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Decisiones en equipo

decisionesUna buena parte de las decisiones que se toman en las organizaciones se toman en equipo. No debemos olvidar que tomar decisiones en equipo no es una finalidad “per se” si no un procedimiento de tomar decisiones.

Para que la toma de decisiones en equipo funcione bien han de darse dos condiciones. La primera es que los miembros del equipo tengan un objetivo común. El segundo requisito es que ninguno de los miembros del equipo pueda conseguir el objetivo sin la colaboración de los demás.

Si no se dan esas condiciones no se tiene un equipo. Lo que se tiene es un grupo de personas que trabajan juntas. Con referencia a la primera condición. El objetivo común debe ser algo participado. Debe ser algo que todos los miembros del equipo tengan interés en conseguir.

Con respecto a la segunda condición, para que la interdependencia de acciones conduzca al éxito se requiere que cada miembro sea responsable a la hora de ejecutar lo que le corresponde. La falta de responsabilidad por parte de un miembro hará fracasar el trabajo de todo el equipo. Desde luego que las aportaciones y responsabilidad de los diferentes componentes del equipo serán diferentes. Pero todos han de contribuir responsablemente.

Por otro lado el reconocimiento del logro conseguido debe ir a todos los miembros del equipo. Si se reconoce el éxito a algunos de los miembros en detrimento de los otros se estará minando en el equipo el interés por contribuir. La competición interna en un equipo destruye la eficacia, pues los miembros del equipo estarán compitiendo unos con otros en lugar de perseguir el objetivo común.

No hay que olvidar las decisiones en equipo son un procedimiento y no un fin. Si un objetivo se puede alcanzar con el trabajo individual de cada persona, si no hay interdependencias, entonces no es necesaria la actividad en equipo. Hasta el jueves que viene.

  1. Jesús
    octubre 8, 2015 en 9:32 am

    Buenos días,
    por fin encuentro una definición que me convence. Hay jefes que exigen trabajo en equipo y no saben lo qué significa así que cuando les preguntas qué entienden por trabajo “en equipo” no saben qué responder. Os animo a comprobarlo.
    Otra síntoma de buen funcionamiento en equipo: los reconocimientos para todo el equipo y las reprimendas en privado.

    Un saludo,

    • octubre 12, 2015 en 5:51 pm

      Totalmente de acuerdo Jesús. Gracias por participar en el blog.
      Saludos,
      Miguel Angel

  2. Silvia Mejias Sepulveda
    octubre 9, 2015 en 1:06 pm

    Buen dato nos aporta sobre el trabajo en equipo. Lo coloca en perspectiva como una herramienta de trabajo. Desmitifica la idea de que si no trabajas en equipo no eres un buen jefe o gerente.
    El trabajo en equipo muchísimas veces, según mi experiencia se confunde con un conglomerado de gente que debe saber todo lo que pasa en la organización.
    -Ademas, quienes evalúan el desempeño del ejecutivo lo hacen mal porque tienen una concepción equivocada de lo que esta herramienta de gerencia significa.
    Gracias de nuevo.
    Silvia Mejias S

    • octubre 12, 2015 en 5:52 pm

      Sí Silvia, es un error muy frecuente. La gente no sabe lo que es trabajar en equipo. Lo confunde con trabajar juntos
      Saludos,
      Miguel Angel

  3. Anónimo
    octubre 9, 2015 en 3:01 pm

    Un equipo tiene que basarse en la sincronización. Por ejemplo, para el planning y sus costes mínimos se requiere un equipo que se conforma en base al coste. En cambio, para que se sincronice un equipo se requiere enviar formatos en determinados momentos y aunque este costo fijo no se incluya en el Project tiene que sincronizarse con alguien que debe incluirse en el equipo. Casi siempre esta intervención pasa desapercibida y es la más importante.

    • octubre 12, 2015 en 5:53 pm

      Efectivamente Anónimo. hay muchas características que requieren el trabajo en equipo.
      Pero ¿Quien eres?
      saludos,
      Miguel Angel

  4. octubre 13, 2015 en 5:21 pm

    Por favor, no te lo tomes a mal, pero me parece que lo que dices sobre el trabajo en equipo son obviedades. El problema que se te plantea a ti, es que tienes que lidiar en tu trabajo diario con gente cuya ambición les hace poner su ego por encima del interés común. Y eso es un gran obstáculo para que el entendimiento ponga cada cosa en su sitio. Usando el vocabulario de Hannah Arendt, tus alumnos no buscan “trabajo” sino “acción”.
    Nunca he estado en ninguna Bussiness School, pero me imagino un lugar lleno de “gente bien”, niños/as de papá, ambiciosos con aspiraciones altas (como los niñatos de la peli “Risky Bussiness”). Por favor, si me equivoco (y espero que sí), corrígeme.
    De todas formas hay una pregunta que me llevo planteando desde hace tiempo. ¿Por qué no hay ninguna universidad española entre las 100 mejores del mundo pero hay 3 escuelas de negocios entre las 10 mejores? Es una pregunta de la cual me da miedo la respuesta, pues no habla muy bien de nosotros como pueblo.

    • octubre 15, 2015 en 8:29 am

      Gracias noniliformis por tu comentario. De ninguna manera me tomo a mal tu comentario. Todo suma.. El blog no está dirigido a mis alumnos sino a todo tipo de empresarios directivos y el público en general, por lo que no me estaba dirigiendo a mis alumnos de modo particular.
      Respecto a lo que dices en el párrafo de en medio, efectivamente, se nota que no has estado nunca en una business school.
      No te sé dar razón de porqué las escuelas de negocio españolas destacan internacionalmente y no hay universidades punteras. De todas maneras el IESE es un instituto de una universidad española, por lo que no debe ser tan mala esa universidad.
      Gracias por participar, y un saludo,
      MiguelAngel

  5. Álvaro Capitán
    diciembre 12, 2015 en 1:07 pm

    Buenos días,
    Gracias por tu nuevo artículo Miguel Ángel.
    Una de las cosas que creo más se yerra en los equipos de trabajo, y para distinguirlo de las personas que simplemente trabajan juntas como bien comentas, es precisamente el establecimiento de objetivos comunes (tanto a corto como a largo plazo) y la responsabilidad personal de cada miembro.
    Parece sencillo, y de primeras un equipo puede estar de acuerdo en los objetivos y encontrar lógica esa responsabilidad individual. Pero en el día a día y en el transcurso de un proyecto, ese objetivo último empieza a difuminarse si los pequeños objetivos a más corto plazo no se obtienen como se esperaba y la responsabilidad personal se puede ir diluyendo si miembros del equipo tienden a ser menos tenaces (que nada tiene que ver con competentes).
    Por ello yo abogo por mantener siempre presente el objetivo a largo plazo y que todos tengan claro qué ese objetivo sigue marcado en la hoja de ruta, pero sabiendo dónde se encuentra el proyecto y el equipo en el momento actual, habiendo disponibilidad y flexibilidad para saber qué camino escoger ante posibles encrucijadas que se presenten de cara a ese objetivo final.
    Un saludo,

    • diciembre 14, 2015 en 9:31 am

      Gracias Álvaro, estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. El objetivo final debe estar siempre presente y actualizado. Este objetivo ayuda a clarificar las opciones a tomare n cada momento.
      Muchas gracias,
      Miguel Angel

  1. octubre 10, 2015 en 9:23 am

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