Paz y toma de decisiones

fastidiarComo mañana es fiesta adelanto al miércoles el mensaje de esta semana. Llevo mucho tiempo pensando sobre qué es aquello en lo que la mayoría de la gente estaríamos de acuerdo. Y siempre llego a la misma conclusión: la paz. Creo que la mayoría de la gente está de acuerdo que intentar conseguir la paz es algo que merece la pena. Paz dentro de uno mismo, paz en la familia, en el lugar de trabajo y paz en la sociedad.

Pero la paz o la discordia la forjamos día a día con nuestras actitudes y nuestras decisiones. Hay personas con las que se está muy a gusto, y personas que parece que disfrutan fastidiando a los demás. Personas que generan paz y personas que generan inquietud. Para saber a qué grupo pertenece cada uno es bueno preguntarse: los que están a mi alrededor ¿me echan en falta cuando yo no estoy o se alegran de mi ausencia? ¿Soy generador de problemas o conmigo las cosas se solucionan?

Si tienes un jefe o un colega con quien es muy desagradable trabajar, piensa que no hay mal que cien años dure. Piensa que el problema lo tiene él. Las circunsatncias de tu trabajo cambiarán algún día pero él tendrá que aguantarse a sí mismo toda la vida. Tú simplemente sufres temporalmente las consecuencias de su modo de ser.

Si eres tú la persona inaguantable pues cambia y deja de fastidiar.  En tu mano está que haya más paz en tu familia y en el lugar en el que te mueves. A lo largo de mi vida, me he encontrado unos cuantos preocupados en fastidiar a los demás. Todos tienen las mismas características: son malcarados y sus vidas son tristes. Los que generan paz suelen rebosar alegría. Hasta la semana que viene. Después de unos cuantos mensajes un poco técnicos, sobre si la muchedumbre es sabia o no, éste va sobre si tú eres una persona sabia o no.

La semana que viene hablaré sobre Standard & Poors o sobre China, ya veré. Dejo un video de un programa sobre Toma de Decisiones que daremos en el IESE en Madrid a finales de mayo.

  1. diciembre 7, 2011 en 9:10 am

    Genial el post, a la altura de Descartes (y su certeza en la duda) y de Camus (y su certeza en que el hombre se revela) aunque esta certeza yo la veo mucho más constructiva. Gracias, sobretodo en estas fechas.

    A nivel familiar o de vecinos comparto lo dicho. La única pega que veo es que si tenemos todo el modelo económico centrado en una obsesiva búsqueda del crecimiento, y los recursos son por definición limitados la guerra es la única conclusión lógica que veo para asegurar la sostenibilidad a largo plazo del actual modelo… si hay otra manera de perpetuar el crecimiento ilimitado agradecería me la hicieses ver. Por lo tanto, todo el que favorezca el crecimiento ilimitado y toda política que vaya en esa línea, en el fondo no está muy alineado con la paz.

    Ójala esté equivocado. Intento ser riguroso y mi conclusión no es la guerra, sino que hay que redefinir el modelo económico, sobre la tesis de que todos buscamos la paz.

    • diciembre 7, 2011 en 3:01 pm

      Luis, discrepo que la guerra sea la única conclusión lógica. Es la única conclusión para ganar a corto plazo y perder a largo. Si solo te interesan los resultados económicos. Si quieres ganar a largo, o tienes otros horizontes, hay alternativas. Efectivamente hay que redefinir el modelo económico y hacer la guerra a la maximización de beneficios,
      Gracias,
      Miguel Angel

      • Joaquin Jiménez
        diciembre 8, 2011 en 12:34 pm

        Comparto con vosotros la necesidad de cambiar el modelo económico. Mientras el principal fin sea la maximización de beneficios, cualquier medio parecerá válido para alcanzarlo.

        • diciembre 8, 2011 en 8:17 pm

          Y así tenemos la crisis que tenemos. La crisis actual no solo es económica. Es una crisis moral.
          Gracias Joaquin. A ver si nos seguimos viendo por el IESE

  2. Miquel
    diciembre 7, 2011 en 11:37 am

    Yo transformo sus acertadas palabras en otro mensaje, “hay personas empeñadas en ser infelices”, seguramente son muy coincidentes con las que siembran inquietud. Se nota sobretodo en su continua reivindicación y constante insatisfacción, a pesar de darles explicaciones y satisfacer sus demandas (o parte).
    Gracias y saludos.

    • diciembre 7, 2011 en 4:02 pm

      Miquel, totalmente de acuerdo, de todas formas se da más frecuentemente o tienen un mayor impacto, cuando el malcarado es un jefe o un colega que cuando es un subordinado.
      gracias,
      Miguel Angel

  3. diciembre 7, 2011 en 11:49 am

    Gracias por el post!.De verdad que te lo agradezco. Simplemente me queda una pregunta en el tintero: Porqué parece a vwces – incluso diría que se favorece- que aquellos jefes mal encarados,tensos,etc….son aquellos que demuestran mayor implicación con su Organización?

    • diciembre 7, 2011 en 4:32 pm

      Pues no lo sé Manuel, pero quizá sea que aquellas personas que no tienen otro horizonte que su empresa y solo viven para su empresa, les pone de mal humor cualquier cosa que pueda salir mal, pero no sé dar razones a lo que planteas, ni decir si lo que planteas es una cosa generalizada o no.
      Muchas gracias,
      Miguel Angel

      • diciembre 8, 2011 en 9:25 am

        A veces, tenemos la sensación de que una persona “tensa”, “preocupada al 100% por la empresa”, etc….es que vive realmente la empresa y sus problemas, en definitiva, que vive la empresa “como si fuera suya”,
        Este tipo de perfiles, en algunos casos -por no decir demasiados- con frecuencia son los que son promocionados por las Organizaciones porque a priori ” garantizan” mas implicación, dan mas “garantías” a Gerencia, etc…..No los defiendo -sino mas bien todo lo contrario-, pero este es un hecho que ocurre con cierta frecuencia.
        Lo que acaba pasando es que resuelven algún problema a costa de generar grandes conflictos en su entorno,.
        Muchas gracias,.

  4. Malala
    diciembre 7, 2011 en 6:38 pm

    Gracias por el post! qué difícil se hace a veces tratar con la gente que es así…llega a ser muy desesperante y trastocan tus energías. Pero es verdad que hay que tratar de relativizar.
    Comparto que siempre es más difícil cuando es un jefe o un colega, y tanto. En lo personal, hace tiempo que decidí que a ese tipo de personas las mantengo bien lejos, son muy dañinas. Hace poco leí que se llaman “vampiros emocionales”, que te chupan las energías positivas dejándote agotado, bajo de ánimo.

    • diciembre 8, 2011 en 8:15 pm

      Malala, y lo importante es no obsesionarse con ellas. Prescindir de ellas en la medida de lo posible. pero…. si se les puede ayudar a cambiar hay obligación de hacerlo.
      Gracias, ¿Cómo has aparecido por este blog? ¿Nos conocemos? Yo no te reconozco. Bienvenida/o
      Miguel Angel

      • Malala
        diciembre 8, 2011 en 9:29 pm

        Hola Miguel Ángel, no nos conocemos! te sigo en Twitter y muchas veces leo tu blog. Trabajo en Dossier Empresarial, periódico semanal económico empresarial (en quioscos los viernes y también en Twitter @Dos_Empresarial, espero que te guste)
        Gracias por la bienvenida. !Bien hallada!

  5. Josema
    diciembre 8, 2011 en 10:00 pm

    Totalmente de acuerdo con lo que comentas… y muy buen resumen la foto que está al principio: es que hay gente que piensa además que de malos modos consigue algo.
    Una sonrisa siempre será una buena carta de presentación.

  6. xavi
    diciembre 8, 2011 en 10:42 pm

    Redefinir el modelo económico, en gran parte debido a que el mundo y sus recursos son finitos..
    En relación con el post, diría que en ocasiones para tener paz con los demás y uno mismo entre otras cosas hay que ser capaz de aceptar las críticas constructivas, hay gente poco dada a aceptar criticas.

    Un saludo

  7. Malala
    diciembre 9, 2011 en 10:57 am

    Xavi, estoy de acuerdo en que hay que saber aceptar las críticas CONSTRUCTIVAS, muchas veces no sabemos hacerlo. Es más, pienso que el hecho de que las haya, es enriquecedor y deberíamos agradecerlo, nos debería hacer mejorar.
    Pero para hacer una crítica constructiva hay que tener algo de tacto, aunque sea sólo un poco…y esto a veces se olvida. Hay bastante gente absolutamente falta de empatía. Ponerse en el lugar del otro (colegas, clientes, proveedores) debería ser “el pan de cada día”, sin embargo a veces se echa mucho en falta.
    De todas formas he de decir que en los últimos años he podido constatar que encuentro una mayor brecha entre los que siempre quieren ganar y los que están dispuestos a compartir la victoria. Veo a más gente con detalles y comportamientos del buen hacer que me alegran, que me emocionan y me hacen constatar que existen personas muy generosas. Y por otro lado, se me presentan con mucha fuerza también las que son todo lo contrario (egoístas, con ansias de que sólo a ellos les vaya bien, pese a quien pese…por encima de quien sea). Quizá son menos, pero con tan malas prácticas que casi asusta.

  8. diciembre 9, 2011 en 5:02 pm

    Xavi, saber aceptar la críticas, solo las constructivas, es de inteligentes. Pero yo aportaría qiue la paz individual se consigue a base de estar a buenas con nuestra conciencia, que es bastante similar a estar a bien con Dios.
    De lo que dice Malala abajo, lo de la brecha entre generosos y los egoistas es muy clara. Qué distintas sería las relaciones profesionales si hubiera más de los generosos. DE todas formas ddespués de un montón de años viviendo, llego ala conclusión que apunto en el post. Los que más sufren las consecuencias de las actitudes egoistas son los propios egoistas.
    Gracias Xavi, Malala y todos los que enriqueceis el blog con vuestros comentarios,
    Miguel Angel

    • Anónimo
      diciembre 9, 2011 en 8:09 pm

      Gracias a ti, que planteas cuestiones muy interesantes en tu blog! Sobre estos temas…me pasaria horas hablando! Ah, y gracias por el FF!!! Buen fin de semana a todos! Malala

  9. Cristina y Elena Álvarez
    diciembre 10, 2011 en 1:27 am

    Qué interesante el post, Miguel Angel. La paz…, tan necesaria y, sin embargo, tan agraviada…

    Nuestra común opinión sobre este tema es que, ciertamente, a las personas se las conoce no por lo que dicen, sino por lo que hacen. Y precisamente ahí, ahondando en ese “hacer”, -y justamente por cómo “hacen” para rectificar los errores cometidos-, es cuando en verdad se las conoce. Nos parece que lo dicho entronca con lo que dices respecto a que hay personas que generan paz y otras todo lo contrario; pero claro, ya se sabe, por desgracia -sobre todo para ellas mismas- “nadie puede dar lo que no tiene”. Y decimos que entronca porque sólo quien, pese a todo, es capaz de recobrar la paz tendrá la fortaleza para -reconocidos errores- rectificarlos.

    Curiosamente, quienes carecen de esa paz tienden a estigmatizar los errores ajenos -del prójimo- y resulta especialmente lamentable que, motivados por ese fin, hagan un mal uso, impropio, incluso de lo sagrado. Nos parece que ahí se resquebrajan los pilares. Es como si alguien echara mano de los ingredientes más exquisitos para intoxicar a otro. Obviamente, el manjar no pierde un ápice de su excelencia, pero sí envilece a quien así lo manipula. Eso es feo, muy feo.

    Por otro lado, evidentemente, todos y cada uno de nosotros – por supuesto, tú y tú y también tú- tenemos la misma dignidad. Y es deseable, dicho sea sin ánimo de ofender a nadie, que conductas derivadas de obcecarse en según que despropósitos no lleven a pensar que hay quien no se ha enterado de eso. Si es que no es ya por respeto al otro, sino por respeto hacia uno mismo… ¡¿ sí o sí?!

    Acabamos ya, vamos justas de tiempo a recoger a un familiar al aeropuerto, ¡ menudas horas!. Bueno, en la torre de control todo OK. Cómo no, si ya es 10 de Diciembre, festividad de la Virgen de Nuestra Señora de Loreto, patrona de la aviación. ( Que a qué viene esto?, pues a mucho, a propósito de encomendarle que todos cada día volemos un poco más alto y no a ras del suelo).

    Saludos, Miguel Angel, y una vez más felicidades por el blog.

    Cristina y Elena

    • diciembre 10, 2011 en 6:54 pm

      Pues para ser pasada la medianoche estais muy inspiradas. Totalmente de acuerdo con lo quedecis en el comentario. De todo me quedo especialmente con lo de que a las personas se les conoce por lo que hacen y no por lo que dicen. Hablar es gratis y lo puede hacer cualquiera. Actuar compromete a cada uno.
      Gracias por las felicitaciones y saludos,
      Miguel Angel

  10. Cristina y Elena
    diciembre 10, 2011 en 11:53 am

    Uppss! una corrección necesaria: “Obviamente, el manjar no pierde un ápice de su excelencia, pero sí SE envilece quien así lo manipula”.

  11. Anónimo
    diciembre 11, 2011 en 9:01 pm

    Si tienes un jefe desagradable, de esos que todos conocemos, no hay mal que cien años dure pero a veces, la verdad es que parece una eternidad 🙂
    buen post!

    • diciembre 13, 2011 en 12:06 pm

      Si Anónimo, pero lo que hay que hacer es pensar en los aspectos positivos de nuestra vida y no dejar que los negativos dominen nuestro bienestar,
      saludos,
      Miguel Angel

  12. diciembre 16, 2011 en 1:31 pm

    Muy buen post, aunque llego un poco tarde a los comentarios quisiera añadir dos observaciones que ayer hablaba con uno de mis socios.
    Nunca nos dejemos atrapar por el bienestar profesional, ese que ocurre cuando todo va bien, ganamos dinero y no hay nubarrones en el horizonte, puede convertirse en el enemigo de la competitividad.
    El segundo, ser competitivo, a todos los niveles, no está reñido con la paz, a pesar que a veces se interpreta con estar en guerra constante. Esto último es una mala interpretación y un craso error.
    Hay formas, y encontrarlas es obligación, de mantenernos competitivos de forma constante y mantener la paz en nuestro entorno. Esa, pienso, es una meta fundamental.
    Saludos, me he suscrito al blog, me parece muy interesante.

  13. Anónimo
    marzo 27, 2014 en 12:30 am

    Hola Miguel Ángel,
    Sí, tienes razón, conozco a alguno de estos malcarados tristones (con cara de catador de pomelos ácidos) que siembra más discordia que paz. Pero tienes razón, vamos a desearle paz, fíjate que incluso podríamos desearle más que paz, que Descanse En Paz.
    Discúlpame por la bromita de humor negro.
    Un abrazo,
    Moritz

    • marzo 27, 2014 en 7:19 pm

      Gracias Moritz. Ya se ve que te gusta este blog. me alegro.
      Un abrazo y a ver cuando nos conocemos.
      Miguel Angel

  1. mayo 10, 2012 en 7:01 am
  2. mayo 10, 2012 en 12:00 pm
  3. mayo 31, 2012 en 7:00 am
  4. julio 12, 2012 en 7:01 am
  5. julio 12, 2012 en 5:24 pm
  6. julio 26, 2012 en 7:02 am
  7. octubre 4, 2012 en 7:01 am
  8. octubre 11, 2012 en 7:01 am
  9. octubre 25, 2012 en 7:01 am
  10. febrero 7, 2013 en 8:00 am
  11. diciembre 11, 2014 en 8:01 am
  12. marzo 5, 2015 en 8:00 am
  13. julio 27, 2015 en 5:10 pm

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