Más de sabios y tontos

Relacionado

Mantenimiento de infraestructuras

Si dejas de invertir en mantenimiento un año, no pasa nada. La infraestructura sigue funcionando. El peligro real comienza cuando el directivo aprende que "no pasa nada" y repite el proceso hasta que todo explota. Dirigir mal lo hace cualquiera; dirigir bien exige una verdadera cualificación.

Para despedir hay que estar cargado de razones. El coste real de un despido

Despedir a un empleado es una de las decisiones más dolorosas y difíciles de una empresa. Analizamos por qué un despido poco justificado destruye el compromiso de los que se quedan y cómo el verdadero fin de la organización debe centrarse siempre en las personas.

Dirigir con métricas y procedimientos

Gobernar una organización no es manipular un instrumento con indicadores y procedimientos rígidos. Dirigir es dirigir personas y, sobre todo, saber dirigir excepciones cuando la norma escrita no es suficiente.

La IA no puede sustituir al juicio humano

La Inteligencia Artificial es excelente procesando datos y automatizando tareas, pero gobernar una empresa es gobernar personas. Analizamos por qué la verdadera ventaja competitiva frente a los algoritmos radica en utilizar la tecnología con prudencia humana.

¿Qué pasa con la vivienda en España?

Hay en España un serio problema para acceder a la vivienda. Casi imposible comprar, y muy difícil alquilar. No soy economista, pero aplicando la elemental ley de la oferta y la demanda es fácil ver dónde están los atascos y qué se podría hacer para solucionarlo.

Share

tontosCreo que fue Platón quien dijo “Los sabios hablan porque tienen algo que decir y los tontos porque tienen que decir algo”.

Qué gusto da cuando alguien dice algo inteligente y desencalla una discusión que parecía iba a no tener fin. Son personas que saben escuchar. Cuando preguntan es para pedir una aclaración que era necesaria hacer. Cuando hablan inspiran confianza. Lo que dicen lo han pensado. Con estas personas suele bastar con diez minutos para darse cuenta de lo inteligente que es.

También sucede en ocasiones que las reuniones se hacen interminables porque hay quienes se empeñan en dar su opinión. A veces dan una opinión irrelevante sobre un tema importante, y a veces intervienen sobre temas que no tienen ninguna importancia. No suelen ser capaces de decir más de dos frases seguidas con sentido. Han de cambiar de tema. El caso es decir algo. Hablar.

El tonto se distingue porque cuando hace una pregunta en vez de pararse a escuchar la respuesta, su cabeza ya está en otro asunto y preparado para disparar otra tontería.

Más vale estar callado aunque puedan pensar que uno es tonto, que hablar y despejar la duda dijo algún presidente norteamericano. Al tonto se le distingue de lejos. Al listo también.

Os dejo una foto con mis alumnos de Hong Kong a los que di clase la semana pasada. Hasta el jueves que viene.

alumnos chinos

Website | + posts

Miguel Angel Ariño es Catedrático de IESE Business School y conferenciante, experto internacional en toma de decisiones, estrategia y liderazgo. Con más de 35 años de experiencia global, ayuda a Consejos de Administración y a la alta dirección a transformar la complejidad en claridad estratégica, impulsando un crecimiento sostenible y ético.

¿Buscas elevar la mirada estratégica de tu equipo? Si deseas una intervención que genere un impacto duradero, explora mis conferencias y talleres de alto impacto o conversemos directamente sobre cómo podemos colaborar.

¿Te interesa agendar una de mis conferencias magistrales?: https://miguelarino.com/oferta-de-conferencias


Descubre más desde Toma de Decisiones Miguel A. Ariño

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

14 COMENTARIOS

  1. No hay nada peor que un tonto “motivado”, este lo estropea todo, no digo que vaya con mala intención, pero incluso lo que funciona bien en cuando lo toca, desastre a la vista… no se sabe bien como pero algunos de estos llegan alto y acaban hundiendo empresas o llevándose por delante países enteros… en fin, cuando dicen esto que hay que motivar a la gente de tu equipo y demás, pero ojo a quien se motiva, hay que motivar al sabio.

  2. Qué bien dicho MA. Lo más triste es que la tontería lleva a un aprendizaje negativo que termina en que cuando más necesita de algo o alguien, el tonto está convencido que nunca lo necesitará. Lamentablemente así es y lo explicaba muy bien Juan Antonio.

  3. Miguel Angel, precisamente leía hoy un pasaje del libro «El valor de tenir valors» de Francesc Torralba. Concretamente el que se refiere al valor de preguntar. Aquí te traduzco unos párrafos»

    «Preguntar públicamente es mostrarse débil, evidenciar la propia indigencia, pero es a la vez un indicio de inteligencia, porque solamente puede preguntar el que ha captado mínimamente la música de lo que pasa y tiene el valor de recibir una respuesta que quizás no quería escuchar»

    «Tener el valor de levantar la mano y de preguntar cuando todos asienten con la cabeza, pero nadie sabe de que va el asunto, exige humildad. El peso de la mayoría abruma. Cuando el silencio tácito de la masa es compacto, ahoga cualquier interrogante, cualquier indicio de vida intelectual.»

    «Nadie entiende de que va la cosa, pero preguntar es evidenciar la incomprensión, ponerse en evidencia delante del profesor.»

    «La pregunta nos pone al descubierto. Cuando la tenemos en los labios y la hacemos sonora, hacemos evidentes los límites del propio conocimiento, también el deseo de saber más.»

    Un abrazo

  4. Otra perspectiva sería cuál es, en muchas ocasiones, el contenido propio de las reuniones, las motivaciones de ésas. ¿Quién no se ha encontrado con reuniones programadas con semanas de antelación (2-3), y que cuando se celebran, sonsólo un mero ejercicio de «postureo» y de egocentrismo del responsable de la reunión? También se podría trasladar esta visión a esos aficionados a convocar reuniones que no escuchan y sólo hablan.

DEJA UNA RESPUESTA