

        Yo repudio toda clase de violencia (en esto seguro que coincidimos) Solo quería ilustrar como se pueden llegar a conclusiones disparatadas cuando se usan datos no falsables como los que has usado para apoyar tu teoría.

        Gracias a ti, Miguel Ángel

        • mayo 12, 2012 en 11:31 am

          A ver nombres, datos falsables. No, Santiago,es broma, solo lo digo para utilizar tus mismo argumentos con los que juzgas mi mensaje. Se puede discrepar y de la serena discusión salimos ganando todos. Pero leeme dosificadamente, no te vayas a indigestar. Gracias.

    • mayo 11, 2012 en 12:00 pm

      Aunque no lo necesita, siento que tengo que salir “en defensa” de Miguel Ángel, en el sentido de la crítica al sermón religioso o las expresión “perlas alucinógenas”.

      Yo que soy agnóstico, aunque católico de origen, tuve hace unos meses una conversación con un ateo militante inglés, ya en los 80 años de edad.

      La reflexión que hacía es que llegada su vejez se había dado cuenta de que atacar la fe de las otras personas es inhumano. Porque hay personas a las que la fe en Dios, Buda o Alá les ayuda a dar sentido a su existencia y a ser mejores personas. Ese fue el error del comunismo con respecto a las religiones: pensar que se podían eliminar como el que quita un grano.

      Este anciano ateo contaba como muchas personas en su pueblo (donde era un personaje relevante) le decían “con lo buena persona que es usted, tiene que creer en Dios”. Y él les decía: “que no, que no creo en Dios”… pero con los años había desistido del empeño. Para algunos creyentes, cuando uno es “bueno” es porque en el fondo cree en Dios.

      Mi convicción al respecto es que el ser humano lleva en su naturaleza el sentido de transcendencia o espiritualidad. En algunas culturas eso cristaliza en sistemas religiosos más o menos complejos y organizados (como el cristianismo), pero es una constante histórica. Si no crees en “Dios” (un ser todopoderoso que da un sentido transcendente y moral) acabarás creyendo en otra cosa.

      La ventaja de las religiones, desde mi punto de vista, es que se trata de sistemas morales elaborados durante cientos, sino miles de años. No creo en “la revelación divina” (porque soy agnóstico), pero sí creo que el sistema moral de una religión milenaria siempre será más estable que un sistema basado en las modas del momento o el relativismo moral.

      En definitiva, que la fe religiosa puede ser una manera de ser mejor persona, en el sentido de tener una guía moral que nos haga más humanos. Eso es importante porque como dice Ariño, la tecnología por sí sola no nos hace más humanos (ni más inhumanos), ni más felices (ni más infelices). Pero perder nuestro sentido de la trascendencia (con Dios o sin Dios, con Cristo o sin Cristo) sí nos hace más infelices, de eso estoy convencido.

      • Santiago B.
        mayo 11, 2012 en 3:09 pm

        Acorralado entre dos de los blogueros que más respeto!! Me acabo de hacer pipí.

        Solo puedo pedir disculpas por lo de las “perlas alucinógenas”. Lo acabo de releer y sí ha sido un poco excesivo, aunque en su momento pensé que lo había suavizado con mi emoticono sonriente. No acostumbro a usarlos y no sé valorar su efecto.

        También quiero apuntar, Julio, que en mi primer comentario digo que no entro a valorar si Miguel Ángel es más o menos devoto. Esto es una decisión personal en la que nadie ha de inmiscuirse y sobre la que no puedo estar más de acuerdo con tu venerable anciano inglés.

        Sobre lo que pretendía llamar la atención era sobre:
        1.- la extracción de conclusiones basándose en planteamientos tan subjetivos como la existencia de Dios o la percepción del autor sobre la marcha moral del mundo.
        2.- la sorpresa de que un autor que en dos años no ha escrito una línea sobre religión, salvo alguna mención a Juan Pablo II, lo haga ahora y lo haga en formato sermón (no tomar, por favor, como palabra peyorativa)

        Y para concluir. Si yo digo que ahora las familias están mejor, la ciudadanía más tranquila y los ciudadanos menos solos que hace 70 y que hace 700 años y que irnos apartando del camino de la fe cristiana y sobre todo de la religión ha sido totalmente positivo para el desarrollo humano: ¿estoy diciendo algo muy descabellado? (le pregunto al Dr. Bonis)

        Un saludo!!

        • mayo 12, 2012 en 11:37 am

          Santiago, Discrepo en que la existencia de Dios no es algo subjetivo, o existe o no existe. La percepción mía sobre la marcha moral del mundo es efectivamente un juicio subjetivo.
          Respecto al punto 2 no te sorprendas tanto. Este blog es muy variado y toco muy diversos temas relacionados con la toma de decisiones.
          Santiago, no caigo en quien eres. ¿Nos conocemos?
          Muy interesantes tus aportaciones, que hacen el blog dinámco.

          • Santiago B.
            mayo 14, 2012 en 7:28 pm

            No nos conocemos. No tengo la suerte. Pero algún día acudiré a alguno de esos encuentros que organizas; ni que sea para que me firmes el libro…..

            Creo que podemos dejar aquí este debate teológico porque se podría alargar ad infinitum y no nos pondríamos de acuerdo. Solo quiero apuntar que, aunque el objetivo es el mismo, estoy más de acuerdo con la exposición de El Gran Dictador que ha enlazado Julio Bonis que con tus tesis

            Y lo que me ha sorprendido, Migue Ángel, es que siempre te leo y pienso: “cuánta razón tiene el jodío” y esta vez se me atragantó el café al leerte jejejejeje Nada más que eso. Seguiré atento a las siguientes entregas…….

            Un abrazo

            • mayo 15, 2012 en 2:33 pm

              Efectivamente Santiago, no se trata de que nadie convenza a nadie sino de que todos podamos reflexionar. Tus contrapuntos son muy interesantes. Por cierto, gracias por difundir mi libro. Yo estaba seguro de que acabaríamos reconciliados. Nos conoceremos algún día,
              Un abrazo,
              Miguel Angel

  9. Jordi Calbet
    mayo 11, 2012 en 11:07 am

    Miguel Angel, si no te interpreto mal, mi agnosticismo debería hacerme infeliz y además impedirme superar cualquier crisis…. Me complace decir que de momento te equivocas.

    • mayo 12, 2012 en 11:38 am

      Jordi, pues quizá esté equivocado.
      saludos, Este año volvemos a dar el curso de toma de decisiones dentro de 15 días, pero esta vez en Madrid,
      Miguel Angel

  10. mayo 11, 2012 en 12:01 pm

    Miguel Angel,

    Tu post me recordó a una escéna mítica de “el gran dictador” de Charles Chaplin. Creo que va a gustarte:

    Julio Bonis

    • mayo 12, 2012 en 11:39 am

      Muy bueno Julio, no he visto esa película, pero estos 45 minutos de video complementan el mensaje de esta semana. Muy interesante tu comentario anterior.

  11. Caba Robletto
    mayo 11, 2012 en 12:32 pm

    La verdad, la autentica verdad absoluta No existe. Existen pequeñas verdades. Hay una cosa evidente y que recalco al margen del contenido religioso ó espiritual. El hombre intenta ser Dios. y con esa “primicia” es capaz de hacer y deshacer, mientras tanto hay otro grupo de seres, observando en silencio, y en sus adentro piensa… ¿Quien tienen razón, quien? Y ante la duda pienso, ninguno tienen razón, pero nos condiciona la experiencia y La Toma de conciencia.

    Abrazos a todo el Grupo de este post. Ramón

    • mayo 12, 2012 en 11:46 am

      Ramón, permíteme discrepar, yo creo que la verdad absoluta existe. y tu mismo razonamiento lo prueba, las verdades que cada uno genera hace que la gente piense que no son verdad.
      Un autor poco sospechoso de piedad religiosa Antonio Machado dice:
      “Tu verdad no, la verdad. Y ven conmigo a buscarla, la tuya guárdatela”.
      También dice
      “El que espera desespera dice la voz popular. Que verdad tan verdadera. Verdad es lo que es y sigue siendo verdad aunque se piense al revés”
      “En mi soledad he visto cosas muy claras que no son verdad”
      “El ojo que tú ves, no es ojo porque tú lo veas. Es ojo porque te ve”.
      Gracias Ramón y abrazos también

  12. Joaquín Jiménez
    mayo 11, 2012 en 1:17 pm

    Lo leí a primera hora y lo tuve que dejar reposar… Interesante el post y todos los comentarios. Sin embargo, felicito el comentario de Carola que comparto al 100%.

    • mayo 12, 2012 en 11:47 am

      Sí Joaquin, el comentario de Carola ha sido muy bueno.
      Gracias,
      Miguel Angel

  13. mayo 11, 2012 en 10:17 pm

    Hola Miguel Angel, lo que este jueves posteas puede que sea , para muchos una “verdad incómoda” pero te agradezco la publicación aunque sea mas compatible por unos que por otros. Yo creo que la revolución tecnológica de la que hablas es ruidosa y nos priva del silencio, llegar a ese momento personal crucial, el de las decisiones de todo tipo, las pequeñas,las de trabajo, las personales y las morales…queriendo expresar esto que dices escribí un en mi blog la entrada Sé lo que quiero!

    • mayo 12, 2012 en 11:49 am

      Chus gracias, las verdades incómodas generan más debate y por tanto ayudan a reflexionar. ¿Nos conocemos?
      Miguel Angel

      • mayo 12, 2012 en 7:24 pm

        Te leo, y te sigo en TW pero personalmente aun no te he estrechado la mano, me perdí tu conferencia del IESE , pero mi marido volvió encantado, ya habrá otra ocasión!

  14. Jose gonzalez
    mayo 12, 2012 en 12:27 pm

    Gracias Miguel Angel por tu blog,libre y valiente y gracias a los que discrepan de tus pensamientos.Es muy sano para todos, expresar las ideas con tanta claridad.

    • mayo 12, 2012 en 9:29 pm

      Pepe, has dado en el clavo. Soy el autor del blog y hablo de lo que creo conveniente y se genera una discusión muy interesante. Si a alguien no le gusta no tiene ninguna obligación de leerlo.
      Muchas gracias

  15. Enric
    mayo 12, 2012 en 1:34 pm

    Gracias Miguel Ánguel por el post de esta semana. Suscribo por todas las palabras, de la primera a la última. Y si hay una cosa de la que estoy profundamente convencido es de que, se crea o no en Dios, hay que tener claro que su existencia nunca puede ser subjetiva: o existe, o no existe. Como diría W.Shakespeare: “ser o no ser, esa es la cuestión”. Por otro lado, exista o no exista Dios, el hombre nunca podrá erigirse en la causa última, por lo que todo intento o aspiración a convertirse en Dios está condenado al fracaso. Y de ahí al título del post: humildad…

    • mayo 12, 2012 en 3:27 pm

      Gracias Miguel Angel por tu post y gracias a todos porque cualquier discusión siempre es motivo de enriquecimiento personal. Habéis dicho muchas cosas, algunas las comparto y otras no. Lo que tengo muy claro es que si en nuestra sociedad hubiera superávit de personas honestas, optimistas, trabajadoras, generosas, amables, recias, fuertes, sinceras, luchadoras, alegres, auténticas, pacientes, voluntariosas, sacrificadas , que aman etc…todo iría mejor ¡seguro!!! Y ¿qué pinta Dios en todo esto? Pues a mi entender ¡TODO! Puesto quien nos regaló el “know how” y es un gran referente que tenemos de bondad en la historia es Jesús, el Hijo de Dios que nos dio grandísimas pautas para ser felices, aunque en ocasiones no fáciles. Si se le aparta de la sociedad, se le echa de los hogares y no se quiere saber nada de Él, uno pierde un buen referente para su vida, un gran modelo.
      En cuánto a las nuevas tecnologías….apuesto por ellas 100×100 pero es verdad que a veces la máxima que utiliza Álvaro González-Alorda en su libro “The talking Manager” de “menos mails y más conversaciones” convendría tenerla escrita en un sitio visible de nuestro lugar de trabajo. También añadiría que en ocasiones perder (a mi modo de ver ganar) el tiempo en una llamada y no un mensaje fortalece las relaciones personales y profesionales. ¡Gracias a todos!!!

      • mayo 12, 2012 en 9:36 pm

        Bienvenida Sandra al blog. Visitaré el tuyo. Hablas de dos cosas. Que duda cabe que el ejemplo de Jesucristo genera personas con todas esas cualidades de las que hablas. Pero me quiero fijar en el segundo punto tuyo, que me parece importantísimo. Saber tener la calma suficiente para poder disfrutar y enriquecerse del trato con las personas. Hay mucho solitario rodeado de gente, y es una pena.
        gracias,
        Miguel ANgel

    • mayo 12, 2012 en 9:30 pm

      Totalmente de acuerdo Enric,
      Miguel Angel

  16. mayo 12, 2012 en 4:21 pm

    Te comprendo cuando dices que Juan Pablo II te ha hecho reflexionar mucho. Cuando murió, hace siete años, “me pidió” que lanzase un site dedicado a su legado espiritual. Hoy me permito dártelo a conocer por si te sirve como base documental. Te animo a citarlo como referente pues las cosas nos irían mucho mejor. http://www.forojuanpabloii.org
    Un abrazo

    José de Rafael

    • mayo 12, 2012 en 9:37 pm

      José, no conocía sa página, la visitaré y difundiré,
      gracias,
      MIguel Angel

  17. josepserracots
    mayo 14, 2012 en 8:57 am

    Veo que se habla de Dios y no se que relación tiene con la toma de decisiones y la humildad a no ser que sea para darle las culpas en el caso de equivocarnos!!!

    • carola
      mayo 15, 2012 en 5:45 am

      De acuerdo, si nos equivocamos la humildad nos permite reconocer nuestros errores y pedir perdón a Dios y/o a la persona ofendida; ampliando el comentario de Enric:
      La humildad nos hace conocernos como personas imperfectas, con cualidades y defectos, personas creadas y con límites, los límites de la moral y/o la ley natural. Claro que la humildad influye en la toma de deciones! no es lo mismo tomar una decisión creyéndose infalible a tomar una decisión aceptando nuestras limitaciones, dando cabida al error, pero sobre todo teniendo presente a Dios (Dios padre, Dios como fin).

  18. Anónimo
    mayo 14, 2012 en 11:01 pm

    Hola, perdona pero estoy parcialmente en desacuerdo. Creo que vivimos en un mundo fantástico aunque con grandes contradicciones (que nos afectan) y además somos del 1 por mil de la población mundial…. No podemos pararnos a pensar si somos mas o menos felices, sino que debemos pensar en como lograr que la situación del otro 999 mejore….. Y luego lo de Dios se resolvera …. Antes o despues….

    • mayo 15, 2012 en 2:24 pm

      Hola Anónimo, ¿Quien eres? Yo también creo que vivimos en un mundo fantástico, lo cual no quita para que haya una contradicciones morales. Al decir “somos del 1 por mil de la población mundial” ¿a quien te estás refiriendo?
      gracias,
      Miguel Angel

  19. Anónimo
    mayo 14, 2012 en 11:16 pm

    Miguel Angel, hace casi dos años que sigo tu blog y me parece que lo que aquí dices, explícitamente, de alguna manera estaba implícito en los anteriores post, por eso no me ha sorprendido. Ya se ve que los temas nucleares no dejan indiferente.
    Generalmente cuando recibo el post suelo dejar pasar un tiempo antes entrar en el blog para leer los comentarios que también me resultan enriquecedores.
    Muchas gracias,
    Araceli

  20. Anónimo
    mayo 16, 2012 en 8:58 pm

    Miguel ángel, es la primera vez que te leo y ya veo que no te estas de tonterías, dices lo que piensas y hoy que todos mas o menos estamos en el pensamiento único de lo políticamente corto, es refrescante leerte, mas claro el agua.Gracias.

    • mayo 17, 2012 en 11:59 am

      Gracias, por cierto ¿quien eres? ¿Nos conocemos? tengo una sospecha de quien puedes ser pero no lo sé.
      Pues la verdad escribo de lo que creo que puede ser útil para tomar decisiones, y no obligo a nadie a leerme, Así que me tomo la libertad de decir lo que pienso. Y sobre esto de la toma de decisiones llevo muchos años formándome y formando.
      Gracias,
      Miguel Angel

  21. mayo 17, 2012 en 8:43 am

    Muy buen post y muy buenos comentarios. Tengo pensados algunos ensayos sobre la ausencia de Dios en nuestra sociedad y sobre la incultura religiosa en general.
    Miguel, ¿las crisis no se definen como tiempos de cambio? Ya verás como ésta (la que sufrimos, que no es más que una crisis moral), ésta acaba bien: el resultado del cambio será para mejor!!

    • mayo 17, 2012 en 12:05 pm

      Jorge, yo creo que los cambios son consecuencias de las crisis. y las crisis se producen cuando modos de pensar y de hacer ya no convencen, aunque creo que la relación entre crisis y cambio es más compleja de lo que acabo de escribir a bote pronto. La crisis que sufrimos es moral y de más cosas.
      De las crisis se sale mejor. Decía un buen profesor mio que las crisis son la respuesta de la naturaleza a los abusos con los que se la trata.
      Gracias Jorge,
      Miguel Angel

      • José Luis
        mayo 18, 2012 en 12:46 pm

        En línea con lo que comentas respecto a “las crisis como respuesta a los abusos de la naturaleza” me permito incorporar un texto que me parece relacionado con la reflexión de tu profesor y que ya utilicé recientemente en un comentario a un post de Jordi Vila “Un modelo competitivo que no sea sostenible en lo ambiental, acabará por dejar de tener vigencia, ya que dificultaría gravemente el desarrollo de la vida en el planeta (contaminación ambiental) o acabaría agotando rápidamente las materias primas necesarias para la producción (escasez de los recursos). Si el modelo no es sostenible socialmente (genera altas tasas de paro, imposibilita la conciliación de la vida laboral y familiar, genera frustración, insatisfacción permanente y bloquea las posibilidades de mejora gradual de las condiciones de vida), perderá legitimidad y acabará siendo rechazado y eliminado por la sociedad” (Aguado, 2010, “La competitividad sostenible: nuevo reto para las empresa y la sociedad”. Boletín de Estudios Económicos, vol. 65, nº 200. Universidad Comercial de Deusto.).

        • mayo 21, 2012 en 1:01 pm

          Muchas gracias José Luis, Tiene toda la razón este texto que nos pones. Gracias,
          Miguel Angel

  22. JMCampora
    mayo 20, 2012 en 11:29 pm

    Desde los inicios del siglo XX vivimos sometidos a los postulados de una nueva religión llamada economía. La misma se ha convertido para muchos en algo sagrado e incuestionable, al punto de que bajo su amparo se justifican actuaciones poco éticas. En este escenario se acepta que cualquier cosa que pueda hacerse y que lleve al éxito empresarial debe hacerse (racionalidad económica instrumental). Esta nueva religión pagana permite sacrificar unos pocos si de esta forma se salva al resto, lo cual ha dado rienda suelta a los comportamientos psicopáticos de muchos directivos, al quedar liberados de cualquier responsabilidad moral (el hombre se erige en Dios). 
    Del otro lado los trabajadores quedan expuestos a decisiones en muchos casos arbitrarias y completamente injustas de las que al parecer sólo el mercado tiene la culpa. Esta indefensión e incertidumbre ha provocado en muchos un vacío existencial y una constante fuente de sufrimientos. 
    Creo que ahora mas que nunca necesitamos recordar los valores morales del cristianismo, tanto para guiar nuestras decisiones como para dar significado a nuestra existencia.

    • mayo 21, 2012 en 1:04 pm

      Muy oportuna Juan Manuel tu reflexión, Solo añadir,que los valores cristianos de los que hablas al final, no son exclusivos del cristianismo. Son compartidos por multitudes cristianas o no. Ser honrado o ser justo son valores cristianos, pero compartidos por muchos no cristianos.
      Muchas gracias y suscribo todo lo que dices.
      Miguel Angel

      • JMCampora
        mayo 23, 2012 en 3:34 pm

        Tienes toda la razón, porque como bien dices, los principios morales básicos son universales y por lo tanto independientes de ideologías o creencias. Si no aceptamos esto, corremos el riesgo de caer en la tolerancia radical que nos llevaría a justificar determinados comportamientos con el argumento del relativismo moral. Como dicen los americanos estaríamos ante una situación catch-22.

  23. mayo 23, 2012 en 11:46 am

    ¿Y si la felicidad es un valor relativo?. ¿Y si yo soy féliz no en valor absoluto sino en relación a mi pasado, o mi entorno?. Si yo fuera féliz o inféliz en cada momento dependiendo de mi “felicidad media”, histórica o de entorno, entonces puede que sea un juego de suma cero.
    ¿Y si al final de los días yo soy tantas veces féliz como infeliz?,
    o
    si la única manera de mantener la felicidad me obliga a tener un grado permanente y acelerado de mejora de calidad de vida, de decisiones acertadas, que mi entorno mejore… entonces esto es inviable.

    • mayo 23, 2012 en 3:23 pm

      Pedro, la felicidad es algo que no se puede medir. Si lo que dices “la única manera de mantener la felicidad me obliga a tener un grado permanente y acelerado de mejora de calidad de vida, de decisiones acertadas, que mi entorno mejore” te estresa, quizá no sea ese el camino para la felicidad…
      No sé realmente qué quieres concluir con tu comentario.
      Recuerdos a todos los de tu promoción que veas y a tu hermana María,
      Miguel Angel

  24. Anónimo
    junio 10, 2012 en 7:39 pm

    Por desgracia, qué difícil es encontrar hoy día alguien que hable y reconozca abiertamiente la subordinación del hombre a los designios de Dios, la admiración por su representante en la tierra y la existencia de límites de obligado e inexcusable cumplimiento.
    Gracias.

    • junio 13, 2012 en 8:59 am

      Gracias Anónimo. La verdad es que la realidad es la que es, la reconozcamos o no, así que mejor es reconocerla. Todo nos irá mejor.
      Gracias y saludos,
      Miguel Angel

  1. mayo 17, 2012 en 7:02 am
  2. mayo 18, 2012 en 8:01 am
  3. marzo 14, 2013 en 8:00 am

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