Facilitar el trabajo de los demás

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Hay montones de cosas que podemos hacer para facilitar el trabajo de los demás. Dejar nuestro lugar de trabajo recogido para que las personas que hacen la limpieza al final del día puedan hacerlo más rápida y cómodamente. Dar las instrucciones que tengamos que dar a los que trabajan con nosotros de forma clara y facilitar que puedan preguntarnos cualquier cosa que haya podido quedar confusa. No poner por tanto mala cara cuando algo no ha quedado claro. En caso contrario trabajar con nosotros se podría hacer algo desagradable. Además muy posiblemente la necesidad de aclarar eso se deba a que lo hemos explicado mal.

Seguro que se te pueden ocurrir montones de ejemplos en tu trabajo que facilitan el trabajo a los demás. En cualquier caso, dar los buenos días, saludar a los que te encuentras a lo largo del día; dar las gracias o poner habitualmente una cara alegre son detalles pequeños que pueden hacer muy distinto el ambiente de trabajo.

Hay un ejercicio muy útil. Es preguntarse ¿cuando yo no estoy en mi lugar de trabajo, se me echa en falta o la gente respira con tranquilidad? También es muy bueno preguntarse: ¿se trabaja a gusto conmigo? Compensa de vez en cuando hacer este ejercicio, pues pasamos un tercio de nuestra vida en el lugar de trabajo. Hasta el jueves que viene. Os dejo un video sobre toma de decisiones que quizá ya conocais.

12 COMENTARIOS

  1. Facilitar el trabajo de los demás, es un ejercicio que un servidor denomina «Toma de consciencia» No hay que ir muy lejos en el ejemplo cuando observamos la forma de aparcamientos de algunos conductores inconscientes, invadiendo la acera, haciendo que los peatones con cochecitos de niños, tengamos que bordear el vehículo para salvar dicho «obstáculo». Es evidente que Facilitar el trabajo de los demás forma parte de un ejercicio mental y que sin lugar a dudas honra a la persona.

    Pregunto: ¿Es cuestión de una educación aprendida facilitar el trabajo a los demás?

    Me da la impresión que la base de todo nace y se nutre en primer lugar con La Familia y luego con sensibilidad por ciertos profesores y maestros que son capaces de trasmitir a sus alumnos esas pequeñas cosas al margen de la teoría académica y por último por el deseo de la persona a buscar aquello que en algún momento se le pueda escapar. El ejemplo del aparcamiento da fe de lo expuesto.

    Gracias por la atención, abrazos y saludos, Ramón.

    • Ramón, lo que dices de los aparcamientos y los cochecitos de los niños es un ejemplo más. Cada uno si piensa se le pueden ocurrir muchísimos.
      Yo creo que esa sensibilidad es una combinación de educación recibida, entorno en el que ha crecido y disposiciones individuales, pero no sé que es lo que pesa más.
      Gracias y saludos,
      Miguel Angel

  2. «preguntarse ¿cuando yo no estoy en mi lugar de trabajo, se me echa en falta o la gente respira con tranquilidad? También es muy bueno preguntarse: ¿se trabaja a gusto conmigo?»

    ¡Muy buenas preguntas! Más de uno se quedaría de piedra con las respuestas

    saludos

  3. Hola Miguel Angel,
    Estoy de acuerdo en las formas, sin embargo me ocurre que si me encuentro concentrada o a alguna compañera muy concentrada, no saludo en ese momento y espero el momento o se propicia el momento de saludar si lo hago. Puede que quizá si tuviera que aprender a levantar la ceja como mínimo y volver a mi concentración. Gracias Miguel Angel.

    • Mardi, hay momentos de concentración en los que unos está totalmente disculpado de prestar atención a los demás. Cuando uno está trabajando lo que tiene que hacer es trabajar.
      Gracias por participar,
      Miguel Angel

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