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No confundir hechos con opiniones

erroresEn un mensaje de hace un año decíamos que uno de los principales errores que cometemos cuando tomamos decisiones es la falta de conocimiento de la realidad. Aunque la realidad es objetiva, la percibimos de forma subjetiva y la vemos más como nos gustaría que fuera que como realmente es.

Relacionado con ese error está el que muchas veces confundimos los hechos con las opiniones, los datos con las suposiciones. Que las ventas de una compañía han bajado un 20% es un dato. Que el responsable de esa bajada es tal persona eso ya es una opinión. Cuando tomamos decisiones utilizamos tanto datos objetivos como opiniones subjetivas, y es importante saber distinguirlos. Los datos son incontestables y las suposiciones pueden estar equivocadas.

Si a una suposición le damos categoría de hecho, no la cuestionaremos, y si resula que es una opinión equivocada, las decisiones que tomemos basandonos en esa opinión serán decisiones erroneas. Pero si a las opiniones les damos la categoría de opiniones o suposiciones estaremos abiertos a la posibilidad de que sean erroneas y rectificaremos si comprobamos que realmente lo son.

Si tomamos decisiones basadas en juicios equivocados facilmente cometeremos injusticias, y las injusticias son las cosas que más destruyen el buen ambiente en las empresas y en las organizaciones. Además fruto de esse error las decisiones que tomemos estarán equivocadas y a medio plazo lo notaremos. Directivo: distingue los hechos de las opiniones, por mucho que los hechos no sean como a tí te gustaría que fueran. No te autoengañes.

  1. noviembre 28, 2013 en 10:42 am

    Reblogueó esto en Radiofrecuenciasy comentado:
    En el mundo de las empresas se repite como en el periodismo, la frase secular de “Los hechos son sagrados y las opiniones libre”. Por ello me parece muy acertado señalarlo y tenerlo muy en cuenta a la hora de la toma de decisiones. No mezclar los hechos con las opiniones y confundirlos( intencionadamente o no), pues ello- a medio y largo plazo- nos llevará incuestionablemente a cometer errores muy graves. Y eso es el mundo de las empresas , conduce al fracaso de los proyectos.

    • noviembre 29, 2013 en 9:06 am

      Gracias Juan por la difusión del mensaje y por tu comentario.
      Saludos,
      Miguel Angel

  2. noviembre 28, 2013 en 11:26 am

    Reblogged this on Oswald van Nieuwenhove.

  3. SAR
    noviembre 28, 2013 en 4:30 pm

    Buenas a todos:

    Efectivamente los hechos son demostrables y, con las opiniones, simplemente tenemos la capacidad de estar o no de acuerdo; pero este juicio de valor debería tener su basamento en los hechos. Desde el punto de vista gerencial, es una virtud imprescindible saber dirimir entre estos dos hechos.

    Saludos.

    twitter: @salonso

    • noviembre 29, 2013 en 9:07 am

      Gracias Santiago, lo que pasa es que a veces no hay hechos y hay que hacer suposiciones. Esto es irremediable. Pero lo que hay que saber es eso: que son suposiciones.
      Muchas gracias,
      Saludos,
      Miguel Angel

  4. SAR
    noviembre 28, 2013 en 4:32 pm

    Perdón, no puedo modificarlo, quise decir “saber dirimir entre estos dos elementos”.

  5. noviembre 28, 2013 en 6:55 pm

    Siempre es un gusto leer tu blog Miguel A, pero me consta que hasta de los datos se puede dudar: la fuente, el momento, dónde se va a aplicar, etc. Una fuente segura es preguntarse ¿estoy a cargo porque soy el “mejor” o porque mi tío es el dueño? … según eso debemos llamar a una decisión colegiada o más personal dependiendo de la prudencia. Pero si tengo precedentes de que no soy tan prudente que digamos mejor … ya sabes, ser honrado e irse.

    • noviembre 29, 2013 en 9:09 am

      Efectivamente Javier, los datos tambien son cuestionables, y la fiabilidad de la fuente también hay que tenerla en cuenta a la hora de la toma de decisiones.
      Muchas gracias,
      Miguel Angel

  6. noviembre 28, 2013 en 6:56 pm

    Cuando suponemos es que no tenemos todos los datos y a falta de ellos nos hacemos nuestras películas.

  7. noviembre 29, 2013 en 12:16 pm

    Gracias Miguel Ángel por profundizar en el tema. Las distinciones son básicas, y aquí añado que, lo mismo que entre hechos y opiniones, que por el texto no se dirige a personas, en lo que se refiere a valoración de personas coge todavía más relevancia. De este hecho se desprende que tantas veces la resolución de conflictos interpersonales parezca imposible, y como, al conseguir valorar los “actos” que ha realizado alguien, en vez de “la identidad” de esa persona, se hace mucho más sencillo poder mejorar las relaciones y poder realizar cambios. Las etiquetas son muy perjudiciales, y tan solo con poner atención en distinguir entre lo observable y lo opinable, se consiguen grandes cambios. Si “soy despistado” tengo la excusa para siempre llegar tarde a las reuniones y ni yo ni nadie podemos cambiarlo. Si “me he despistado” frecuentemente, puedo modificar mi actuación, y el entorno puede “invitarme” a modificarla. Si como superior le se le dice a un colaborador que “es ineficiente”, no le podremos exigir en ningún caso que actúe de manera eficiente. Si le decimos que ha realizado un trabajo de manera ineficiente, podemos mejorar entre todos.

    • diciembre 1, 2013 en 4:25 pm

      Muy interesante Oscarla aplicación que haces de este mensaje a la actitud de las personas. aplicado a esto se hace más relevante.
      muchas gracias y saludos,
      Miguel Angel

  8. noviembre 29, 2013 en 3:29 pm

    Muy buenas, prof. Ariño:

    Siendo fiel seguidor del blog desde hace tiempo, me incorporo ya como alumno suyo, pues he tenido el privilegio de conocerle este mismo lunes en la clase del programa de dirección sanitaria. Un lujo que recomiendo a todos los intervinientes.

    En cuanto al post publicado, este conjunto de realidades objetivas y percepciones subjetivas me lleva a pensar no solo en la subjetividad con la que percibimos nuestro entorno, sino además en que cada uno de nosotros percibimos y procesamos la información en base a nuestro conocimiento, experiencias, emociones, etc…, es decir, una especie de know how perceptual que aún complica más el problema.

    De ahí que, como recuerdo en su clase, cuatro ojos ven más que dos, y seis incluso mejor. Y qué importante disponernos en la escucha y trabajo en equipo con una empatía con máximo nivel de atención a la “realidad ajena”. Autores como Romano Guardini hablaron mucho de ello al insistir en esa capacidad empática que nos sitúa en el otro por un momento para sentir la base emocional de sus razonamientos. O como Martin Buber en su obra “Yo y tú” en la que viene a señalar que cuando ambos nos convertimos en “tú” de alguna manera llegamos a situarnos en el mismo plano de visión, ya que nos vaciamos del “yo”.

    Cuestión interesante…

    • diciembre 1, 2013 en 6:06 pm

      Muchass gracias Luis A. Efectivamente la realidad es objetiva, pero la percivimos subjetivamente y por tanto deformada. Hay que tener procedimientos para percibirla del modo más objetivo posible.
      Saludos, yo también estuve muy a gusto dandoos clase.
      Miguel Angel

  9. Silvia Carolina Martino
    diciembre 4, 2013 en 12:58 am

    Coincido en que un modo efectivo de ser más prudente en nuestras decisiones es trabajar en equipo, tomar decisiones es una tarea que cada día se torna más compleja, multifasética. Re quiere múltiples miradas, amplitud de visión, aceptar el consejo, la corrección, que nos marquen los errores. Aunque esto parezca muy dificultoso. Mucho más arduo es recuperar un clima de confianza. Recuperar el camino, no escuchar la advertencia. Es tal cual la imagen del inicio del artículo. Somos una cosa y nos vemos un león o a la inversa. y en las empresas -organizaciones de personas- esto es exponencial. Agradezco los consejos que nos da, distinguir, no autoenganarse, compartir con otros del equipo.

  10. João Braz
    diciembre 5, 2013 en 9:29 am

    Ese es de facto una gran verdad. Por veces (demasiadas) entendemos que nuestras opiniones son más objectivas que los hechos o las evidencias y ese es el gran error cometido por gestores. Podremos tener una percepcion (que tambien es necessaria) todavia hoy lo más importante es decidir y actuar con base en los hechos. Sin duda

    • diciembre 8, 2013 en 6:46 pm

      Muchas gracias Joao. ¿Desde dónde escribes?
      Saludos,
      Miguel Angel

  1. abril 3, 2014 en 7:01 am
  2. abril 17, 2014 en 7:00 am

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