Tus empleados no son tontos

Hay directivos que piensan que sus empleados son tontos y dirigen a su gente bajo esta suposición. Piensan que hay que estar continuamente poniéndoles incentivos para que trabajen bien. No se dan cuenta que, en una buena parte de los casos, los principales interesados en realizar un buen trabajo son los mismos empleados. Estos, que suelen ser bastante normales, se frustran al ver cómo los tratan sus jefes  y en muchos casos pierden el interés por su trabajo.

El jefe piensa que sus empleados son gente poco identificada con la compañía. No se dan cuenta de que les gusta mucho el trabajo, solo que están frustrados por el modo como son tratados. El directivo no se entera de la extraordinaria plantilla que tiene y por eso no es capaz de sacarle todo el partido que su gente puede dar. Decía Juan Antonio Pérez López, ya fallecido profesor del IESE, de quien yo aprendí un montón, que no hay nada más eficaz que saber porqué la gente actúa como actúa y no hay nada más ineficaz que no saber porqué la gente hace lo que hace.

El directivo piensa que hay que estar continuamente empujando al empleado para que haga algo, cuando es precisamente este modo de tratarle lo que desmoraliza al empleado. De vez en cuando, antiguos alumnos con los que hablo me cuentan que viven situaciones así. La situación descrita es bastante normal, por lo que sospecho una avalancha de comentarios. Vuestros comentarios en este blog son muy útiles. A mi me sirven, entre otras cosas, para poner ejemplos en las clases. Hasta el jueves que viene.

  1. José Luis
    junio 28, 2012 en 9:00 am

    Tuve la suerte de tener como profesor a Juan Antonio Pérez Lopez cuando hice el PDD79, él era entonces Director del IESE, y el me introdujo en la teoría de la motivación y la fórmula motivacional que exponia en sus clases.
    El tiempo me ha enseñado que la principal función del directivo es “crear un espacio de posibilidades” donde sus colaboradores puedan desarrollar sus aptitudes y tratar de obtener de ellos lo mejor que pueden dar, pero esto supone, al menos a mi juicio, que este directivo tiene que dominar al menos la primera de las cinco disciplinas de Senge el “Dominio personal” y este suele ser uno de los puntos débiles de muchos directivos…
    Conseguir el compromiso de los colaboradores reconociendo su “mayoria de edad” y capacidad de decisión (empowerment) es la base de una organización inteligente.

    • junio 29, 2012 en 11:00 am

      Muchas gracias José Luis. Lo que dices tiene todo el sentido. Veo que eres un senior de la casa. De Juan Antonio hemos aprendido muchos profesores del IESE.
      saludos,
      Miguel Angel

  2. Luis Rocabruna
    junio 28, 2012 en 9:20 am

    Buenos días Miguel Angel,

    Gracias por tu post, y por todos los demás, aportas frescura y a mí por lo menos me “obligas” a pararme a pensar. Enhorabuena.

    Estoy de acuerdo contigo, y es paradójico pensar que a medida que la gestión de personas se ha ido profesionalizando a lo largo de los últimos años, para bien de empresas, trabajadores y sociedad, dicha gestión se ha “tecnificado” si se me permite la expresión, en el sentido que se tiende a la incorporación de determinados sistemas y esquemas impecables desde un punto de vista técnico, pero muchas veces implantados porque sí para satisfacer la última moda en modelos de gestión, adoptándolos como un fin, más que como un medio, y sin tener muy en cuenta la repercusión de los mismos en el elemento que hace que la empresa sea lo que es: las personas.¿Tiranía del desarrollo empresarial? Puede ser; ¿Se puede hacer mejor? Evidentemente sí, y de manera más inteligente: Es tan fácil, y tan difícil a la vez, como tomarte un café con ese empleado al que ves algo perdido, comer con tu equipo de forma regular, preguntar a la gente qué tal está, su opinión sobre tal o cual cosa….en fin, lo de siempre: tomar el pulso de la realidad de las personas, lo que las mueve, lo que las limita. En definitiva pensar en personas.

    Con esa base de humanidad como motor, y buenas dosis de lubricante en forma de meditados sistemas de gestión (evaluación, incentivos, objetivos, etc.), nuestro coche recorrerá muchos kilómetros, y en buenas condiciones.

    Mis disculpas anticipadas si me he desviado en algo del tema en cuestión, y de nuevo gracias Miguel Ángel por ofrecernos esta “ventana” de reflexión.

    Un abrazo

    • junio 29, 2012 en 11:03 am

      Luis, yo creo que lo que dices no es por “tiranía del desarrollo empresarial” sino porque la “tecnificación” de la dirección es muy cómoda y permite al directivo no dirigir sino gestionar. Dirigir es dirigir personas y esto es muy difícil. Gestionar es gestionar cosas y esto es más facil, y si abstraemos a la persona de la empresa todo es mucho más cómodo y más facil. El problema es que eso es dirigir mal.
      Gracias por tu comentario,
      Miguel Angel

  3. Daniel
    junio 28, 2012 en 9:24 am

    Muy acertada la entrada del blog. Yo pondré el ejemplo de un directivo que me puso al frente de un proyecto y me dijo que era vital para la compañía y un reto. Además, me ofreció una prima especial en metálico por llevarlo a cabo, sin entender que la prima venía por la propia asunción de la responsabilidad. Se quedó de piedra cuando le dije que la prima no venía a cuento y que el interés estaba en el desarrollo mismo del proyecto.
    Coincido con el comentario de José Luis sobre el dominio personal.
    Por último comentar que la motivación casi siempre viene de la libertad para actuar con un objetivo claro definido y donde se falla normalmente es en la definición de esos objetivos.
    Gracias Miguel Ángel por el Blog.

    • junio 29, 2012 en 11:08 am

      Daniel has dado en el clavo. Los incentivos quitan la libertad de hacer las cosas porque merece la pena hacerlas. Algunos jefes piensan que lo único que mueve son los incentivos, sin darse cuenta del interés que tiene la gente en hacer un trabajo bien hecho por el simple motivo de hacerlo bien.
      El siguiente comentario de Manuel y lo que le respondo complementa muy bien lo que tú nos dices.
      Gracias,
      Miguel Angel

  4. junio 28, 2012 en 11:09 am

    La dificultad radica en que hay distintos tipos de gente y que sus motivaciones por el tranbajo son muchas y variables.
    Tan volátiles como sus emociones personales.
    Personalmente tengo un truco que me funciona aceptablemente bien. En lugar de aplicar “teorías incentivadoras” (Estoy hartito de leer post de gente que confunde la motivación del personal con el “arte de engañar” y/o “que hagan lo que tu quieras, pero sin que se enteren”), lo que hago es intentar no hacer nada que pueda desincentivar al personal. Tan simple como intentar no pasarse de listo¡¡¡. y eso que mi especialización profesional es la dirección comercial.¡¡¡ Muchas gracias.

    • junio 29, 2012 en 11:15 am

      Manuel tres cosas:
      Primero que has dado en el clavo: la gente no necesita ser motivada. El que no se motiva solo poco apto es para desempeñar el correspondiente trabajo. La función del jefe es no desmotivar bien con acciones que entorpecen el trabajo de su gente, bien no valorando ese trabajo en lo que vale. Los incentivos indican que cosas se valoran y lo que es más importante, qué cosas no se valoran. Y eso es lo que desmotiva.

      Lo segundo que te quería decir que me alegra que este comentario proceda de alguien esepcializado en dirección comercial. Con frecuencia me dicen que mis ideas sobre incentivos no vale para vendedores, y yo creo que sí, y no eres tú el primero que trabajando en esa función me lo confirma.

      Finalmente lo que dices al final es claramente no confundir motivar con manipular.
      Muchas gracias y muy interesante lo que dices,
      Miguel Angel

  5. Caba Robletto
    junio 28, 2012 en 11:28 am

    Me pregunto: ¿Que ocurriría si los Directivos, fueran clasificados como entrenadores deportivos? Pues ante un estudio minucioso, se podría dar el caso en que cambiando al Directivo y teniendo los mismos empleados (jugadores) los resultados podrían ser satisfactorios. El Directivo (entrenador) cesado, también es posible que alcance mejores meritos puesto que a veces se crea un clima enrarecido en la plantilla.

    A mi modo de ver son claves: Saber escuchar, ser empatico, humilde, noble e equilibrado.

    A propósito, se habla mucho del “Emprendedor” y me pregunto ¿Acaso no puede practicar un asalariado, como si fuera un “Emprendedor” en su puesto de trabajo por cuenta ajena? Creo que podría ser una plataforma ideal de prácticar la cultura del Emprendedor

    Gracias por la atención, Abrazos Ramón

    • Anónimo
      junio 29, 2012 en 8:56 am

      Totalmente de acuerdo con tu comentario. Me parece que has dado en el clavo con las claves. Para generar un buen entorno laboral es imprescindible el equilibrio que por supuesto no se consigue sin una sólida comunicacionr y un feed-back en condiciones.
      Un saludo.

    • junio 29, 2012 en 11:18 am

      Ramón yo creo que un asalariado puede perfectamente actuar como emprendedor. Lo tiene fácil si en su organización no lo penalizan y dan cauce a las iniciativas.
      Por otrto lado cuando en una organización hay un clima enrarecido es porque hay alguien que lo enrarece.
      Gracias por tu comentario y también por lo que dice “anónimo”, que por cierto ¿quien eres?
      Miguel Angel

  6. Carola
    junio 28, 2012 en 6:50 pm

    Varias veces me he preguntado lo mismo… ¿qué piensa(n), que soy o somos unos tontos? por diferentes razones… también me he preguntado: ¿son tan tontos para pedir/hacer esto? Completamente de acuerdo con JAPL; para conocer el porqué las personas actúan como actúan hay que tener interés genuino en la persona.

    • junio 29, 2012 en 11:21 am

      Sí Carola, se puede evaluar cómo lo hace un directivo a partir de las decisiones que toma y las cosas que hace. Yo por deformación profesional, cuando trato con directivos estoy frecuentemente diagnosticando cómo probablemente son en su función de directivos.
      Gracias,
      Miguel Angel

  7. junio 28, 2012 en 9:41 pm

    Reblogged this on Coaching Virtual and commented:
    Me ha gustado mucho el último post de Miguel Ángel Ariño, un profesor del IESE que admiro y que, además, es también seguidor de “Coaching Virtual”! Espero que os guste!

    • junio 29, 2012 en 10:57 am

      Muchas gracias Maite por difundir el blog. Ya he visto que desde el tuyo han leido muchos este mensaje
      Seguimos en contacto,
      Miguel Angel

  8. Juan
    junio 30, 2012 en 7:32 am

    Cierto, somos adultos, titulados superiores, con algún MBA, y en la mayoría de los casos buscamos cancha libre para demostrar lo que valemos, pero el excesivo celo de gerentes y socios puede limar el empuje incondicional de la gente joven y no tan joven que están a su lado. Saludos.

    • junio 30, 2012 en 7:06 pm

      A veces es excesivo celo y muchas veces es falta de respeto por los empleados. De todas maneras también hay directivos y muchos, que dirigen muy bien a las personas.
      gracias Juan,
      Miguel Angel

  9. junio 30, 2012 en 10:34 am

    Desde mi experiencia vital, me gustaría dar el punto de vista menos “correcto y esperable” de un ‘buen ejecutivo de academia cara’. Tengo 51 años y quizás hablo de un sector muy especial y muy poco profesionalizado en la gestión: el de la salud. Aunque he de matizar que mi experiencia ha sido casi siempre en empresas farmacéuticas, sanitarias, aseguradoras, etc etc. No en la clásica organziacion hospitalaria, aunque todas, eso sí, teñidas del ‘pensamiento médico’

    Daría aún ‘mi reino’ (y lo que fuese necesario de mi salario) por haber tenido o tener aunque fuese un mal jefe, que se planteara su actuación en estos términos que describís y leo en algunos comentarios. Al leer este tipo de articulos y algunos comentaros siempre pienso que vivo en una realidad paralela inventada por mí.

    Me sentiría lleno de gozo porque, aunque no lo practicasen, fueran conscientes y conocieran que hay otras maneras de dirigir. El analfabetismo directivo en este tipo de sociedad que aún no han salido del autoritarismo y las relacionales laborales y personales violentas, es enorme.

    Con todos los respetos, en 30 años de vida profesional en España solo he encontrado jefes que mandan y punto. Organizaciones autoritarias basadas en la clasificación por estamentos en las que el emprendimiento personal y la búsqueda de autonomía y responsabildad son, no solo mal vistas, sino castigadas.

    Pero no todo ha sido un valle de lágrimas, no vayan a creer. Curiosamente cuando muy joven escapé de la burocracia profesional hospitalaria y la sumisión al Jefe de Servicio, entendí lo que era el ‘empowerment’, la autonomía y los objetivos, en un periódico de tirada nacional! (se dio una conjunción especial de gente joven y sobradamente preparada de la época) También lo he vivido en mis proyectos trabajando en equipos internacionales.

    Olvidénse de imágenes deseadas y autoengaños, tan típicos de la sociedad española en estas últimas décadas. Dudo mucho que la mayoria de las organizaciones empresariales en España, aun filiales de multinacionales, se planteen una sincera y real dirección de personas y liderazgo. Mandando y ‘controlando’ ellos -aún- creen que les va muy bien.

    • Caba Robletto
      junio 30, 2012 en 1:35 pm

      Si, Si, efectivamente estas en lo cierto Pedro; Me recuerda el libro “El Principio de Peter” donde la incompetencia toma el máximo valor cuando se busca, el cubrimiento entre unos y otros y no la realidad efectiva de las cosas. Sin ir más lejos tan solo hay que volver la cabeza a nuestro alrededor y darnos cuentas de las politicas que utilizan los patidos y sindicatos.

      Gracias por la atención, saludos, Ramón

    • junio 30, 2012 en 7:08 pm

      Gracias Pedro Luis por tu comentario, pero algún buen jefe ya habrás tenido ¿no?. Cierto que es muy frecuente la actitud que describes pero también hay organizaciones bien dirigidas. Y gracias También a ti Ramón,
      Miguel Angel

      • Anónimo
        junio 30, 2012 en 7:49 pm

        Por supuesto Miguel Angel ya lo digo en mi comentario, que aprovecho para excusar su longitud.
        Los he tenido, pero muy escasos y la falta de experiencia me hizo abandonarles persiguiendo mis sueños. Ojalá esta crisis sea algo más que recesión y permita a las nuevas generaciones crear, emprender y liderar.

  10. julio 4, 2012 en 7:52 pm

    Miguel Angel
    Bien elegido el tema y puede dar para una sesión presencial!!!
    Desde luego dirigir y liderar no es fácil. Hay que hacerlo pensando en la estrategia de la empresa, pensando en los trabajadores y encajar las dos cosas. No todo el mundo quiere implicarse. Llevo dirigiendo personas desde hace 20 años. Siempre he intentado apoyar a quien quiere evolucionar y también he intentado crear un equipo de personas más inteligente y validas que yo, para aprender de ellos y crecer. Lo que si es cierto es que puedo decir que no he tenido ningún jefe del que haya aprendido o admirado. Y por ello siempre se producía la teoría de ” la palmera en la maceta de un geranio”. Ninguno de ellos se dio cuenta de cuando tenía que cambiar la maceta y por eso yo me marchaba a buscar nuevos retos.
    Ahora tengo un gran reto delante mío, tengo mi propia empresa. Una gran maceta que llenar!!!! Un abrazo

    • julio 5, 2012 en 2:57 pm

      Sonia, que te vaya muy bien en tu nueva empresa. De todas maneras seguro que has podido aprender de alguno de tus jefes. Al menos habrás aprendido cómo no dirigir personas, y eso ya es mucho. Enhorabuena por tus 20 años dirigiendo,
      Saludos
      Miguel Angel

  11. Anónimo
    julio 5, 2012 en 10:09 am

    Gracias Miguel Angel,.. estas verdades como templos.. son buenas recordarlas.. puedo decir que soy victima pero tambien verdugo en alguna situación.. gracias por recordarme donde está el camino 🙂

    • julio 5, 2012 en 2:54 pm

      Pues si alguna vez eres verdugo pues a rectificar y alguien lo agradecerá.
      saludos y gracias,
      Miguel Angel

  12. noviembre 19, 2012 en 3:16 pm

    This design is wicked! You certainly know how to keep a reader entertained.
    Between your wit and your videos, I was almost moved to start my own blog (well, almost.
    ..HaHa!) Wonderful job. I really loved what you had
    to say, and more than that, how you presented it. Too cool!

    • noviembre 19, 2012 en 3:59 pm

      Respeto, sentido común y honestidad. Estos para mí son los principios que aplico para dirigir mis equipos. Pero lo que ocurre es que no siempre es bi-direccional…. Es importante pensar en cómo te gustaría ser liderado y enfocarlo hacia los demás de esa forma.

      Ser capaz de interpretar el lenguaje no verbal del equipo, intuir, prevenir, planificar…. es un todo, un conjunto de actitudes, sentimientos y acciones que hay que saber ” torear ” a diario.

      Un saludo

    • noviembre 19, 2012 en 10:33 pm

      Thank you,
      Miguel

  13. Nacho Lucena
    abril 7, 2013 en 7:26 pm

    Totalmente de acuerdo con lo que expones Miguel Angel.
    No obstante, respecto a los comentarios publicados añadiría que, a mi parecer, es tan equivocada la presunción de que un incentivo hace trabajar mejor al empleado como el hecho de que cualquier reto o responsabilidad adicional motiva más que un incentivo.
    Creo que aquí la función de RRHH es crucial pues de lo que se trata es de identificar qué es lo que mueve a cada uno de los empleados para poder determinar la mejor forma de actuar con cada uno.
    A las personas nos mueven estímulos diferentes y cada uno tiene sus propios objetivos y ambiciones respecto a su puesto de trabajo. Por ello un incentivo puede funcionar para unos y, en cambio, decepcionar a otros.
    Sin embargo, sí coincido en que sentirse parte de un colectivo y sentirse respetado por la función que se desarrolla, sea cual sea, es lo primordial para rendir al máximo y muchas empresas no se dan cuenta de ello.
    Un abrazo

  14. julio 3, 2013 en 12:39 pm

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  15. Antonio
    julio 29, 2013 en 12:25 am

    Ante todo agradecer los post del blog, que siempre me hacen pensar sobre algún punto de vista interesante o diferente.
    Yo puedo decir que en mi corta trayectoria laboral (10 años), no he tenido directamente jefes del tipo que aquí se comentan, han sido bastante normales, y en concreto el Director General al cual daba soporte en la última empresa para la que trabajé, fue para mí un excelente jefe, ejemplo a seguir y estupendo mentor. Él era PDD del IESE y en los 4 años que estuve bajo su cargo me enseñó, me guió, me dio cancha libre para hacer y, a veces, estrellarme, y siempre valoró mi trabajo.

    Le despidieron y nos pasamos un año bailando al son de los propietarios de la empresa, presenciando cacicadas, mala gestión de la información y de las personas, ni una muestra de interés por la gente,… Y cerró la empresa. Unos meses muy desagradables, pero aprendí mucho de “lo que no hay que hacer”, que también es una valiosa lección.

    Mientras estaba en la empresa, yo también creé y gestioné equipos de gente, gente muy diferente, algunos mayores que yo, otros sin ganas de cambiar, en fin, que me tocó aprender día a día y cometí fallos. Ahora hacie do balance de mi gestión de personas, aún me duele darme cuenta de lo que hice mal, pero por suerte también soy consciente de lo que hice bien y de lo que me enorgullezco. Además, tras la sugerencia de mi director general, hice un PDD en el 2012 y disfruté de lo lindo con las asignaturas de gestión de personas con Los profesores Sandalio y JR Pin.

    Al final, aunque tengamos teorías y nociones de gestión de equipos, la realidad es que, desde mi punto de vista, el que dirige ha de tener interés por el equipo y preocuparse por ellos, teniendo bien claro que su función es servirles para desarrollarse profesionalmente y personalmente.

    Un saludo y gracias por el blog.

    • julio 31, 2013 en 10:44 am

      Antonio, muy ilustrativo lo que nos cuentas. Lo importante siempre es aprender de las experiencias y de lo que hacen los demás. Para hacerlo o como bien dices, en algunos casos, para no hacerlo.
      Enhorabuena,
      Miguel Angel

  16. Xavi
    julio 29, 2013 en 10:58 am

    Totalmente de acuerdo. Hay mucha arrogancia en la cumbre. Aunque hay una cosa curiosa.las acciones nuevas suelen tener mas exito los primeros dias que al final. Y creo que es porque la novedad motiva. Estamos muy metidos siempre en el cortoplacismo y cuesta romper la burbuja

  17. aurora
    octubre 22, 2013 en 2:23 pm

    No son todos los que piensan asi. es probable que un porcentaje y que hago con el otro porcentaje?

  18. febrero 19, 2016 en 7:50 pm

    Hola Miguel! Muy cierto! Eso sí, creo que lo que expones puede aplicar no solo a la relación entre jefes y subordinados como personas, sino, como es mi caso, a la relación corporativa (ya supera a las personas para formar parte de la cultura) entre una filial española y su matriz extranjera, por ejemplo. No se fian de tu desempeño, así que te piden un montón de reportings, que te quitan tiempo. O no les gusta del todo que te vaya bien cuando no eres su “polo de crecimiento” ni en el entorno más difícil, así que no te mencionan ni te ponen como ejemplo.

    • febrero 20, 2016 en 5:05 pm

      Efectivamente rodrfj, lo expuesto en el mensaje es aplicable a ambitos más allá de la relación directivo subordinado tal como nos comentas.
      Muchas gracias,
      Miguel Angel

  19. javier nadal
    febrero 19, 2016 en 9:50 pm

    Profesor Ariño,
    Se puede decir más alto pero no más claro.
    Las personas deseamos ser tratadas como personas y saber que se espera de nosotros, pudiendo trabajar con responsabilidad y libertad alineados con los intereses y necesidades de la empresa.
    Los mejores “jefes” que he tenido han sido unos maestros en mi vida profesional y personal, me han “apretado” como el que más, me han hecho rendir, resolver retos atómicos, pero también me han enseñado, me han consultado, mi opinión ha sido escuchada, valorada y tomada en cuenta cuando procedía y me han explicado cuando no lo era, me han permitido aprender del error.
    Aún no trabajando con ellos, continuo contando con aprecio (mutuo), regalándome con su consejo e incluso habiendo forjado amistad.
    Ahora es todo lo contrario

    • febrero 20, 2016 en 5:06 pm

      Javier, muy clara tu exposición, con la que estoy totalmente de acuerdo.
      Muchas gracias,
      Miguel Angel

  20. Anónimo
    marzo 11, 2016 en 1:24 pm

    Muy bien, muy acertado
    parece que muchos se rigen por este principio
    muchas gracias

    • marzo 11, 2016 en 4:23 pm

      Muchas gracias Anónimo por participar en el blog.
      Saludos,
      Miguel Angel

  21. MAXI
    febrero 4, 2017 en 6:34 pm

    Me parece un buen consejo! Estaba enojado, pero me doy cuenta de que el equivocado soy yo! Muchas gracias

  1. julio 5, 2012 en 7:02 am
  2. agosto 2, 2012 en 7:04 am
  3. octubre 11, 2012 en 7:01 am
  4. enero 10, 2013 en 8:01 am
  5. marzo 21, 2013 en 8:03 am
  6. abril 11, 2013 en 7:00 am
  7. agosto 22, 2013 en 7:01 am
  8. octubre 3, 2013 en 7:01 am
  9. mayo 22, 2014 en 7:00 am
  10. enero 15, 2015 en 8:01 am

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