Gestión de riesgos estratégicos

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Hablaba hace varias semanas que las empresas se enfrentan a tres tipos de riesgos
. Los evitables, los estratégicos y los externos. Hace poco hablé de los evitables y me toca esta semana hablar de los estratégicos. Son los riesgos que se incurren cuando se persigue una oportunidad con la esperanza de obtener unos beneficios. Oportunidad que no está exenta de incertidumbres que pueden hacer fracasar el intento, pero que la esperanza de beneficios compensa el riesgo del fracaso.

Son los riesgos que se asumen cuando una empresa farmacéutica emplea recursos para desarrollar un fármaco, o cuando una petrolífera hace una prospección en un terreno, cuando una productora de cine produce una película o cuando una empresa decide exportar sus productos.

¿Cómo se tratan este tipo de riesgos? resumiendo mucho, se trata te identificar los riesgos que se asumen, intentar neutralizarlos o por lo menos mitigar las posibles consecuencias adversas y eventualmente gestionar los malos resultados del modo más favorable posible. Pero esto no se puede dejar al azar. Hay que prepararse para esta gestión.

Los mapas de riesgos, el análisis «pre-mortem», la planificación de escenarios, el papel del abogado del diablo y la elaboración de indicadores críticos de riesgos, son las metodologías más efectivas para gestionar este tipo de riesgos. No es posible hablar de todos ellos en el limitado espacio de un post, pero he preparado un artículo largo al respecto que aparecerá en la revista de antiguos alumnos del IESE. También la próxima conferencia que dé el curso que viene a nuestros antiguos alumnos en diversas partes tocará este tema.

Solo apuntar que es difícil que los directivos se preparen para gestionar riesgos. Los directivos suelen centrarse en conseguir que las estrategias que persiguen sean lo más eficaces posibles, y no suelen dedicar esfuerzos y recursos para evitar que pasen cosas inconvenientes. Pero esto es un error. Es como un equipo de futbol que se ocupara solo de la delantera, pero no prestara atención a la defensa. Por muchos goles que sea capaz de meter, si le meten más goles perderá el partido. Hay que tener en cuenta que evitar perder un euro vale tanto como ganarlo.

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Miguel Angel Ariño es Catedrático de IESE Business School y conferenciante, experto internacional en toma de decisiones, estrategia y liderazgo. Con más de 35 años de experiencia global, ayuda a Consejos de Administración y a la alta dirección a transformar la complejidad en claridad estratégica, impulsando un crecimiento sostenible y ético.

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4 COMENTARIOS

  1. En algunos casos «perder» un euro ES UNA ESTRATEGIA para ganar con otras nuevas compras, Grandes Sup. de alimentación, donde las ofertas en algunos casos rayan el coste real del producto, pero el cliente @ esta dentro de dicho establecimiento y por lo tanto tiende a comprar mas inducido por la sutil estrategia de dicho Comercio. y resultado eficaz.

    Gracias por la atencion, buen fin de semana, att. Ramon.

  2. Las estrategias, casi siempre son conservadoras. En buenas épocas, se gasta tres veces más en conservar equipos obsoletos que en nuevas tecnologías. En épocas como ahora se gastan siete veces mas en mantener equipos obsoletos que en tener tecnología puntera eficaz probada y a buen precio..El grafico que nos muestras es muy optimista con respecto a las inversiones en nuevas estrategias, en realidad tendrían que avanzarse a las que son conservadoras. O sea al revés de lo que se acostumbra a ver.
    Lluís Rosell

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